Qué plantar en noviembre: 7 hortalizas para sembrar en casa y tener cosecha fresca durante el verano

Con el calor en camino, la huerta empieza a tomar protagonismo. Qué podés cultivar en noviembre, cuánto tiempo lleva cada cosecha y cómo aprovechar el espacio disponible.

Con algunas semillas, plantines y un espacio soleado, podes cosechar verduras frescas en casa, tanto en el suelo como en macetas.
Con algunas semillas, plantines y un espacio soleado, podes cosechar verduras frescas en casa, tanto en el suelo como en macetas.

Noviembre es un buen mes para revitalizar la huerta doméstica. Los días son más largos y el suelo gana temperatura, por lo que es ideal para cultivar especies que necesitan el clima más cálido.

Estas son algunas opciones para que tus platos de pleno verano tengan el sabor exquisito de la cosecha casera.

1. Zapallitos y zucchini

Se siembran directamente en el suelo, colocando dos o tres semillas en pequeños hoyos y dejando espacio para que las plantas desarrollen sus hojas y tallos.

Necesitan sol, tierra fértil y riegos regulares —especialmente cuando se forman los frutos— sin encharcar el suelo.

Las plantas de zucchini producen frutos que conviene cosechar cuando todavía son tiernos, antes de que alcancen un tamaño excesivo.
Las plantas de zucchini producen frutos que conviene cosechar cuando todavía son tiernos, antes de que alcancen un tamaño excesivo.

Los primeros zapallitos pueden cosecharse entre los 45 y 60 días después de la siembra, según la variedad. Para obtener frutos tiernos, conviene recolectarlos cuando todavía tienen un tamaño mediano.

¿Maceta o suelo? Pueden cultivarse en recipientes de al menos 30 litros, aunque necesitan bastante espacio para extender sus hojas.

2. Chauchas

Son fáciles de cultivar. Noviembre es un buen momento para sembrarlas directamente, porque necesitan temperaturas templadas a cálidas para germinar y desarrollarse.

Hay variedades enanas, que no requieren estructuras de apoyo, y trepadoras, que necesitan tutores o una malla. Estas permiten aprovechar mejor el espacio en huertas pequeñas.

Las vainas de las chauchas se cosechan tiernas, antes de que las semillas se desarrollen por completo.
Las vainas de las chauchas se cosechan tiernas, antes de que las semillas se desarrollen por completo.

Requieren sol, buen drenaje y humedad relativamente constante. La primera cosecha suele llegar entre los 60 y 80 días después de la siembra. Las vainas se recolectan tiernas, antes de que las semillas se desarrollen demasiado.

¿Maceta o suelo? Las variedades enanas se adaptan bien a macetas de 15 a 20 litros; las trepadoras necesitan recipientes más grandes y un soporte firme.

3. Rúcula

Es una de las opciones más sencillas y rápidas para empezar una huerta. Se siembra directamente en el suelo o en macetas con buen drenaje, distribuyendo las semillas en líneas poco profundas.

Necesita buena iluminación, riego regular y un sustrato que conserve humedad sin encharcarse. En noviembre, conviene ubicarla donde reciba sol de mañana y algo de sombra por la tarde, para protegerla del calor intenso.

Durante los días calurosos, la rúcula agradece algo de sombra y riegos regulares para retrasar la floración.
Durante los días calurosos, la rúcula agradece algo de sombra y riegos regulares para retrasar la floración.

Las primeras hojas pueden cosecharse entre los 30 y 45 días después de la siembra. Si se cortan sin arrancar toda la planta, puede rebrotar y ofrecer varias cosechas. Es preferible recolectar las hojas jóvenes, porque el calor acelera la floración y puede modificar su sabor.

¿Maceta o suelo? Es ideal para macetas y jardineras de apenas 15 a 20 centímetros de profundidad.

4. Calabaza

Las calabazas y los zapallos son cultivos típicos de los meses cálidos. Se siembran directamente en un suelo profundo, fértil y bien drenado. Necesitan mucho sol y espacio, ya que sus guías pueden extenderse varios metros, según la variedad.

Necesitan espacio para extender sus guías, además de sol directo y un suelo profundo y bien drenado.
Necesitan espacio para extender sus guías, además de sol directo y un suelo profundo y bien drenado.

El riego debe ser regular, sobre todo durante el crecimiento y la formación de los frutos. La cosecha suele llegar entre los 120 y 150 días después de la siembra. Para reconocer la madurez, hay que observar el endurecimiento de la cáscara y los cambios en el aspecto del fruto.

¿Maceta o suelo? Lo más conveniente es cultivarlos en tierra; para macetas, hay que elegir variedades compactas y recipientes de al menos 50 litros.

5. Tomate

Noviembre es un buen momento para trasplantar plantines de tomate, ya sea producidos en casa o comprados en viveros. Necesita al menos seis horas de sol directo, tierra rica en materia orgánica y riego regular. Evitar cambios bruscos en la humedad del suelo ayuda a prevenir el rajado de los frutos.

Se pueden cultivar en macetas amplias o directamente en el suelo, siempre que reciban suficiente luz y tengan espacio para desarrollarse.
Se pueden cultivar en macetas amplias o directamente en el suelo, siempre que reciban suficiente luz y tengan espacio para desarrollarse.

Las variedades que siguen creciendo durante toda la temporada necesitan tutores para sostener sus tallos y evitar que se doblen por el peso de los frutos.

Las primeras cosechas suelen llegar entre los 80 y 100 días después del trasplante, aunque el plazo depende de la variedad y del desarrollo del plantín.

¿Maceta o suelo? Crece bien en ambos, pero necesita un recipiente de al menos 20 a 30 litros, con buena profundidad y drenaje.

6. Berenjena

Le gusta el calor y necesita una ubicación soleada, por lo que noviembre tiene buenas condiciones para incorporarla mediante plantines. Requiere suelo fértil, buen drenaje y humedad constante, sin excesos de agua.

Con un recipiente de buen tamaño y suficiente luz solar, también es posible cultivar berenjenas en balcones y terrazas.
Con un recipiente de buen tamaño y suficiente luz solar, también es posible cultivar berenjenas en balcones y terrazas.

También se puede cultivar en macetas grandes. La primera cosecha suele llegar entre los 90 y 120 días después del trasplante, según la variedad y las condiciones de crecimiento. Los frutos se recolectan cuando todavía tienen la piel brillante, antes de que se endurezcan demasiado.

¿Maceta o suelo? Se adapta a ambos, siempre que el recipiente tenga al menos 25 a 30 litros de capacidad.

7. Pepino

Es una alternativa fresca y productiva para los meses de calor. Se siembra directamente en el suelo, donde sus semillas germinan bien con temperaturas cálidas.

Necesita sol, tierra suelta y riegos frecuentes, especialmente durante la floración y el desarrollo de los frutos. Sus tallos pueden guiarse sobre una estructura vertical para aprovechar mejor el espacio y evitar que los pepinos queden en contacto con el suelo.

Guiar los tallos del pepino sobre un enrejado permite aprovechar mejor el espacio y mantener los frutos alejados del suelo.
Guiar los tallos del pepino sobre un enrejado permite aprovechar mejor el espacio y mantener los frutos alejados del suelo.

La primera cosecha puede comenzar entre los 50 y 70 días después de la siembra, según la variedad y el clima.

¿Maceta o suelo? Puede cultivarse en recipientes de 20 a 30 litros, preferentemente con un tutor o enrejado para guiar sus tallos.

Tres cuidados para la huerta de verano

Siempre conviene preparar la tierra antes de sembrar o trasplantar: retirar malezas, aflojar superficialmente el suelo y agregar compost maduro mejora su fertilidad y estructura.

Las hortalizas necesitan agua disponible, pero no tierra permanentemente mojada. Es preferible regar directamente sobre el suelo y evitar mojar las hojas.

Por último, una cobertura con paja u hojas secas ayuda a conservar la humedad y moderar la temperatura. Los plantines recién trasplantados también pueden necesitar protección frente al sol intenso.

Con algunos cuidados básicos, noviembre permite arrancar una huerta que puede dar verduras frescas durante buena parte del verano.