Tiene 2.000 habitantes y dos ríos de aguas cristalinas: a 160 km de Córdoba, el pueblo que esconde cascadas que enamoran
En el corazón de Traslasierra, el pueblo serrano de Nono combina ríos cristalinos, cascadas, senderos, historia para una escapada entre naturaleza y tranquilidad.

Nono, el calmo y silencioso pueblo ubicado entre las sierras de Córdoba, es de esos sitios que obligan a cualquiera a bajar el ritmo. Ubicado en el corazón del Valle de Traslasierra, cuenta con apenas 2.000 habitantes estables.
Las calles tranquilas, las sierras como telón de fondo, dos cristalinos ríos, ollas naturales y cascadas escondidas convierten a esta localidad de Córdoba en una auténtica joya.
Ya sea en verano o en invierno (y también en las estaciones intermedias), Nono -ubicado a unos 160 kilómetros de la ciudad de Córdoba- es de esos lugares para visitar, por lo menos, una vez en la vida.
Ríos cristalinos y cascadas secretas
Si algo caracteriza a Nono es esa facilidad para combinar en un mismo descanso, naturaleza y actividades al aire libre. Además, la proximidad con Mina Clavero (menos de 10 kilómetros) lo convierte en paso obligado dentro de un recorrido por Traslasierra.

Pero son sus cursos de agua lo que le agregan un valor agregado a Nono. Los ríos Los Sauces y Chico de Nono son el alma de este pueblo, y ofrecen experiencias por demás diferentes entre sí.
El río Los Sauces incluye sectores de menor profundidad y ofrece aguas más cálidas, con balnearios soñados para pasar el día en familia durante el verano. Es, además, el escenario perfecto para quienes buscan sentarse a tomar mate o descansar a la sombra.
Un saltito en Nono, Córdoba pic.twitter.com/qOBcVR58wN
— Guido Rodriguez (@gui10road) March 31, 2023
En cambio, el río Chico de Nono se interna hacia las Altas Cumbres y propone un entorno mucho más agreste. El agua se escurre entre grandes piedras y va formando pequeñas piscinas naturales conocidas como ollas.

Es siguiendo el curso del río Chico de Nono que los aventureros pueden toparse con el primero de los impactantes atractivos naturales de la zona. Se trata de la Cascada Esmeralda, un salto de agua de aproximadamente 10 metros de altura y que es el punto predilecto de la mayoría de los visitantes.
En Las Junturas, a la altura del Cerro Los Nonos, ambos ríos se encuentran y confluyen. Desde allí siguen por un mismo cauce hasta desembocar finalmente en el Dique La Viña.
Como condimentos naturales para aportarle mayor encanto a Nono, el agua, las piedras y la vegetación serrana convierten estos lugares en escenarios paradisíacos especialmente atractivos durante los meses más cálidos.
Trekking entre sierras para descubrir las sierras
No todo es río en Nono. El trekking y la invitación a recorrer sus paisajes y senderos serranos a pie son imanes naturales.

El Sendero del Arroyo incluye cerca de 5 kilómetros y tiene una dificultad baja. El acceso se encuentra a 2,5 kilómetros del centro y se puede llegar por el circuito amarillo o por avenida Los Porteños.
También se destaca el camino histórico de El Empedrado, recorrido de cerca de 7 kilómetros y dificultad media. Este sendero permite conocer los antiguos caminos vinculados al paso del popular cura Brochero.
️ Bellezas Naturales. Río Chico, Nono, Córdoba, Argentina. #YoAmoCórdoba pic.twitter.com/CF22A6IC4X
— Córdoba Turismo (@turismocba) February 14, 2019
Por otra parte, el Sendero Las Junturas (7 kilómetros y dificultad baja) comienza y termina en la Plaza San Martín, mientras que el circuito de Las Chuñas (3,5 kilómetros) brinda imperdibles vistas panorámicas y la posibilidad de toparse con algunas huellas del pasado.
El trekking al cerro Champaquí -también conocido como "el techo de Córdoba"-, en tanto, es el atractivo elegido por quienes buscan un desafío de mayor dificultad.

Las cabalgatas, los safaris fotográficos y las jornadas de astroturismo completan la oferta para visitantes.
Naturaleza y algo más: Nono y un testimonio de la historia de las sierras
Por fuera de la naturaleza y sus atractivos, Nono es un tesoro histórico y cultural. Su casco urbano permite descubrir parte de la historia de uno de los pueblos más antiguos de la región.

Rodeando la plaza principal se encuentra el circuito Casas con Historia, que nuclea las antiguas viviendas de adobe, almacenes de ramos generales y construcciones tradicionales (como la capilla, que data de 1908).
La iglesia San Juan Bautista y la galería de arte a cielo abierto conocida Poesía Mural también son imanes para el turismo. Lo mismo que el Museo Polifacético Rocsen, con unas 60.000 piezas de distintas partes del mundo y de diferentes épocas. ¡Y ni hablar del infaltable Laberinto de Nono!