Descubren al “T. rex” de los océanos en Texas: un gigantesco depredador marino de 13 metros
Un grupo de paleontólogos identificó una nueva especie de mosasaurio gigantesco que vivió hace 80 millones de años en el antiguo mar interior de Norteamérica. Durante décadas, sus fósiles estuvieron exhibidos en museos bajo otro nombre.

Hace unos 80 millones de años, el centro de Norteamérica estaba cubierto por un inmenso mar cálido y poco profundo. Allí nadaban tiburones, peces gigantes y reptiles marinos cuya apariencia era digna de una película de terror. Entre ellos, un depredador dominaba el océano con mandíbulas enormes, dientes aserrados y un cuerpo de hasta 13 metros de largo.
El nuevo reptil fue bautizado como Tylosaurus rex, un nombre que inevitablemente despierta asociaciones con el famoso Tyrannosaurus rex. La elección no fue casual. Los investigadores consideran que este mosasaurio ocupaba un rol similar en el océano: el de superdepredador absoluto.
Los mosasaurios eran reptiles marinos emparentados con los lagartos actuales. Vivieron durante el Cretácico y alcanzaron tamaños colosales antes de desaparecer junto con los dinosaurios hace 66 millones de años. Algunos parecían cocodrilos estilizados con aletas; otros tenían cuerpos hidrodinámicos capaces de perseguir presas en mar abierto.
Tylosaurus rex pertenecía al grupo más grande y robusto de todos.
El monstruo marino que estuvo frente a todos
La historia del descubrimiento tiene algo de policial paleontológico. Durante más de un siglo, enormes esqueletos encontrados en Texas fueron clasificados como Tylosaurus proriger, una especie conocida desde fines del siglo XIX. Nadie sospechaba demasiado. Los huesos encajaban a grandes rasgos y los mosasaurios gigantes ya eran animales bastante difíciles de comparar.
Everything IS bigger in Texas...
— Dr. Amelia R. Zietlow (@TyrantLzrdQueen) May 21, 2026
Introducing TYLOSAURUS REXTEX. A monster animal, a monster paper, & a monster project that I am *so* excited to finally share with everyone after ~5 yrs. Huge thanks to my coauthors, Mike & Ron, & to Alderon Games for bringing our lad to life!! pic.twitter.com/pwkMjyc94J
Con el tiempo, algunos paleontólogos empezaron a notar detalles extraños. Ciertos ejemplares tenían mandíbulas más potentes, cráneos distintos y dientes finamente aserrados, una característica poco frecuente entre los mosasaurios.
La paleontóloga Amelia Zietlow retomó esas pistas mientras estudiaba colecciones fósiles del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York. Después viajó a distintas instituciones de Texas, Massachusetts y otros estados para volver a medir esqueletos completos. El trabajo incluyó más de 300 especímenes de mosasaurios y lagartos modernos.
Poco a poco apareció un patrón claro: más de una docena de esqueletos gigantes compartían rasgos anatómicos únicos.
Entre ellos figuraban fósiles muy famosos, como el “Mosasaurio del Búnker” de la Universidad de Kansas y “Sophie”, exhibido en el Museo Peabody de Yale. Todos pertenecían al mismo animal gigantesco que había pasado décadas camuflado bajo otro nombre científico. Una especie escondida a plena vista.
Un depredador diseñado para la pelea
Los investigadores creen que Tylosaurus rex fue uno de los mosasaurios más agresivos de su época. Sus mandíbulas tenían inserciones musculares más desarrolladas y el cuello estaba preparado para soportar mordidas extremadamente poderosas.
Los dientes aserrados también llaman la atención. Funcionaban como cuchillos biológicos capaces de desgarrar carne con facilidad, algo útil para atacar grandes presas marinas.
Tylosaurus came into the game in style with its full set of unique skins, including the camouflaged Gulfweed and flashy Flameback. Whats been your favorite skin to show off?#pathoftitans #dinosaurs #dinosaurgame #game #gaming #tylosaurus #mosasaur #dinorelease #newdino #skins pic.twitter.com/SxuubXcbM1
— Path of Titans (@pathoftitans) January 1, 2026
Algunos fósiles conservan señales de combates violentos. Un ejemplar apodado “El Caballero Negro”, preservado en Dallas, tiene fracturas importantes en el hocico y la mandíbula inferior. Los científicos sospechan que esas heridas surgieron durante peleas entre individuos de la misma especie.
Los ejemplares más grandes alcanzaban unos 13 metros de longitud, mientras que Tylosaurus proriger rondaba los 9 metros. Esa diferencia de tamaño reforzó la idea de que estaban frente a una especie distinta y no ante ejemplares particularmente viejos o desarrollados.
El océano que partía Norteamérica en dos
En tiempos de Tylosaurus rex, gran parte del continente norteamericano estaba dividido por el llamado Mar Interior Occidental, una enorme masa de agua que conectaba el Ártico con el Golfo de México.
Ese ambiente funcionó como un laboratorio evolutivo gigantesco. Allí prosperaron reptiles marinos colosales, ammonites, peces gigantes y aves primitivas. Los mosasaurios ocuparon el escalón más alto de esa red alimentaria durante millones de años.
El hallazgo también ayuda a entender cómo evolucionaron estos reptiles y por qué algunos linajes alcanzaron tamaños tan extremos. Según los investigadores, los Tylosaurus probablemente representaron el grupo de mosasaurios más grande que existió.
Y ahora, después de décadas escondido entre vitrinas y depósitos de museos, el océano cretácico recuperó a uno de sus reyes más temibles. Un “T. rex del mar” que estuvo demasiado tiempo usando la credencial equivocada.
Referencia de la noticia
Amelia Zietlow. Michel Polcyn, Roland Tykoskia. A gigantic new species of Tylosaurus (Squamata, Mosasauridae) from Texas : and a revised character list for phylogenetic analyses of Mosasauridae, Bulletin of the American Museum of Natural History
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