Lejos del turismo masivo: los 3 rincones escondidos de las sierras de Córdoba para "matear" frente al agua
Tres paisajes serranos de Córdoba permiten disfrutar jornadas inolvidables junto al agua, con senderos, árboles, pequeñas playas y espacios tranquilos alejados de los circuitos más concurridos.

Las sierras de Córdoba parecieran ser infinitas si de destinos turísticos hay que hablar. Por un lado, están aquellos destinos que son elegidos por decenas de miles de visitantes cada temporada (como Carlos Paz o Mina Clavero, solo por mencionar algunos). Pero también están aquellos que mantienen un perfil más bajo.
Paisajes en los que las mencionadas sierras, combinadas con senderos, ríos y lagos, aportan una magia que los convierte en sitios únicos. Y con el agregado de no tener que estar superponiéndose con decenas de turistas en un mismo espacio.

Estos son tres sitios "escondidos" de las sierras de Córdoba que invitan a quien los visita a tender una manta sobre el pasto, preparar el mate y pasar una tarde envuelto por la naturaleza.
Playa Los Talas y una tarde inolvidable junto al río Anisacate
"Las sierras de Córdoba tienen ese no sé qué...". El río Anisacate es el alma del valle de Paravachasca. A su paso forma pequeños paisajes paradisíacos que suelen quedar fuera del circuito turístico tradicional.

Aquí sobresale la Playa Los Talas, situada en la periferia del sector urbano más transitado de Anisacate. Para llegar, desde la nueva Autovía 5 hay que tomar el desvío hacia la ruta provincial E-56 y, una vez dentro del barrio Los Talas, la calle Los Eucaliptus conduce hacia la costa.
Grandes árboles a ambos costados del camino hasta la playa y espacios de un cautivante verde coronan un paisaje que es digno de una tarjeta postal.

Playa Los Talas es un sitio de ensueño y que invita a sentarse a disfrutar de la calma y la naturaleza. Mate en mano, es una inmejorable oportunidad para perderse en el hipnótico paisaje y sentir que el tiempo se detiene.
Punta Negra, el sitio donde la tierra se mete en el lago
Si de clásicos turísticos de las sierras cordobesas hay que hablar, imposible dejar afuera del listado al lago Los Molinos. Pero uno de los mejores puntos de este popular lago -y, sin dudas, el más tranquilo- no está precisamente entre los más conocidos.

Punta Negra, una pequeña península rodeada por las aguas del embalse es uno de estos rincones. El lugar ofrece césped y algunos árboles donde es posible instalarse durante unas horas y disfrutar del contacto directo con el lago.
Ya sea en verano o en invierno -y también en las estaciones intermedias-, en la península Punta Negra el sonido del agua golpear en la costa, el viento mecer las ramas de los árboles y el incomparable sol serrano agregan armonía a un sitio soñado.
Dique Los Molinos. Córdoba ️
— RESPIRAARGENTINA (@RespiraArg) April 3, 2023
¿Conocen?
Por soybloop pic.twitter.com/WeYOKEA4fP
Para llegar a Punta Negra hay que tomar la ruta provincial S271, pasar las inmediaciones de Potrero de Garay, cruzar un puente, ingresar al barrio Los Espinillos y tomar la calle Girasoles.
El río San Pedro, un rincón de naturaleza y senderos
San Clemente es una de las tantas localidades serranas de la provincia de Córdoba donde el agua y la naturaleza funcionan como motor del paisaje. Aquí el río San Pedro es el gran protagonista de este sitio que invita a caminar y disfrutar del aire libre.

Acceder a San Clemente ya es una aventura natural e ideal para los caminantes. Al costado de la ruta, bien señalizado, sobresale un sitio especial para estacionar los vehículos. Luego es momento de iniciar una caminata por un sendero que conduce a grandes piedras ubicadas junto al río San Pedro.
En San Clemente, Cordoba.. unos días de descanso siguiendo la huella de @MazzuccoDakar .. aprovechamos y delineamos @dakar .. pic.twitter.com/9P8E8CGoH2
— Javier Pizzolito (@JavierPizzolito) November 22, 2017
Allí se forman algunos pequeños saltos y pozones para disfrutar del cauce, como consecuencia del agua corriendo y deslizándose entre las rocas. Los árboles y plantas aportan lo suyo para convertir este rincón en un lugar del que uno nunca quiere irse.