Saldungaray: el pueblo bonaerense fundado por un inmigrante vasco que reúne arquitectura monumental, viñedos y sierras
Este pequeño pueblo de las sierras combina el legado monumental con viñedos, gastronomía, río y paisajes serranos: qué hacer, cómo llegar y cuáles son sus principales atractivos.

Para los amantes de los pueblos chicos, de la vida rural, de la naturaleza e incluso hasta de una arquitectura sin precedentes en la provincia de Buenos Aires, Saldungaray se presenta como una locación irresistible para una escapada fuera de serie.
¿Dónde queda y cómo llegar a Saldungaray?
Saldungaray se encuentra en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, en el partido de Tornquist, dentro de lo que se conoce como Comarca de Sierra de la Ventana. Su ubicación exacta es sobre la Ruta Provincial 72, a unos casi 8 km de la localidad de Sierra de la Ventana y a aproximadamente unos 100–110 km de la ciudad de Bahía Blanca.
Para llegar a Saldungaray se recomienda tomar la Autopista Ezeiza-Cañuelas hasta llegar a Cañuelas y desde allí continuar camino por la Ruta Nacional N 3 para llegar primero a San Miguel del Monte y luego a las ciudades de Las Flores y Azul. Ya en Azul hay que continuar viaje hacia Olavarría, empalmando camino con la Ruta Provincial 51 y la Ruta Provincial 76. Finalmente se accede a la Ruta Provincial 72, que entra directamente en Saldungaray.
La historia detrás del nombre Saldungaray
La historia de Saldungaray empieza bastante antes de que el pueblo adoptara ese nombre. Para conocer sus orígenes hay que remontarse primero a 1879, cuando Pedro Saldungaray, un inmigrante de origen vasco-francés, adquirió unas 2.670 hectáreas de tierras a orillas del arroyo Sauce Grande, en un territorio que ya tenía antecedentes como asentamiento militar. Allí había funcionado la Posta del Sauce desde 1833 y, posteriormente, el Fortín Pavón.
Saldungaray se instaló en la zona junto a su familia y desarrolló en ese espacio su establecimiento rural. Hacia fines del siglo XIX, su hijo Santiago Saldungaray fue quien impulsó la idea de crear un pueblo en parte de esas tierras y, para concretarlo, se destinó un sector del campo al trazado urbano.

En paralelo se reservaron terrenos para la plaza, la iglesia, la escuela y otros edificios públicos. Según la Asesoría Histórica de la provincia de Buenos Aires, la fecha de fundación reconocida oficialmente es el 29 de agosto de 1900.
Como en muchos otros pueblos de la provincia, la llegada del ferrocarril terminó de consolidar el crecimiento de la localidad: en 1903 se habilitó la estación Sierra de la Ventana, ubicada en el lugar donde hoy se encuentra Saldungaray. Durante algunos años, el pueblo quedó identificado con ese nombre, hasta que en 1912 la estación pasó a llamarse Saldungaray para evitar confusiones con la estación y el hotel de Sierra de la Ventana.
Qué hacer en Saldungaray: arquitectura monumental, viñedos y sierras
Saldungaray es uno de esos destinos que sorprenden por la cantidad de propuestas que concentra en un territorio relativamente pequeño y con atractivos poco habituales para el entorno.

Además de la cercanía a algunos de los paisajes serranos más característicos de la provincia, el legado arquitectónico de Francisco Salamone convive con una bodega de producción local.
Un destino para descubrir el legado de Salamone
Esta propuesta es probablemente lo más distintivo que hace a la identidad turística de Saldungaray: el pueblo conserva varias obras de Francisco Salamone, el arquitecto ítalo-argentino conocido por diseñar, en apenas cuatro años, más de 60 edificios monumentales en la provincia de Buenos Aires.
Algunas paradas imperdibles para descubrir y admirar su obra son:
- Portal del Cementerio: una de las postales más reconocibles de Saldungaray y una de las obras más impactantes de Salamone. Su estructura monumental está coronada por una enorme cruz y una escultura de Cristo.
- Iglesia Nuestra Señora del Tránsito: también obra de Salamone, con una estética art déco muy singular.
- Centro de Interpretación de Obras de Francisco Salamone: se trata de un espacio que sirve para entender mejor el significado de las obras y la historia del arquitecto.
- Antiguo Matadero Salamone: inaugurado a fines de la década del 30, con presencia de autoridades locales y provinciales, su diseño funcional a la secuencia productiva cuenta con una planta de lógica circular. En la parte superior de la edificación se eleva una torre tanque y en el fondo se pueden encontrar las zonas de corrales y de ingreso de animales.
Bodega Saldungaray: un brindis con vinos bonaerenses
El paisaje serrano de Saldungaray también encontró una particular expresión en la producción vitivinícola. Desde 2008, Bodega Saldungaray produce vinos en este rincón del sudoeste bonaerense y abrió una nueva puerta turística para la localidad: el enoturismo.
Los visitantes pueden recorrer los viñedos, conocer el proceso de elaboración, ingresar a la bodega y descubrir los tanques y la cava antes de degustar los vinos producidos allí.

La provincia de Buenos Aires alberga espacios con suelos y microclimas que contrarían la imagen dominante de la pampa húmeda y nada mejor que la vivencia del lugar para llegar a la idea que funda sus vinos.
Actualmente, la bodega posee viñedos y variedades como Malbec, Merlot, Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Pinot Noir y Chardonnay.
Naturaleza local: visitar el río Sauce Grande
El río Sauce Grande atraviesa Saldungaray y su presencia suma un plan sencillo y con un tono más natural para quienes quieren bajar el ritmo después de recorrer el pueblo.
La zona de costanera permite caminar, descansar, hacer un picnic y disfrutar del paisaje, mientras que algunos sectores también son utilizados para actividades de pesca deportiva.
Una escapada por las sierras bonaerenses
Para quienes cuenten con movilidad propia y quieran aprovechar su estadía, por la cercanía la ciudad de Saldungaray combina muy bien con Sierra de la Ventana, Villa La Arcadia y el Parque Provincial Ernesto Tornquist. El Parque está muy cerca -a unos 57 km- y ofrece las vistas serranas más espectaculares de la zona.