Lluvias intensas en el centro y norte de Argentina, con fuerte descenso térmico el jueves de la primera semana de marzo
La primera semana de marzo estará dominada por precipitaciones frecuentes en el centro y norte argentino y por un fuerte contraste térmico tras el avance de un frente frío que modificará las condiciones a partir del jueves.

El inicio de marzo presentará un escenario meteorológico dinámico en gran parte del territorio argentino. Luego de un cierre de febrero con marcadas diferencias regionales en cuanto a disponibilidad hídrica, el nuevo mes comienza con una señal clara de mayor actividad atmosférica, especialmente sobre el centro y norte del país.
Los modelos de pronóstico, especialmente el ECMWF, muestran una tendencia a precipitaciones por encima de los valores medios en amplios sectores productivos, con acumulados que podrían resultar significativos en lapsos cortos de tiempo. Esta configuración será clave para zonas que arrastran un déficit hídrico reciente, particularmente en el norte argentino.
El elemento más relevante de la semana será el avance de un sistema frontal frío hacia mediados del período, el cual no solo favorecerá el desarrollo de lluvias y tormentas de variada intensidad, sino que además provocará un cambio de masa de aire con impacto térmico en la franja central del país.
Avance frontal y lluvias generalizadas en el centro y norte del país
Durante la primera mitad de la semana, el desplazamiento de un frente frío desde el norte de la Patagonia hacia el extremo norte argentino actuará como principal forzante para la generación de precipitaciones. El sistema recorrerá una amplia franja territorial, generando lluvias, chaparrones y tormentas de distinta intensidad.

Gran parte del centro y norte argentino se perfila con acumulados superiores a los niveles climatológicos habituales para comienzos de marzo. Provincias como Santiago del Estero, Chaco y Formosa, que en el tramo final de febrero evidenciaron escasez de precipitaciones, podrían experimentar un cambio significativo en el patrón hídrico, con eventos localmente intensos e incluso puntualmente severos.
Desde el punto de vista agropecuario, esta recomposición resulta estratégica. La mejora en la disponibilidad de agua en el perfil del suelo favorecerá la evolución de cultivos tardíos y pasturas, aunque será importante monitorear la intensidad de los eventos para evitar excesos hídricos temporarios o anegamientos en áreas puntuales. Hay una franja con menor probabilidad de precipitaciones relevantes: el este de la provincia de Buenos Aires, el sur de Entre Ríos y el extremo sur de Uruguay podrían quedar relativamente al margen de los mayores acumulados, manteniendo una situación algo más deficitaria en comparación con el resto del centro y norte argentino.
Descenso térmico marcado y fuerte contraste en la región central
El pasaje frontal no solo implicará lluvias. A partir del jueves, el ingreso de una nueva masa de aire frío y seco provocará una rotación del viento al sector sur y un descenso térmico significativo en gran parte de la porción central del país.

Si bien no se prevén valores extremos ni registros fuera de lo típico para la época, el contraste térmico será muy marcado, especialmente en la provincia de Buenos Aires. Allí se observará una transición desde jornadas con circulación norte y temperaturas elevadas, hacia condiciones más frescas tras el avance del frente.
El centro sur bonaerense se destacará por presentar una de las mayores amplitudes térmicas semanales. No se anticipan riesgos de heladas, por lo que la actividad agropecuaria no enfrenta amenazas directas por frío, aunque el cambio brusco de condiciones puede incidir en el manejo ganadero y en la planificación de labores a campo. Hacia el próximo fin de semana, se espera un progresivo incremento térmico que tenderá a estabilizar nuevamente el ambiente.