¿Cuál es la chance real de que un agujero negro devore a nuestro planeta?

La última catástrofe imaginable es que un agujero negro colisione con la Tierra. El más cercano se ubica a 1.550 años luz de distancia. ¿Qué tan probable es este escenario?

Agujero negro Tierra
Si la Tierra tuviera la desgracia de encontrarse con un agujero negro o simplemente de que uno se le acercara demasiado, nuestro planeta quedaría irrevocablemente destruido. Crédito: ESO/M. Kornmesser.

Un agujero negro es una región en el espacio con extrema gravedad, donde incluso la luz, la cosa más rápida del universo, no puede escapar.

Según una investigación publicada en The Astrophysical Journal, se estima que el agujero negro más cercano a nuestro sistema solar está a unos 1.550 años luz de distancia y tiene alrededor de 12 veces la masa del Sol.

Agujeros negros primordiales nacidos en el Big Bang

Comparado con el universo moderno, el cosmos primitivo era salvaje y complejo. Pero el Big Bang marcó la transición de fase radical, la división de elementos fundamentales y otros eventos que dan como resultado el cosmos más afable de hoy.

Los científicos buscan comprender la física de los primeros minutos antes del evento y llegaron a observar las condiciones extremas que forman los agujeros negros, como una estrella que colapsa sobre sí misma durante los últimos momentos de su vida. Las estrellas aún no estaban presentes en los primeros segundos de la existencia del universo, pero las condiciones adecuadas deben haber estado presentes para formar agujeros negros.

Las condiciones deben haber sido las adecuadas para permitir que los agujeros negros primordiales (aquellos que no se formaron debido al colapso gravitatorio de una estrella sino a la extrema densidad del universo al inicio de su expansión) inunden el universo. Afortunadamente, los agujeros negros no son 100% negros y pierden masa debido a la radiación de Hawking. Es el complejo proceso de mecánica cuántica que permite que escapen algunas partículas y radiación. Cuanto más pequeño son los agujeros negros, más rápido pierden masa.

El número total de pequeños agujeros negros en una galaxia depende de la cantidad de materia oscura que haya y del tamaño de cada uno. Pero hay demasiados de ellos y cada uno es muy rápido. Las simulaciones por computadora muestran que el gas de materia oscura tiene una velocidad de más de 160 mil metros por segundo, y un agujero negro de la masa de un asteroide con esa velocidad podría cubrir la distancia entre Júpiter y la Tierra en un par de semanas.

¿Podría un agujero negro devorarse a la Tierra?

Un artículo en Big Think detalla las probabilidades de que un agujero negro golpee la Tierra. Allí se indica que, aunque hay muchos agujeros negros en el universo, e incluso en la galaxia de la Vía Láctea, las probabilidades de que golpeen la Tierra son increíblemente pequeñas.

Se estima que hay 1 chance de impacto en 40 mil millones a lo largo de la historia de la Tierra, y alrededor de 1 en 1020 (1 en 100.000.000.000.000.000.000) con cada año que pasa.

Se cree que hay 400 mil millones de estrellas en la galaxia de la Vía Láctea, y aunque las estrellas individuales en sí mismas son grandes, las distancias entre las estrellas son enormes en comparación no solo con sus tamaños, sino incluso con los tamaños de los sistemas estelares que anclan.

Los agujeros negros son más o menos invisibles y difíciles de detectar. El profesor Roger Romani de la Universidad de Stanford dijo a Newsweek que a 1.500 años luz de distancia, el agujero negro más cercano al Sistema Solar no está tan cerca como sugieren las estadísticas.

Más aún, los agujeros negros pueden desplazarse por la galaxia en lugar de orbitar el centro galáctico. Se llaman agujeros negros “rebeldes” que, según la teoría, acechan en el borde del sistema solar, influyendo silenciosamente en las órbitas de los planetas exteriores con su gravedad extrema.

El astrofísico Steven Tingay explicó a Newsweek que tendría que haber un encuentro muy cercano para que la Tierra fuera destruida por un gran agujero negro. Los resultados de tal interacción serían catastróficos incluso antes de que el planeta sea destruido.