Siete verduras que podés cultivar en canastos colgantes: una forma simple de tener huerta en espacios pequeños

En balcones, patios chicos o terrazas de ciudad, los canastos colgantes permiten cultivar verduras frescas sin ocupar lugar en el suelo. Solo hay que elegir las especies adecuadas.

Los canastos colgantes permiten cultivar verduras frescas incluso en balcones o patios muy pequeños.
Los canastos colgantes permiten cultivar verduras frescas incluso en balcones o patios muy pequeños.

En muchas casas el espacio para cultivar es mínimo. A veces no hay jardín, ni tierra, ni siquiera un rinconcito libre para una huerta. Pero eso no significa que haya que renunciar a la idea de cosechar verduras propias.

Los canastos colgantes, que tanto se han usado para flores ornamentales, pueden convertirse también en una pequeña huerta vertical. Colgados en balcones, patios o terrazas, ayudan a sacarle provecho al espacio vertical y suman un toque verde, rústico y decorativo.

En espacios reducidos, cultivar en canastos colgantes puede ser una solución práctica y decorativa.
En espacios reducidos, cultivar en canastos colgantes puede ser una solución práctica y decorativa.

La clave está en elegir especies que se adapten bien al cultivo en macetas y que puedan crecer sin problemas en recipientes pequeños. Algunas incluso lucen especialmente bien cuando sus tallos o ramas caen hacia los costados.

Estas son siete verduras que pueden cultivarse en canastos colgantes y dar muy buenos resultados, incluso en espacios reducidos.

1. Tomates cherry

Son una de las mejores opciones para cultivar en recipientes colgantes. Existen variedades compactas o de crecimiento colgante que se adaptan muy bien a este tipo de cultivo.

Con sol y riego frecuente, los tomates cherry pueden producir durante gran parte del verano en macetas colgantes.
Con sol y riego frecuente, los tomates cherry pueden producir durante gran parte del verano en macetas colgantes.

Las ramas suelen caer hacia los lados del canasto y producen racimos de pequeños tomates durante gran parte del verano. Además, al estar elevados del suelo, quedan a una altura muy cómoda para cosechar.

Necesitan buena cantidad de sol, riego frecuente y un aporte regular de nutrientes para mantener la producción.

2. Espinaca

La espinaca es una verdura de crecimiento rápido que también puede cultivarse en canastos colgantes. Sus hojas se desarrollan bien en recipientes relativamente pequeños y permiten cosechas frecuentes.

En canastos colgantes conviene ubicar la espinaca en lugares con algo de sombra durante las horas de más calor.
En canastos colgantes conviene ubicar la espinaca en lugares con algo de sombra durante las horas de más calor.

Prefiere temperaturas frescas, por lo que suele crecer mejor en primavera y en otoño. En balcones muy soleados conviene ubicar el canasto en un lugar con algo de sombra durante las horas más calurosas del día.

La tierra debe mantenerse húmeda, ya que el sustrato en macetas pequeñas se seca con rapidez.

3. Pepinos

Aunque parecen plantas grandes de huerta, existen variedades compactas de pepino que funcionan muy bien en macetas y canastos colgantes.

Algunas variedades compactas de pepino se adaptan bien a recipientes colgantes.
Algunas variedades compactas de pepino se adaptan bien a recipientes colgantes.

En estos casos los tallos se extienden hacia los bordes del recipiente y los frutos quedan colgando, lo que facilita la cosecha y además resulta muy decorativo.

Para que crezcan bien necesitan sol directo, riego regular y un recipiente relativamente amplio.

4. Lechuga

Sí, la lechuga es una de las verduras más fáciles de cultivar en espacios pequeños. En canastos colgantes funciona especialmente bien si se utilizan variedades de hoja suelta.

Las lechugas de hoja suelta son perfectas para canastos colgantes porque permiten cosechas continuas.
Las lechugas de hoja suelta son perfectas para canastos colgantes porque permiten cosechas continuas.

Este tipo de lechuga permite cosechar solo las hojas externas a medida que crecen, mientras la planta sigue produciendo hojas nuevas durante semanas.

Además, al estar elevada del suelo queda protegida de algunas plagas habituales, como las babosas.

5. Acelga

La acelga combina dos ventajas: es productiva y también muy ornamental. Algunas variedades desarrollan tallos de colores intensos -rojos, amarillos, rosados o anaranjados- que resultan muy llamativos en canastos colgantes.

La acelga combina producción y belleza: sus tallos de colores aportan un toque ornamental al canasto.
La acelga combina producción y belleza: sus tallos de colores aportan un toque ornamental al canasto.

Si se cosechan las hojas externas de forma regular, la planta puede seguir produciendo durante varios meses. Para este tipo de cultivo conviene elegir variedades relativamente compactas.

6. Arvejas

Las arvejas también pueden cultivarse en canastos colgantes, sobre todo si se eligen variedades de crecimiento bajo.

Las vainas quedan a una altura cómoda para cosechar en balcones o terrazas.
Las vainas quedan a una altura cómoda para cosechar en balcones o terrazas.

En lugar de necesitar un tutor o una estructura para trepar, los tallos pueden caer naturalmente hacia los bordes del recipiente. El resultado es una planta que produce vainas colgantes, fáciles de ver y de cosechar.

7. Pimientos o chiles

Los pimientos picantes tienen muchas variedades compactas que se adaptan muy bien al cultivo en macetas.

Además de producir frutos, muchas de estas plantas son muy decorativas: los pimientos pueden aparecer en distintos colores a medida que maduran, desde el violeta o el amarillo hasta el rojo intenso.

Necesitan buena cantidad de sol, riego regular y fertilización periódica para mantener la producción.

Muchas variedades de pimientos compactos se adaptan bien a macetas y canastos colgantes
Muchas variedades de pimientos compactos se adaptan bien a macetas y canastos colgantes

En muchos casos, el canasto colgante no se usa directamente como maceta. Lo más habitual es colocar dentro una maceta liviana con buen drenaje.

También existen canastos revestidos con fibra de coco u otros materiales, donde el sustrato se coloca directamente. En ambos casos, lo importante es que el recipiente permita drenar bien el agua.

Una mini huerta en canastos permite aprovechar mejor el espacio disponible. Y, además, convierte los balcones y patios en pequeños jardines coloridos, donde las plantas crecen a la vista y los alimentos quedan literalmente al alcance de la mano.

Con un poco de sol, riego constante y las especies adecuadas, incluso el balcón más chico puede convertirse en una mini huerta vertical.