Nuevo estudio: el cambio climático podría reducir la economía global hasta un 50 %

Durante décadas, la economía del clima asumió que el calentamiento global tendría un impacto moderado sobre la producción mundial. Sin embargo, nuevas investigaciones sugieren que los daños económicos del cambio climático podrían ser entre cinco y seis veces mayores de lo estimado hasta ahora.

Un reciente estudio concluye que el calentamiento global podría reducir el PBI mundial hasta en un 30% por cada grado de calentamiento y reformular los debates sobre políticas climáticas.
Un reciente estudio concluye que el calentamiento global podría reducir el PBI mundial hasta en un 30% por cada grado de calentamiento y reformular los debates sobre políticas climáticas.

Durante años, la mayor parte de los modelos económicos utilizados para evaluar el impacto del cambio climático, los llamados modelos de evaluación integrada (IAM), asumieron que cada grado adicional de calentamiento global reduciría el producto interno bruto mundial apenas entre un 1 % y un 3 % a largo plazo. Estas estimaciones se convirtieron en la base para calcular el llamado coste social del carbono, un indicador clave para fijar impuestos al carbono y diseñar políticas climáticas.

Durante décadas, los modelos han tratado el cambio climático como una perturbación relativamente manejable sobre un sistema económico estable. Pero a medida que la ciencia climática revela impactos más amplios y complejos, también cambia la forma en que se calculan sus consecuencias económicas.

Tal como indica el portal especializado Whole Life Carbon, estos cálculos llevaron a estimar precios “óptimos” del carbono en torno a 100-200 dólares por tonelada de CO2 en las economías avanzadas, e incluso menos en muchos países. Durante décadas, este consenso económico ha influido directamente en la arquitectura de las políticas climáticas globales.

El problema es que estos modelos se basan en correlaciones entre variaciones de temperatura a escala local o nacional y la producción económica anual, extrapolando después esos efectos meteorológicos de corto plazo a escenarios de calentamiento global de largo plazo. Según varios investigadores, esta aproximación podría estar subestimando los efectos sistémicos del cambio climático sobre la economía mundial.

Un nuevo enfoque revela pérdidas económicas mucho mayores

Un trabajo reciente de los economistas Adrien Bilal y Diego R. Känzig, publicado como Working Paper del National Bureau of Economic Research (NBER), introduce un cambio metodológico clave: en lugar de analizar variaciones de temperatura locales, utiliza la temperatura media global para estimar el impacto macroeconómico del calentamiento.

Tal como explica el portal Earth.Org, los resultados del estudio son mucho más contundentes que las estimaciones tradicionales. Los autores concluyen que un aumento permanente de 1°C en la temperatura global podría reducir el PIB per cápita mundial en más de un 20 % a largo plazo, con estimaciones que se acercan al 30 %.

El estudio también muestra que el impacto económico del calentamiento no ocurre de forma inmediata, sino que se amplifica con el tiempo. Tras un “shock” térmico global de 1 °C, la producción mundial cae inicialmente entre un 2 % y un 3 %, pero la pérdida aumenta progresivamente hasta alcanzar descensos de entre el 12 % y el 18 % en los cinco o seis años posteriores, sin recuperación completa posterior.

Si las políticas actuales continúan y la temperatura global aumenta alrededor de 2 °C adicionales hacia finales de siglo, el análisis sugiere que el PIB per cápita mundial podría situarse más de un 50 % por debajo del nivel que existiría en un escenario sin calentamiento, tal como señalan los autores en su investigación.

El precio del carbono podría estar dramáticamente subestimado

Las implicaciones de este nuevo enfoque son profundas para la economía climática y para las políticas públicas. Al incorporar daños mucho mayores en sus modelos, Bilal y Känzig estiman que el coste social del carbono podría superar los 1.200 dólares por tonelada de CO2, muy por encima de los valores utilizados actualmente en muchas economías.

Tal como destaca el análisis publicado por Earth.Org, incluso el límite inferior de confianza de esta estimación sigue siendo varias veces superior a los precios actuales del carbono en la mayoría de los mercados. Por ejemplo, el sistema europeo de comercio de emisiones (EU ETS) ha cotizado recientemente en torno a 80 euros por tonelada, lo que sugiere que las políticas climáticas actuales podrían estar internalizando solo una fracción del daño económico real.

El cambio metodológico explica gran parte de esta diferencia. Mientras los estudios tradicionales utilizan temperaturas locales, el nuevo enfoque se centra en la temperatura media global, lo que permite capturar mejor fenómenos sistémicos como olas de calor, sequías, precipitaciones extremas o alteraciones en la circulación oceánica, que afectan simultáneamente a múltiples regiones y sectores económicos.

Referencia de la noticia

Bilal, A., & Känzig, D. R. (2024). The Macroeconomic Impact of Climate Change: Global vs. Local Temperature. NBER Working Paper 32450.
https://www.nber.org/papers/w32450