Un hongo amazónico inspira una nueva generación de cosméticos sostenibles

El descubrimiento de una especie nativa revela un pigmento natural con acción antioxidante y antibacteriana, capaz de sustituir a los colorantes sintéticos en la industria de la belleza y ampliar el uso sostenible de la biodiversidad brasileña.

Un hongo del Amazonas genera un colorante natural seguro para cosméticos. Crédito: Juliana Barone Teixeira/FCFAr-Unesp
Un hongo del Amazonas genera un colorante natural seguro para cosméticos. Crédito: Juliana Barone Teixeira/FCFAr-Unesp

Un hongo originario de la Amazonia podría convertirse en un actor clave en la transición hacia una cosmética más sostenible y segura. Investigadores han identificado que la especie Talaromyces amestolkiae es capaz de producir un tinte natural con posibles aplicaciones en cremas faciales, shampoos y geles en barra, combinando propiedades estéticas y funcionales.

El pigmento, que exhibe vibrantes tonos que van desde el amarillo y el naranja hasta el rojo intenso, demostró un rendimiento prometedor en pruebas de laboratorio. Además de proporcionar un color estable a las formulaciones, el extracto reveló actividad antioxidante y antibacteriana, características cada vez más valoradas por la industria cosmética.

Los resultados iniciales indicaron una reducción de más del 75 % en los compuestos oxidativos al entrar el extracto en contacto con la piel. También se observó una viabilidad celular superior al 60 %, lo que indica baja toxicidad y seguridad dermatológica para su uso en productos tópicos.

La investigación une a Brasil y Portugal

El estudio fue realizado por científicos de la Universidad Estatal Paulista (Unesp), en colaboración con la Universidad de Lisboa y la Universidad de São Paulo (USP). La especie analizada se identificó en la colección micológica de la Universidad Federal de Amazonas (Ufam), lo que refuerza el papel estratégico de las colecciones científicas brasileñas.

El colorante natural producido por una especie amazónica mostró acción antioxidante y antibacteriana en pruebas iniciales. Créditos: Divulgación BNC Amazonas
El colorante natural producido por una especie amazónica mostró acción antioxidante y antibacteriana en pruebas iniciales. Créditos: Divulgación BNC Amazonas

Para estimular la producción de pigmento en el laboratorio, los investigadores reprodujeron condiciones ambientales similares a las de Manaos, con altas temperaturas y alta humedad, características típicas de la región amazónica. El procedimiento les permitió intensificar la coloración producida por el hongo en un ambiente controlado.

Los hallazgos fueron publicados en la revista científica ACS Omega y destacan el potencial de los llamados colorantes microbianos como una alternativa viable a los pigmentos sintéticos ampliamente utilizados en la actualidad.

Una alternativa a los tintes sintéticos

La búsqueda de sustitutos naturales se produce en un contexto de crecientes restricciones al uso de colorantes artificiales en varios países. Estas sustancias se han asociado con reacciones alérgicas, irritaciones cutáneas y posibles riesgos toxicológicos, lo que presiona a la industria para que busque soluciones más seguras.

En este escenario, los microorganismos emergen como una fuente prometedora de pigmentos. A diferencia de los colorantes vegetales, que dependen de grandes extensiones agrícolas y condiciones climáticas específicas, los hongos y las bacterias pueden cultivarse en el laboratorio con un menor consumo de recursos y un mayor control de calidad, lo que favorece la escalabilidad y la sostenibilidad del proceso.

Más allá de su función estética —un factor decisivo a la hora de elegir productos de belleza—, el colorante derivado de Talaromyces amestolkiae presenta un potencial valor añadido gracias a sus propiedades antioxidantes. Esto significa que, además de colorear, puede contribuir a la protección celular, un factor diferenciador relevante en las formulaciones dermatológicas.

La biodiversidad como motor de innovación

El descubrimiento refuerza la importancia de la biodiversidad amazónica como fuente estratégica de innovación científica e industrial. El caso del hongo demuestra que los microorganismos, a menudo asociados únicamente con enfermedades, también pueden aportar compuestos bioactivos de gran valor a sectores como la salud, la agricultura y la industria.

Actualmente, el principal reto es ampliar la producción. Los investigadores ya pueden obtener el pigmento en pequeñas cantidades, pero trabajan para que la producción sea viable a escala industrial, garantizando la estabilidad, la estandarización y la viabilidad económica.

Si futuras pruebas confirman su potencial comercial, Brasil podría consolidarse como líder en biotecnología basada en recursos naturales. Más que un simple avance para el sector cosmético, la iniciativa simboliza un cambio de paradigma: ver el bosque no solo como un activo ambiental, sino como una fuente de soluciones sostenibles para el futuro.

Referencia de la noticia

R7. Fungo amazônico produz corante natural seguro com ação antioxidante e antibacteriana. 2026