El microsatélite argentino ATENEA será lanzado al espacio en la misión lunar Artemis II
ATENEA, el microsatélite desarrollado por la CONAE junto con instituciones y universidades argentinas, formará parte de Artemis II, el vuelo tripulado de la NASA que orbitará la Luna tras más de 50 años.

ATENEA es un microsatélite tipo CubeSat diseñado y construido en Argentina, viajará como carga secundaria en Artemis II, la próxima misión tripulada del programa lunar de la NASA. Su objetivo es probar tecnologías críticas en un entorno de radiación y comunicaciones mucho más exigente que la órbita baja.
Artemis II será el primer vuelo con personas a bordo que vuelva a rodear la Luna en más de 50 años. La misión está pensada como un ensayo integral: validar sistemas de la nave Orion, procedimientos operativos y comunicaciones para habilitar misiones posteriores, incluida Artemis III.
En el cronograma, hubo cambios: la NASA informó el 3 de febrero de 2026 que deja atrás una ventana de lanzamiento en febrero y que apunta a marzo de 2026 como la primera oportunidad posible, mientras analiza datos y corrige problemas detectados en pruebas de carga de combustible.
Así es el microsatélite argentino ATENEA
ATENEA es un CubeSat clase 12U: un satélite compacto (del orden de decenas de centímetros) que, aun con su tamaño, puede llevar cargas útiles científicas y de demostración tecnológica. En este caso, la participación argentina se apoya en una consigna clara, elevar el nivel de madurez tecnológica (TRL) de subsistemas desarrollados localmente y probarlos donde el ambiente espacial es más “duro” y representativo de futuras misiones de exploración.
El satélite es resultado de un trabajo conjunto liderado por CONAE con universidades e instituciones científicas (UNLP, UNSAM, FIUBA, IAR, CNEA) y la empresa VENG S.A., un entramado típico de proyectos espaciales modernos: ingeniería distribuida, validación cruzada y una fuerte componente de formación de recursos humanos.
Objetivos de ATENEA:
Medir dosis y caracterizar el espectro de radiación, evaluando distintos enfoques de blindaje y el desempeño de componentes comerciales (COTS) en ambientes más energéticos.
Navegar con señales GNSS fuera de su zona confort recolectando datos GPS por encima de la constelación, algo clave para diseñar navegación y maniobras en órbitas altas y transferencias.
Mejorar las comunicaciones de largo alcance, validar enlaces pensados para operar cuando las distancias y la geometría ya no se parecen a las de un satélite en órbita baja.
ATENEA no busca hacer ciencia lunar, directamente; busca hacer confiable la tecnología que permitirá ciencia y operaciones más complejas después.
Artemis II: un “ensayo general” del regreso humano al entorno lunar
Artemis II combinará dos ideas potentes: volver a la Luna con astronautas y, al mismo tiempo, reducir riesgos para las misiones que vendrán. Según el resumen oficial de NASA Ciencia, el cohete SLS, lanzará la nave Orion con una tripulación de cuatro personas desde el Centro Espacial Kennedy. Orion realizará maniobras para elevar su órbita alrededor de la Tierra y luego entrará en una trayectoria de “retorno libre” alrededor de la Luna: una geometría orbital que aprovecha la gravedad del sistema Tierra-Luna para regresar sin depender de grandes maniobras propulsivas en el camino de vuelta.
Ese perfil no es un detalle “de manual”: permite probar, con tripulación a bordo, el sistema de soporte vital, rutinas operativas, procedimientos de emergencia y el “refugio contra la radiación”, además de validar comunicaciones y navegación cuando la nave se aleja del alcance de servicios habituales (como el GPS y ciertas redes cercanas) y pasa a depender de la Red del Espacio Profundo.
El plan completo ronda los 10 días de misión, con aproximadamente cuatro días de viaje hasta el entorno lunar y otros cuatro días de regreso, alcanzando distancias de cientos de miles de kilómetros desde la Tierra.
Por qué ATENEA es un hito
Los CubeSats de Artemis II van alojados dentro del Orion Stage Adapter, un segmento estructural del sistema SLS-Orion. La NASA explicó que el despliegue de estos pequeños satélites comienza aproximadamente cinco horas después del lanzamiento y es controlado por una unidad de aviónica.
Argentina aportará uno de los cuatro CubeSats internacionales de Artemis II (junto con agencias de Alemania, Corea del Sur y Arabia Saudita), en el marco de cooperación entre países firmantes de los Artemis Accords.

El dato que vuelve tangible el salto es la distancia de despliegue: la comunicación oficial argentina indica que ATENEA será liberado en una etapa temprana de la misión a más de 70 mil kilómetros de la Tierra, un récord para un satélite argentino, y desde allí comenzará sus pruebas y transmisiones.
Mientras tanto, Orion sigue su propio guion: el “pasajero tecnológico” se separa para estudiar el ambiente alrededor de la Tierra en órbitas altas, y la nave tripulada continúa rumbo al sobrevuelo lunar. Esa arquitectura permite maximizar ciencia y demostraciones sin comprometer la misión principal, la seguridad y validación del sistema tripulado.
Ventana de lanzamiento: de febrero a marzo
En enero de 2026, la comunicación oficial argentina situaba el inicio del período de lanzamiento “a partir del 6 de febrero de 2026”, con una ventana que se extendía hasta fines de abril.
Pero el 3 de febrero de 2026, la NASA informó que se corre fuera de la ventana de febrero y que apunta a marzo como la oportunidad más temprana, luego de una prueba de carga de propelentes, donde se detectaron y analizaron varios puntos: una fuga de hidrógeno líquido, tareas adicionales en operaciones de cierre de Orion y otros ajustes de procedimiento y comunicaciones en tierra.
Four prime two backup and one spare for testing (shoutout to Nick and our outstanding suit lab)! We learned a lot this launch period. Looking forward to March pic.twitter.com/Uc3zU4JS2a
— Dr. Jenni Gibbons (@Astro_Jenni) February 4, 2026
Para ponerle fechas concretas a “marzo”, la propia NASA publicó una tabla de oportunidades de lanzamiento (Mission Availability) que muestra ventanas a partir del 6 de marzo de 2026 y días siguientes, con opciones que se extienden hacia abril.
En horario de Argentina (UTC-3), eso ubica las primeras aperturas de ventana durante la noche del 6 de marzo y jornadas posteriores (siempre sujeto a confirmación final cuando NASA fije una fecha objetivo).
En misiones tripuladas, estos movimientos no son una demora vista de manera negativa como una pérdida de tiempo, sino que son parte del método. Cada ajuste busca asegurar márgenes de seguridad, reproducibilidad de procedimientos y robustez de sistemas criogénicos, donde pequeñas pérdidas o variaciones térmicas pueden escalar rápidamente. Para ATENEA, el efecto es directo, su viaje depende del lanzamiento de Artemis II, pero su valor científico-tecnológico crece justamente porque volará cuando el sistema esté listo para condiciones reales.
Referencias de la noticia
"Un satélite argentino será parte de la misión espacial que vuelve a la Luna". Argentina.gob.ar. 16 de enero del 2026.
"Artemis II: Resumen de la misión". Science-NASA. 23 de enero del 2026.
“NASA Signs Agreement with Argentina’s Space Agency for Artemis II CubeSat”. 20 de mayo del 2025.