Pronóstico estacional para Argentina: cómo evolucionarán las lluvias con El Niño en el último trimestre según el ECMWF
El Niño seguirá fortaleciéndose hasta fin de año, pero su impacto sobre las lluvias en Argentina será gradual: octubre todavía mostrará déficits en el centro-este, mientras diciembre traerá excesos en gran parte del país.

El Niño atraviesa una fase de intensificación sostenida en el Pacífico ecuatorial. Según la última actualización del Centro de Predicción Climática de la NOAA, el índice Niño 3.4 alcanzó +1,8 °C en agosto, mientras que las anomalías de temperatura del mar ya superan +3,0 °C en el sector oriental de la cuenca.
Las perspectivas indican que el calentamiento continuará hasta fin de año. La NOAA estima una probabilidad superior al 90 % de que el evento sea muy fuerte durante la primavera austral y asigna un 75 % de chances a que el trimestre octubre-diciembre supere los +2,5 °C, un umbral que lo ubicaría como el más intenso desde 1950.
Sin embargo, la intensidad del fenómeno en el océano no se traducirá de manera automática ni uniforme en lluvias sobre Argentina. La nueva actualización estacional del Centro Europeo (ECMWF) anticipa una respuesta escalonada: un octubre todavía deficitario en el centro-este del país, un noviembre con excesos concentrados en el NEA y un diciembre con anomalías positivas generalizadas.
Octubre y noviembre: una transición con fuertes contrastes
Durante octubre, la señal húmeda de El Niño quedará confinada al extremo noreste del país, en continuidad con los excesos previstos sobre el sur de Brasil y Paraguay. En contraste, una franja que se extenderá desde el este de Santiago del Estero hasta Entre Ríos registrará lluvias por debajo de lo normal. En noviembre, los excesos avanzarán hacia el oeste y alcanzarán buena parte del Litoral.

En octubre, Misiones y el este de Corrientes podrían superar lo normal en 30 mm a 50 mm, mientras que Santa Fe, Entre Ríos y el sur de Chaco quedarían entre 10 mm y 20 mm por debajo, con núcleos cercanos a 30 mm. En noviembre, el NEA y el este entrerriano sumarían más de 30 mm adicionales, y La Pampa y el oeste bonaerense, entre 10 mm y 20 mm.
Para el sector agropecuario, este escenario plantea un comienzo de campaña con matices. En la zona núcleo, un octubre con lluvias inferiores a las normales podría demorar la recarga de los perfiles de suelo en plena siembra de maíz temprano. La mejora de noviembre favorecería la implantación de soja, aunque en el NEA será importante monitorear anegamientos y transitabilidad en caminos rurales.
Diciembre: excesos generalizados en el centro y el noreste del país
Hacia diciembre, la respuesta atmosférica al calentamiento del Pacífico alcanzará su expresión más amplia. Las lluvias superarán los valores normales en casi todo el centro y el noreste, desde el NEA y el Litoral hasta la región Pampeana y el norte de Patagonia. Es un comportamiento coherente con la historia: ocho de cada diez episodios de El Niño dejan lluvias superiores a lo normal en el Litoral.

Los mayores excesos, superiores a 50 mm, se concentrarían en el NEA, Santa Fe, Entre Ríos y el este de Córdoba. En La Pampa, San Luis y el oeste bonaerense rondarían entre 30 mm y 50 mm. Las zonas altas del NOA, en cambio, podrían quedar entre 20 mm y 50 mm por debajo de lo normal. Se trata de una tendencia, no de un pronóstico puntual por localidad.
Desde el punto de vista agropecuario, diciembre podría consolidar reservas hídricas favorables para los cultivos de verano en gran parte de la región Pampeana. En el Litoral y el NEA, en cambio, los excesos sobre suelos ya húmedos elevarán el riesgo de anegamientos, escurrimiento y demoras en las labores. El Niño perfila así un cierre de año húmedo, pero con una transición gradual que requerirá seguimiento mes a mes.