Floreros con ramas: siete árboles y arbustos para llevar volumen, textura y color al interior del hogar

Cómo aprovechar el final de los días fríos para llevar la naturaleza al interior: claves para elegir, lucir y conservar las estructuras leñosas más llamativas de la temporada.

Una alternativa práctica y accesible para sumar dinamismo, altura y textura natural a los ambientes del hogar.
Una alternativa práctica y accesible para sumar dinamismo, altura y textura natural a los ambientes del hogar.

Usar ramas de árboles o arbustos en floreros es una opción fácil, duradera y económica para decorar cada espacio de la casa. A diferencia de un ramo tradicional de flores, las estructuras leñosas aportan altura, dinamismo y un toque escultural a los ambientes.

Estas siete opciones combinan color y resistencia. Algunas sobresalen por su floración en agua, mientras que otras despliegan su atractivo durante meses una vez secas.

1. Eucalipto medicinal o dólar (Eucalyptus cinerea)

Durante todo el año, cortar ramas de esta especie aporta al hogar un follaje redondeado en tonos verde plateado o azulado, ideal para sumar un toque fresco y un aroma relajante que perfuma el ambiente.

Un clásico del follaje decorativo que aporta tonos verde azulados y un perfume fresco que perdura tanto en agua como en arreglos secos.
Un clásico del follaje decorativo que aporta tonos verde azulados y un perfume fresco que perdura tanto en agua como en arreglos secos.

Se coloca con agua para mantener las hojas turgentes durante semanas. Cuando el agua se evapora, las hojas se secan en la misma posición sin caerse, lo que permite que el arreglo se mantenga seco por meses.

2. Olivo (Olea europaea)

Aunque conserva su follaje durante las cuatro estaciones, muestra su mejor versión hacia el final del verano y el otoño. Transmite un aire rústico y mediterráneo gracias al contraste entre el verde de la cara superior de la hoja y el tono plateado del envés.

El contraste entre el verde de sus hojas y el revés plateado le otorga a las ramas de olivo un aire mediterráneo y rústico muy elegante.
El contraste entre el verde de sus hojas y el revés plateado le otorga a las ramas de olivo un aire mediterráneo y rústico muy elegante.

Necesita agua para durar fresco durante las primeras semanas. Si querés mantenerlo por varias semanas, podés retirar el agua; las hojas quedarán rígidas y mantendrán su forma sin perder por completo el color.

3. Ciruelo de jardín o ciruelo rojo (Prunus cerasifera)

A finales del invierno y comienzos de la primavera, principalmente entre agosto y septiembre, cortar ramas con pimpollos a punto de abrir transforma el florero en un espectáculo efímero de pequeñas flores rosadas o blancas sobre madera oscura.

Con la llegada de los primeros brotes a finales del invierno, las varas de ciruelo despliegan pequeñas flores rosadas o blancas que iluminan el florero.
Con la llegada de los primeros brotes a finales del invierno, las varas de ciruelo despliegan pequeñas flores rosadas o blancas que iluminan el florero.

Requiere agua fresca para que los pimpollos abran y la floración evolucione. Una vez que las flores caen, la rama desnuda puede dejarse sin agua como una pieza de estilo oriental.

4. Magnolio (Magnolia grandiflora)

Gracias a sus hojas perennes disponibles en cualquier momento del año, esta opción brinda mucho cuerpo a floreros de cerámica o recipientes pesados por el impacto visual de su cara superior verde brillante y su reverso aterciopelado de tono canela.

Sus hojas grandes y brillantes, sumadas al reverso aterciopelado en tono canela, ofrecen volumen y presencia en recipientes de gran porte.
Sus hojas grandes y brillantes, sumadas al reverso aterciopelado en tono canela, ofrecen volumen y presencia en recipientes de gran porte.

Con agua dura mucho tiempo fresco. Al secarse sin agua, las hojas no se caen y conservan su rigidez característica.

5. Sauce eléctrico (Salix matsudana 'Tortuosa')

Durante el otoño y el invierno sus ramas desnudas tienen formas onduladas y retorcidas, mientras que hacia la primavera comienzan a despuntar los primeros brotes verdes.

La silueta ondulada de sus ramas recuerda a una escultura, ideal para lucir desnudas en invierno o brotadas en primavera.
La silueta ondulada de sus ramas recuerda a una escultura, ideal para lucir desnudas en invierno o brotadas en primavera.

Si se coloca en agua, la rama echará raíces y sacará brotes verdes rápidamente. Si se coloca directamente en un florero seco sin agua, la madera se conserva intacta por años.

6. Cotoneaster (Cotoneaster horizontalis o franchetii)

A lo largo del otoño y durante todo el invierno, sus ramas se llenan de pequeñas bayas de un color rojo o anaranjado vibrante -que maduran hacia el final del verano-, y aportan un punto focal de color intenso que rompe la monotonía en ambientes neutros.

Uno de los arbustos más usados en cercos vivos y jardines por su gran resistencia al frío y sus características bayas de invierno.
Uno de los arbustos más usados en cercos vivos y jardines por su gran resistencia al frío y sus características bayas de invierno.

Se utiliza con agua al principio para que las bayas y las hojas mantengan la firmeza. Con el tiempo, las bayas se deshidratan sobre la rama sin perder su color rojo, por lo que puede conservarse luego sin agua.

7. Aromo francés (Acacia dealbata)

A finales del invierno, entre julio y agosto, sus pequeñas esferas amarillas y muy perfumadas iluminan cualquier rincón con su tono dorado justo antes de la llegada de los primeros calores.

Sus características esferas amarillas y aromáticas anuncian el fin del invierno, y aportan un toque de luz dorada y silvestre antes de pasar a la fase seca.
Sus características esferas amarillas y aromáticas anuncian el fin del invierno, y aportan un toque de luz dorada y silvestre antes de pasar a la fase seca.

Debe ponerse en agua apenas se corta para que los pompones se mantengan esponjosos y frescos durante unos días. Cuando la floración decae, podés retirar el agua; los pompones perderán algo de volumen, pero las hojas plumosas mantendrán una textura silvestre ideal para floreros secos.

Consejos simples para que duren más

El corte preciso: al cortar la rama de la planta, conviene realizar un corte limpio en diagonal para aumentar la superficie de absorción de agua.

Agua limpia: es conveniente renovar el agua del recipiente cada dos o tres días mientras la rama esté en su etapa fresca.

Proceso de secado: si la idea es conservarlas secas, podés dejar que se consuma el agua o bien retirar la rama y colgarla boca abajo en un lugar fresco, seco y a la sombra durante dos semanas.

Aprovechar la versatilidad de las ramas permite renovar los ambientes sin necesidad de hacer grandes gastos ni recurrir a arreglos complejos.

Con solo elegir la especie adecuada para cada momento del año y aplicar estos cuidados básicos, cualquier florero de la casa puede convertirse en un punto focal lleno de vida, textura y estilo.