Qué plantar en septiembre: 5 flores para darle la bienvenida a la primavera a puro color
Cinco especies resistentes, ideales para maceta, que garantizan un estallido de tonos intensos en balcones y jardines con los primeros calores del año.

Llegó septiembre y el balcón espera una renovación. Estos son días perfectos para poner manos a la obra, llenar de flores los canteros y las macetas, y recibir la primavera a puro color.
A continuación, una selección de cinco plantas ideales para tener el color intenso durante toda la temporada cálida.
1. Petunias: un tapiz iridiscente
Son las grandes protagonistas de la estación gracias a sus flores abundantes y en colores que van desde el violeta y el rosa hasta el rojo y el blanco. Van muy bien en macetas, sobre todo en recipientes colgantes o jardineras donde su hábito levemente rastrero luce en todo su esplendor.

Necesitan sol pleno, por lo que conviene ubicarlas donde reciban al menos cuatro o cinco horas diarias de luz directa. En cuanto al riego, requieren una atención moderada; la clave está en mantener el sustrato levemente húmedo sin llegar a encharcar la tierra.
2. Caléndulas: calidez y rusticidad
Aportan tonos amarillos y naranjas radiantes que iluminan cualquier espacio. Además de su indiscutible valor decorativo, son grandes aliadas de la huerta y el jardín porque atraen insectos polinizadores y ayudan a repeler plagas de manera natural.

Prefieren el sol pleno, aunque toleran sin inconvenientes una semisombra ligera si el entorno es luminoso. Su demanda de agua es de escasa a moderada, ya que soportan bien breves períodos de sequía sin perder vitalidad.
Se adaptan perfectamente al cultivo en macetas de tamaño medio, siempre que el recipiente cuente con un buen sistema de drenaje.
3. Zinnias: la resistencia hecha flor
Son ideales si buscás mucho impacto visual y poco mantenimiento. Sus pétalos superpuestos parecen hechos de papel y vienen en matices que van del amarillo al púrpura.

Necesitan recibir sol directo durante la mayor parte del día para desarrollar tallos firmes y flores sanas. El riego debe ser moderado, procurando mojar únicamente la tierra a nivel de la raíz sin mojar el follaje, una técnica sencilla que previene la aparición de hongos.
Van muy bien en macetas y jardineras, aunque para espacios reducidos conviene optar por las variedades enanas.
4. Alegrías del hogar (Impatiens): color para rincones a la sombra
No todos los balcones ni patios reciben sol directo todo el día. Las alegrías del hogar son la opción perfecta si ese es tu caso. Prosperan en zonas de sombra o semisombra con buena claridad, ya que el sol directo del mediodía suele quemar sus hojas.

Requieren un riego frecuente para mantener el suelo siempre fresco y con humedad constante, pero asegurando que el agua fluya correctamente para evitar anegamientos. Son ideales para plantar en macetas medianas y lucen impecables en las jardineras de balcón.
5. Claveles: elegancia y aroma duradero
Tienen pétalos de bordes festoneados y una amplia paleta que va del blanco puro al granate intenso.

Desarrollan todo su potencial cuando reciben sol pleno o una iluminación directa muy intensa. Necesitan un riego de moderado a bajo, ya que toleran mejor la falta puntual de agua antes que un sustrato saturado.
Crecen en macetas individuales porque su sistema radicular no es invasivo y permite un control sencillo del espacio.
Durante las primeras semanas de septiembre, la amplitud térmica suele ser marcada, con días templados y noches todavía frescas. Para acompañar este proceso, es fundamental asegurar un sustrato liviano, rico en materia orgánica y bien aireado.
Además, retirar las flores marchitas a medida que se secan ayuda a la planta a concentrar su energía en la producción continua de nuevos pimpollos durante toda la primavera.