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Listos para explorar y colonizar cuevas lunares

Los túneles subterráneos originados por la actividad volcánica, también llamados tubos de lava, son los lugares más favorables para la construcción de asentamientos humanos permanentes en la luna y pronto comenzarán a ser explorados por la Agencia Espacial Europea (ESA).

cavernas lunares
Los tubos de lava, túneles subterráneos originados por la actividad volcánica, son los lugares más propicios para la construcción de asentamientos humanos permanentes en la luna. (imagen: NASA)

Cuando se trata de la construcción de instalaciones humanas en la Luna, como estaciones de investigación, laboratorios o incluso ciudades, la seguridad es uno de los temas que más debate genera. Con la ausencia de una atmósfera como la de la Tierra, capaz de protegernos de los peligros del espacio como la radiación solar y los pequeños meteoritos, las posibilidades de supervivencia son mínimas.

Recientemente, sin embargo, los científicos se han centrado en una solución que puede hacer posible, de una vez por todas, construir asentamientos en la Luna y también en otros planetas, como Marte: las cuevas formadas por la actividad volcánica, también llamadas tubos de lava.

Estos tubos no son más que túneles subterráneos formados por un intenso flujo de roca fundida durante una explosión volcánica. Debido a que están debajo de la superficie, las instalaciones humanas construidas allí serían seguras. Y las misiones en la órbita de la Luna y Marte nos han mostrado cada vez más evidencia de numerosos y gigantescos tubos de lava.


Con esta oportunidad, la Agencia Espacial Europea (ESA) inició recientemente una serie de estudios enfocados a la exploración de estas cuevas lunares, cubriendo temas básicos como el transporte de una sonda a una cueva lunar, su suministro de energía y la comunicación con los equipos.

Los tubos de lava más grandes de la Tierra tienen unos 40 metros de ancho y alto. En la Luna, los tubos de lava son mucho más grandes, alcanzan dimensiones de hasta 900 metros y pueden contener fácilmente pequeñas ciudades dentro de sus muros. La gigantesca escala de estos tubos de lava extraterrestre es principalmente el resultado de la baja gravedad lunar.

Los tubos de lava más grandes de la Tierra tienen unos 40 metros de ancho y alto. En la Luna, los tubos de lava son mucho más grandes y alcanzan dimensiones de hasta 900 metros.

Comprender trivialidades como las entradas de las cuevas lunares puede ser invaluable para entender los recursos disponibles en este mundo subterráneo. También es muy importante comprender cómo exactamente la cueva podría proteger una instalación humana.


El primer plan de misión seleccionado por la ESA está siendo dirigido por la Universidad de Würzburg, que ha desarrollado una sonda esférica que descender hasta la boca de una cueva mediante una grúa unida a un vehículo externo. La sonda en sí estará envuelta en una capa protectora e incluirá una serie de instrumentos de estudio.

El segundo plan de misión, desarrollado por la Universidad de Oviedo, consiste en la comunicación y suministro de energía a la sonda mediante el vehículo externo con placas solares. Permanecerá conectado a la sonda dentro de la cueva, suministrándole energía y comunicándose directamente con los instrumentos de medida.

La duración prevista de los experimentos será de 1 día lunar, equivalente a aproximadamente 14 días terrestres. Ambas propuestas aún son conceptuales y no han recibido la financiación completa. Sin embargo, está claro que el proceso gradual que está siguiendo la ESA ha generado valor incluso antes del lanzamiento de cualquier misión, y pronto se convertirá en un esfuerzo mucho mayor para colonizar permanentemente la Luna.