La Antártida perdió en 30 años un área de hielo equivalente a media provincia de Misiones, concluye reciente estudio

Un nuevo estudio científico revela que la capa de hielo antártica ha perdido más de 12.800 km² de hielo apoyado en tierra desde 1996, una superficie comparable a la mitad de la provincia argentina de Misiones. Esto ofrece una de las mediciones más precisas hasta ahora sobre la estabilidad del continente blanco.

Cuando la masa de hielo deja de hacer contacto con la superficie comienza a flotar. Es allí cuando agua líquida se cuela por debajo y acelera el proceso de deshielo.
Cuando la masa de hielo deja de hacer contacto con la superficie comienza a flotar. Es allí cuando agua líquida se cuela por debajo y acelera el proceso de deshielo.

La Antártida, el mayor reservorio de hielo del planeta, está experimentando cambios que durante décadas sólo se intuían en modelos y observaciones parciales. Un nuevo análisis basado en radar satelital muestra que la línea donde el hielo se apoya sobre el lecho rocoso, conocida como grounding line, ha retrocedido de forma significativa en varias regiones del continente.

Un análisis con radar satelital muestra que la Antártida perdió 12.820 km² de hielo apoyado en tierra en 30 años, con retrocesos clave en glaciares de la Antártida Occidental impulsados por aguas oceánicas más cálidas.

Según explica el portal científico EOS de la American Geophysical Union, el continente ha perdido alrededor de 12.820 km² de hielo apoyado en tierra en los últimos 30 años, una superficie equivalente al tamaño del estado de Connecticut en Estados Unidos. Para dimensionarlo en términos sudamericanos, esa área equivale aproximadamente a la mitad de la provincia de Misiones.

Tal como señala el EurekAlert!, esta pérdida equivale a un retroceso medio cercano a 442 km² por año, lo que revela una dinámica sostenida del sistema glaciar antártico. Aunque la mayor parte de la costa se mantiene estable, los cambios en zonas críticas están redefiniendo la forma en que los científicos evalúan la estabilidad del hielo polar.

Dónde se concentra el retroceso del hielo

El estudio muestra que el retroceso no ocurre de manera uniforme. De acuerdo a una investigación publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), aproximadamente el 77 % de la línea de costa antártica permanece relativamente estable desde 1996, mientras que el 23 % restante concentra prácticamente toda la pérdida de hielo.

Las regiones más afectadas se encuentran en la Antártida Occidental, la Península Antártica y algunos sectores vulnerables de la Antártida Oriental. En particular, los glaciares del mar de Amundsen han mostrado retrocesos significativos en la línea de apoyo.

De acuerdo con datos citados por EOS, el glaciar Pine Island ha retrocedido unos 33 kilómetros, el Thwaites cerca de 26 kilómetros y el glaciar Smith alrededor de 42 kilómetros desde mediados de la década de 1990. Estos retrocesos indican que el hielo apoyado en tierra está siendo reemplazado por hielo flotante o desapareciendo directamente en el océano.

El océano cálido y el enigma de algunos glaciares

El mecanismo principal detrás de este retroceso es la intrusión de aguas oceánicas relativamente cálidas bajo las plataformas de hielo, que derrite la base de los glaciares desde abajo. Eureka Alert! indica que los cambios en los vientos y en la circulación oceánica permiten que estas aguas alcancen zonas donde antes no llegaban.

El mapa indica la línea de contacto con el lecho marino de la Antártida en 1992–2025 codificada por colores de negro (1992) a rojo y blanco (2025), superpuesta a un mapa de velocidad de los glaciares codificado por colores de blanco (>50 m/año) a azul (>300 m/año) y un mapa de relieve sombreado en gris de la Antártida del año 2011. Imagen: PNAS
El mapa indica la línea de contacto con el lecho marino de la Antártida en 1992–2025 codificada por colores de negro (1992) a rojo y blanco (2025), superpuesta a un mapa de velocidad de los glaciares codificado por colores de blanco (>50 m/año) a azul (>300 m/año) y un mapa de relieve sombreado en gris de la Antártida del año 2011. Imagen: PNAS

Cuando el hielo pierde contacto con el lecho rocoso y pasa a flotar, disminuye el efecto de contención que ejercen las plataformas de hielo. Esto acelera el flujo glaciar hacia el océano y aumenta la contribución potencial al aumento del nivel del mar.

Sin embargo, en algunas zonas, especialmente en la Península Antártica nordeste, los científicos observan retrocesos importantes sin una señal clara de intrusión de agua cálida. Este comportamiento sugiere que otros procesos aún no comprendidos completamente podrían estar influyendo en la dinámica del hielo.

Estos nuevos datos constituyen una de las bases más completas para evaluar la estabilidad futura de la capa de hielo antártica. Tal como subrayan los autores del estudio, comprender dónde el hielo se mantiene estable y dónde retrocede es clave para mejorar los modelos climáticos que proyectan la evolución del nivel del mar en las próximas décadas.

Referencia de la noticia:

E. Rignot,B. Scheuchl,J.B. Barre,V. Brancato,L. Charrier,H. Chen,E. Ciraci,A. Dinh,S. Herreid,S. Jeong,X. Li,T. Mitchell,Y. Mohajerani,S. Shamsian,V. Tolpekin,I. Velicogna, & M. Wollersheim, Thirty years of glacier grounding line retreat in Antarctica, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 123 (10) e2524380123, https://doi.org/10.1073/pnas.2524380123 (2026).