La ciencia acaba de identificar lo que le pasa a tu cerebro cuando la mente queda “en blanco"

Científicos han logrado definir cómo se expresa en el cerebro el "bloqueo mental" o mente en blanco (MB), y no pensamos absolutamente en nada.

La ciencia acaba de identificar lo que le pasa a tu cerebro cuando la mente queda “en blanco"
La ciencia acaba de identificar lo que le pasa a tu cerebro cuando la mente queda “en blanco"

Científicos del Paris Brain Institute, en Francia, han publicado su estudio en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). En esta investigación los especialistas han logrado diferenciar el fenómeno de la "mente en blanco" MB de otros estados, como por ejemplo, el divague mental y la atención concentrada.

Los científicos han identificado una firma neural asociada a la “mente en blanco” o vaciado mental (MB), ese instante subjetivo en el que una persona no percibe pensamientos, imágenes ni contenido mental.

Para esta investigación combinaron registros electrofisiológicos y medidas conductuales para mapear cuándo y cómo sucede ese “apagón” mental, ese instante subjetivo en el que una persona no percibe pensamientos, imágenes ni contenido.

Lograron identificar una firma neural asociada a la MB. El estudio identificó ciertos patrones neuronales específicos durante los momentos en que la mente no genera pensamientos ni imágenes: no es distracción, sino un estado cerebral distinto.

Lo que ocurre en el cerebro cuando no pensamos en nada

El equipo de científicos, con Esteban Muñoz-Musat como autor principal, reclutó a 62 adultos sanos, que realizaron tareas prolongadas de atención mientras se registraba su actividad cerebral mediante electroencefalografía de alta densidad (hdEEG).

Estos participantes informaron, mediante sondeos intermitentes, episodios de “mente en blanco" o bloqueo mental, que los investigadores compararon con tramos de atención efectiva y con episodios de divague o desconcentración.

A diferencia de los estados orientados al contenido, como la concentración y la divagación mental, el MB parece ser un estado mental distinto.

Mediante técnicas neurofisiológicas de vanguardia en registros electroencefalográficos de alta densidad, el estudio reveló marcadores neurofisiológicos únicos del MB, un fenómeno caracterizado por lapsos de contenido consciente durante el flujo de la consciencia despierta.

estudio de la firma cerebral que ocurre durante la mente en blnaco
Reconstrucción de la fuente de la actividad inducida por el estímulo. Se destaca que para los ensayos MB, se observan solo activaciones dispersas, principalmente del lado izquierdo (contralaterales a las respuestas motoras), sin una participación clara de las corrientes visuales dorsal o ventral. Créditos: Esteban Munoz-Musat, et al. "Behavioral, experiential, and physiological signatures of mind blanking".

Además, demostraron la viabilidad de decodificar la dinámica de la consciencia únicamente a partir de las características del electroencefalograma, superando las limitaciones de los informes subjetivos intermitentes.

Por lo tanto, sus hallazgos no solo proporcionan un marco para la investigación del flujo de la consciencia, sino que también desafían la idea convencional de que la vigilia implica invariablemente ser consciente de algo.

Los hallazgos de la investigación muestran:

  • una reducción de la conectividad entre redes cerebrales distantes,
  • una disminución de la complejidad y de la actividad rápida en regiones posteriores del cerebro,
  • una alteración del procesamiento visual tardío (en la breve etapa posterior a un estímulo, que en modelos contemporáneos se asocia al acceso consciente a la información).

Todos estos rasgos sugieren que durante la mente en blanco el cerebro pierde acceso eficaz a la información sensorial y reduce la comunicación entre áreas necesarias para sostener la experiencia consciente.

¿Estar despierto implica necesariamente ser consciente de algo?

Para responder a esa pregunta basta con revisar que los hallazgos desafían la noción de que la mente consciente despierta está inherentemente orientada al contenido, lo que sugiere que la MB refleja brechas genuinas en el flujo de pensamientos conscientes, que surgen de interrupciones en la generación o accesibilidad del contenido del pensamiento.

A nivel conductual los episodios de MB se acompañaron de signos modestos pero consistentes, se comprobó que las personas estaban algo más somnolientas, respondían más lentamente y cometían más errores en la tarea que realizaban.

Los científicos interpretan estos datos como un indicio de que la mente en blanco no es solo una falla de memoria o una pérdida momentánea de atención, sino un estado distinto y diferenciado en el cual determinadas partes del cerebro entran en un modo similar al sueño, aunque la persona esté despierta.

La mente en blanco: cortes en nuestra “película”

Solemos creer que nuestra consciencia es como una película que nunca se detiene. Sin embargo, este estudio sugiere algo fascinante: nuestra mente es como un proyector de películas con intermitencias.

Se diferencia del divague mental, que es como cambiar de canal, con imágenes, pensamientos y fantasías, mientras que la mente en blanco es cuando directamente la pantalla se apaga por un instante.

Neurofisiológicamente, estos "apagones" son distintos a cualquier otro estado. Esto rompe la idea del flujo ininterrumpido de pensamiento y nos propone una realidad distinta. Nuestra vigilia es en realidad un rompecabezas de estados encadenados, donde el vacío y la desconexión también forman parte del cuadro.

Referencia de la noticia

Esteban Munoz-Musat, et al. "Behavioral, experiential, and physiological signatures of mind blanking". PNAS. 23 de diciembre, 2025.