Qué es el “agujero de calentamiento” y cómo los bosques ayudan a atenuar las temperaturas en ascenso

Hay una región de Estados Unidos en la que el aumento de las temperaturas es mucho menor y podría deberse a un siglo de reforestación, según un estudio.

bosques, calentamiento global.
La reforestación puede ser una estrategia clave frente al calentamiento global.

Hay una amplia región del este de los Estados Unidos que llama la atención de los científicos. La llaman “agujero de calentamiento”, justamente porque en esta zona las temperaturas han aumentado menos y no acompañan la tendencia general que se observa en casi todo el resto del planeta.

¿Qué sucede en esa región? Según un nuevo estudio, el fenómeno podría deberse a la reforestación: el avance, sostenido durante casi un siglo, de nuevos bosques y vegetación que estarían atenuando el aumento de las temperaturas.

Esta es la conclusión de un equipo de investigadores de la Universidad de Indiana, cuyo trabajo se publicó esta semana en la revista Earth's Future.

En el este de los Estados Unidos, la reforestación generalizada durante el siglo XX coincidió con una falta anómala de calentamiento, sostiene el estudio.

La historia se remonta al siglo XIX, cuando la agricultura y la tala de madera produjeron pérdidas superiores al 90 % de los bosques en esa zona del país. "El alcance de la deforestación que ocurrió en el este de Estados Unidos es notable y las consecuencias fueron graves", dijo Kim Novick, coautora del estudio.

Pero en la década de 1930 comenzaron los esfuerzos por recuperar los bosques, a la vez que comenzaron la reforestación de campos cuyo rendimiento agrícola era deficiente. Así, en casi un siglo se recuperaron unos 15 millones de hectáreas de bosque.

bosques
El este de Estados Unidos, donde se registra un aumento menor de las temperaturas.

Durante este período de rebrote, las temperaturas globales ya estaban en aumento, con valores aumentando en promedio 0,7 °C, en el territorio de Norteamérica. Pero no en todos lados por igual. Entre 1900 y 2000, la costa este y el sureste se enfriaron mucho menos, alrededor de 0,3 °C, con el “enfriamiento” más fuerte en el sureste.

"Esta historia generalizada de reforestación, un enorme cambio en la cobertura del suelo, no ha sido ampliamente estudiada para determinar cómo podría haber contribuido a la anómala falta de calentamiento en el este de EE. UU., que los científicos del clima llaman un ' agujero de calentamiento'", dijo Mallory Barnes, autora principal.

Estudios previos han sugerido que esta falta de calentamiento puede obedecer a cambios en la actividad agrícola o al aumento de las lluvias. Pero estos factores sólo explicarían un enfriamiento muy localizado. Hasta ahora no se había considerado el papel de los bosques en el enfriamiento anómalo y generalizado de la región. "Es por eso que inicialmente nos propusimos hacer este trabajo", dijo Barnes.

Datos históricos que hablan

Para el estudio, los investigadores usaron datos de estaciones meteorológicas combinados con información satelital para identificar áreas de bosques y pastizales. Esto les permitió comparar la evolución de la cobertura forestal con la evolución de las temperaturas, tanto a nivel del suelo como en los niveles más bajos de la atmósfera.

El análisis es por demás elocuente: las áreas de bosques enfrían la superficie del suelo entre 1 y 2 °C cada año, en comparación con zonas cercanas de pastizales y cultivos. El efecto de enfriamiento más notable se produce al mediodía en los días de verano, cuando los árboles logran mantener las temperaturas entre 2 y 5 grados más bajas que en otras zonas. Los bosques más jóvenes (de 20 a 40 años) son los que más favorecen el menor calentamiento del suelo.

Los investigadores identificaron que ese efecto de enfriamiento se extiende al aire cercano al suelo y que las áreas de bosques pueden disminuir la temperatura de esta capa de aire hasta 1° C al mediodía.

bosques
El efecto de enfriamiento se produce sobre el suelo y en el aire cercano a la superficie.

Luego, utilizando datos históricos de cobertura terrestre y registros meteorológicos diarios de 398 estaciones meteorológicas, el equipo examinó la relación entre la cobertura forestal y las temperaturas del aire en tierra y cercanas a la superficie entre 1900 y 2010.

Descubrieron que a fines del siglo XX, las estaciones meteorológicas rodeadas de bosques eran hasta 1 °C más frescas que las áreas sin reforestación. Además, las áreas hasta a 300 metros de distancia también registraron descensos en la temperatura, lo que sugiere que el efecto refrescante de la reforestación podría haberse propagado incluso a regiones no forestales del paisaje.

Además de regular las concentraciones de dióxido de carbono atmosférico, los bosques modifican la temperatura del aire mediante procesos biofísicos, dice el estudio.

"Es gratificante poder aportar información a la pregunta antigua de por qué el este de Estados Unidos no ha experimentado un calentamiento proporcional al resto del mundo", comentó Barnes. "Aunque no podemos explicar todo el enfriamiento, planteamos que la reforestación juega un papel crucial en esta dinámica".

La reforestación suele considerarse una estrategia efectiva para mitigar el cambio climático debido a la capacidad de los bosques para absorber y almacenar carbono.

"Se trata de descubrir en qué medida los bosques pueden enfriar nuestro medio ambiente y el alcance del efecto", dijo Barnes. "Este conocimiento es clave no sólo para proyecciones de reforestación a gran escala destinadas a la mitigación del clima, sino también para iniciativas como la plantación de árboles urbanos".


Referencias de la noticia:

Barnes, M. y col. Un siglo de reforestación que reduce el calentamiento antropogénico en el este de Estados Unidos Revista Earth Future. Volumen 12 N° 2 Febrero 2024.