El aire que respiramos en las ciudades está lleno de microplásticos invisibles y la cantidad alarma a los científicos

Los científicos demuestran que los microplásticos no solo invaden la tierra y los océanos, una cantidad muchísimo mayor a la que se creía flota efectivamente en el aire que respiramos en las ciudades, ingresando directamente a nuestro cuerpo.

El aire que respiramos en las ciudades está lleno de microplásticos invisibles y la cantidad alarma a los científicos
El aire que respiramos en las ciudades está lleno de microplásticos invisibles y la cantidad alarma a los científicos

Es imaginable que la contaminación por plástico no se limita a los océanos y el suelo. Los científicos han descubierto enormes cantidades de plástico microscópico flotando en el aire urbano, superando con creces las estimaciones previas.

El polvo de las calles, avenidas y autopistas, y por otro lado la lluvia, desempeñan un papel fundamental en el desplazamiento de estas partículas a través de la atmósfera. Los hallazgos sugieren que el aire podría ser una de las vías más importantes para la contaminación por plástico.

En las últimas dos décadas, los científicos han identificado cada vez más los microplásticos (MP) partículas entre 1 μm y 5 mm, y los nanoplásticos (NP) partículas menores a 1μm, como una forma creciente de contaminación ambiental. Estas diminutas partículas plásticas se han detectado en todos los componentes principales del sistema terrestre, incluyendo la atmósfera, la hidrosfera, la litosfera y la biosfera.

Mediciones de MP y NP en el aire

La amplia distribución ha convertido a los plásticos en una preocupación creciente para los investigadores que estudian los ciclos biogeoquímicos y el cambio climático. Los científicos aún carecen de mediciones precisas sobre la cantidad de plástico existente, su origen, cómo se transforma en el medio ambiente y dónde se acumula finalmente.

Estas deficiencias son especialmente pronunciadas en la atmósfera, en gran medida porque los métodos actuales tienen dificultades para detectar y analizar con fiabilidad partículas que varían de tamaño microscópico a nanoescala.

Las mediciones de los niveles de microplásticos en el aire de las ciudades son mucho más altos que en estimaciones anteriores. Créditos: MYL Studio
Las mediciones de los niveles de microplásticos en el aire de las ciudades son mucho más altos que en estimaciones anteriores. Créditos: MYL Studio

Es por eso que se destaca el trabajo de investigación del Instituto de Medio Ambiente Terrestre de la Academia China de Ciencias (IEECAS), publicado en la revista Science Advances los científicos desarrollaron una técnica microanalítica semiautomatizada diseñada para cuantificar las partículas de plástico en la atmósfera. El método también rastrea cómo los plásticos se mueven entre diferentes vías ambientales, incluyendo partículas en suspensión, polvo, lluvia, nieve y resuspensión de polvo.

Esta investigación reciente permitió identificar en el aire partículas de plástico de forma más consistente y en un rango de tamaños más amplio.

El equipo aplicó este enfoque en dos importantes ciudades chinas, Cantón y Xi'an. Su sistema se basa en microscopía electrónica de barrido controlada por computadora, lo que reduce el sesgo humano en comparación con los métodos tradicionales de inspección manual. Esto permitió a los investigadores identificar partículas de plástico de forma más consistente y en un rango de tamaños más amplio.

Alarma por la gran cantidad de MP y NP hallados en el aire

Utilizando este enfoque automatizado, los investigadores descubrieron que las concentraciones de plástico en partículas suspendidas totales (PST) y en los flujos de polvo eran de dos a seis órdenes de magnitud superiores a los niveles reportados previamente mediante métodos de identificación visual. Estos hallazgos sugieren que estudios anteriores podrían haber subestimado significativamente la cantidad de plástico presente en el aire.

Los niveles de plástico son mucho más altos que las estimaciones anteriores.

El movimiento estimado de partículas de plástico y partículas nanoscópicas también varió considerablemente según las trayectorias atmosféricas, con variaciones de dos a cinco órdenes de magnitud. Esta variación se debió, principalmente, a la resuspensión del polvo de las calles, autopistas y avenidas, y la deposición húmeda.

Deposición húmeda de microplásticos: es el proceso atmosférico mediante el cual estas diminutas partículas plásticas (invisibles) que se encuentran suspendidas en el aire son arrastradas hacia la superficie terrestre por algún tipo de precipitación (lluvia, nieve o niebla). Estas partículas se incorporan a las gotas de agua en las nubes, alterando los patrones de precipitación y contaminando ecosistemas remotos, suelos y fuentes de agua al caer.

Las muestras recolectadas de la deposición contenían partículas de plástico con una mezcla más desigual que las obtenidas de aerosoles o polvo resuspendido. Este patrón indica una mayor aglomeración y eliminación de partículas a medida que los plásticos viajan a través de la atmósfera.

Por qué son importantes los plásticos atmosféricos

El estudio marca la primera vez que se detectan NP de tan solo 200 nm en muestras ambientales complejas. Además, ofrece una visión cuantitativa detallada de los plásticos en la atmósfera, que sigue siendo el reservorio menos comprendido del ciclo global del plástico.

La atmósfera no es solo “un conducto”, también es un reactor. Las partículas plásticas pueden agregarse con polvo mineral y con hollín (carbono negro), y esa mezcla modifica tamaño, forma, densidad y potencialmente su comportamiento químico y físico.

Esto debería importarle mucho a los habitantes de una ciudad y sobre todo a las autoridades, porque en ciencias de la atmósfera el “estado de mezcla” de las partículas condiciona desde cuánto tiempo permanecen en el aire hasta cómo interactúan con la radiación solar y con las nubes.

Al aclarar cómo los plásticos se mueven por el aire, se transforman durante el transporte y finalmente se eliminan, la investigación ofrece una nueva perspectiva sobre sus posibles efectos en los procesos climáticos, la salud de los ecosistemas y el bienestar humano.

La investigación recuerda que, según propiedades y distribución, los microplásticos se han modelado con efectos radiativos que pueden ser positivos o negativos, y que el envejecimiento y los cambios superficiales podrían volverlos más activos como núcleos de condensación o de formación de hielo.

En paralelo, este trabajo de investigación plantea que incorporar estos nuevos órdenes de magnitud a modelos del ciclo global del plástico puede cambiar estimaciones sobre transferencia entre atmósfera, tierra y océanos, además de reabrir preguntas sobre implicancias para ecosistemas y salud humana.

Referencia de la noticia

Tafeng Hu, et al., “Abundance of microplastics and nanoplastics in urban atmosphere”. Science Advances. 7 de enero del 2026.