¿Qué debes hacer si empiezan a salir hongos en las macetas de tus plantas de interior?
Los hongos se asocian con lo muerto y lo en descomposición. Por eso, cuando aparecen en las macetas, pueden ser motivo de gran preocupación. Pero aquí es donde los expertos discrepan.

La aparición repentina de un hongo en una maceta preocupa a muchos aficionados a la jardinería. La mayoría teme lo peor: que la planta se esté muriendo. Pero nada más lejos de la realidad. Los jardineros expertos saben que los hongos en el jardín son algo natural y que no hay de qué preocuparse, salvo en contadas excepciones.
Cómo ayudan los hongos
El hongo que aparece en la maceta es el cuerpo fructífero de alguno de los numerosos hongos que ya viven en ella. Su reproducción indica que la maceta está sana y alberga un ecosistema de suelo diverso.

Los hongos del suelo descomponen esta materia orgánica, haciéndola disponible para que las plantas la absorban. Así, al fructificar a través de los hongos, estos generan más hongos que benefician a la planta en lugar de perjudicarla.
¿Cuándo preocuparse?
Si bien la mayoría de los hongos son inofensivos, algunos pueden ser tóxicos para las mascotas e incluso para los humanos. Si una planta en maceta produce un hongo y no puede evitar que una mascota o un niño se lo lleve a la boca, es mejor retirarlo.
Para muchos, eliminar un hongo significa rociar un fungicida en la tierra. Sin embargo, los expertos advierten contra su uso en macetas, ya que es poco probable que mate el hongo, sino que dañe el microbioma del suelo y perjudique a la planta.
Otra situación en la que la presencia de hongos puede no ser una buena señal es cuando el micelio se acumula cerca de la superficie del suelo. En pequeñas cantidades, no hay de qué preocuparse, pero cuando la acumulación de micelio es excesiva, puede impedir que el agua y los nutrientes lleguen a las raíces de la planta, provocando deshidratación, deficiencias nutricionales y estrés en la planta.
Esto también permite que los hongos se desarrollen con mayor rapidez, mientras que el crecimiento de la planta se estanca. Si aparecen hongos con frecuencia, lo mejor es trasplantar la planta a una maceta con tierra nueva. Para ello, sáquela de la maceta y lave las raíces con agua tibia. Asegúrese de que la nueva maceta tenga un buen drenaje y de que haya suficiente ventilación alrededor de la maceta y las hojas.
Regar las plantas solo cuando la capa superior de la tierra (unos dos o tres centímetros) esté completamente seca es también una buena manera de evitar la acumulación de humedad, donde proliferan los hongos.