Población de aves en riesgo: la especie que lucha por no desaparecer de la Patagonia
Quedan menos de mil ejemplares de esta atípica ave de la Patagonia. Un proyecto en une a productores y ambientalistas para proteger sus nidos y evitar su extinción.

En el Sur profundo y remoto de la Argentina, aquel paraje donde el viento marca el ritmo y la solitaria estepa patagónica parece infinita, hay una especie silenciosa que se dirime entre la vida y la muerte. Y es que, sin exagerar, se encuentra al límite de la extinción.
Se trata del chorlito ceniciento, una de las aves más amenazadas del planeta y cuya población total mundial no supera los 1.000 individuos en la actualidad.
Se alimenta de una forma muy particular pic.twitter.com/EE34SDETGt
— Ambiente Sur (@ambiente_sur) September 23, 2020
En este escenario adverso y, al mismo tiempo, atrapante -sobre todo, para la ciencia- empieza a tomar forma una idea que hasta hace no mucho parecía improbable: la convivencia entre la producción ganadera y la conservación ambiental.
Este acuerdo inédito une a dos mundos históricamente enfrentados como son los productores rurales y los ambientalistas, muchas veces en veredas opuestas de la mano del desconocimiento. Pero ahora ambos actores comparten un objetivo común: evitar la extinción de esta especie única y clave en el ecosistema; y que, además, no afecta para nada al ganado ni representa amenaza de ningún tipo.
Por qué el chorlito ceniciento está en peligro
El chorlito ceniciento (Pluvianellus socialis, según su nombre científico) es un ave pequeña -no más de 18 centímetros- que se camufla con una habilidad asombrosa entre las piedras y la vegetación de las lagunas patagónicas.

Su plumaje grisáceo, sus patas rosadas y sus ojos rojizos lo vuelven tan particular como difícil de detectar.
A nivel conservación, esta especie está catalogada como en peligro de extinción, y su hábitat (orillas de lagunas en la estepa) es compartido con el de los campos productivos en esta región argentina.
Porque en estos espejos de agua, donde el ganado se acerca a beber agua, se encuentran los nidos del chorlito. Y en ese cruce inevitable de ambientes, muchas veces -por desgracia- los huevos de las aves terminan destruidos por el paso y la presencia de los otros animales.
Un pacto para vivir
Frente a este panorama crítico y adverso -sobre todo, para el chorlito-, la organización Ambiente Sur (de Río Gallegos, Santa Cruz), puso en marcha el Proyecto Pluvianellus. Se trata de una iniciativa que apunta a acuerdos voluntarios de conservación con productores del Sur de la Patagonia (Santa Cruz y Tierra del Fuego).

Lo que propone el programa de conservación es adaptar pequeñas prácticas dentro de los campos para, de ese modo, proteger los nidos sin afectar la producción ganadera.
Paso a paso: así es el proyecto que propone la convivencia entre el ganado y el chorlito ceniciento.
El inicio de todo el trabajo se da con recorridas por los establecimientos ganaderos y las inmediaciones de las lagunas, donde se identifican zonas de nidificación del ave.

Luego, se avanzan con la primera medida concreta: la instalación de protectores de nidos. Consisten en pequeñas estructuras que evitan que el ganado los pise en su ruta al agua
Además, se colocan cámaras trampa para monitorear el comportamiento de las aves. El chorlito, en tanto, se adapta a estos dispositivos como parte de su hábitat natural, por lo que no hay afectación de su ciclo natural.
Incluso, los propios productores celebran esta iniciativa y hasta ofrecen sus campos para que se ponga en marcha esta experiencia que, durante sus primeras semanas de implementación ha arrojado resultados positivos.
Un cambio de paradigma en marcha
Lo que está ocurriendo en la Patagonia referido a la convivencia amena entre la actividad ganadera y el chorlito ceniciento no es un fenómeno aislado. Forma parte de una tendencia global donde se apunta a que los sistemas productivos sean compatibles con el cuidado del ambiente.
De esta manera, iniciativas como la de este caso hacen la diferencia. La ganadería regenerativa, el cuidado del pastizal y la preservación de la fauna silvestre se convierten en prácticas concretas que impactan en el valor final de lo que se produce.

Para los impulsores del proyecto, estos acuerdos generan un verdadero “círculo virtuoso” en donde se protege la biodiversidad, se mejora la calidad del ecosistema y, en paralelo, se fortalece la actividad productiva.
Un respaldo internacional clave
El impulso local encontró, además, respaldo global. Y es que durante la última cumbre de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias, Argentina y Chile se aprobó una Acción Concertada internacional para proteger al chorlito ceniciento.

Este paso es crucial y consolida el trabajo binacional que vienen realizando organizaciones de ambos países desde hace años, con foco en identificar áreas críticas de reproducción y fortalecer las estrategias de conservación.
No te pierdas la última hora de Meteored y disfruta de todos nuestros contenidos en Google Discover totalmente GRATIS
+ Seguir a Meteored