Se aproxima un noviembre con lluvias por encima de lo normal en Argentina: posibles impactos en los ríos y el agro

Noviembre presenta una tendencia lluviosa sobre el noreste argentino y áreas clave de la cuenca del Plata. Con El Niño en fortalecimiento, el seguimiento de los ríos y los excesos hídricos será central para el agro.

La tendencia para el mes de noviembre puede intensificar las crecidas de los ríos de la Cuenca del Plata y los potenciales riesgos para el agro
La tendencia para el mes de noviembre puede intensificar las crecidas de los ríos de la Cuenca del Plata y los potenciales riesgos para el agro

Noviembre podría mantener un escenario más lluvioso que lo habitual sobre el noreste argentino, Paraguay y el sur de Brasil. La proyección mensual del modelo europeo ECMWF concentra allí las mayores anomalías positivas de precipitación, con sectores de Misiones y de los países vecinos donde el aporte adicional superaría los 50 mm respecto del promedio mensual. Esa distribución pone el foco tanto en las áreas productivas como en las cuencas que alimentan al Paraná, al Iguazú y al Uruguay.

El patrón tendrá contrastes dentro de Argentina. La señal húmeda alcanza a Corrientes, el este de Chaco y Formosa y el norte de Santa Fe, mientras pierde continuidad hacia el centro de la región pampeana. También aparecen lluvias por encima de la media en sectores del oeste del país y el norte patagónico, frente a una tendencia deficitaria en parte del NOA y la cordillera del sur patagónico. En temperatura, gran parte del centro y noreste se ubicaría cerca de los valores normales, con condiciones más frescas en La Pampa, el sudoeste bonaerense y sectores del norte de Patagonia.

El Niño sigue fortaleciéndose, de acuerdo con el diagnóstico de octubre de NOAA, en coincidencia con el seguimiento del Servicio Meteorológico Nacional. Ese contexto favorece la atención sobre las lluvias del este argentino, aunque la intensidad del fenómeno no determina por sí sola cuánto lloverá en cada localidad. La perspectiva trimestral oficial también destaca al Litoral entre las regiones con mayores chances de precipitaciones superiores a las normales; la señal específica de noviembre permite precisar dónde se concentraría el mayor aporte dentro de ese escenario.

Cuenca del Plata: las lluvias podrían prolongar los niveles elevados de los ríos

La cuenca llega a esta transición mensual con crecidas en tránsito. El reporte del Instituto Nacional del Agua del 23 de octubre registra aguas altas en sectores del Paraná y el Iguazú, y contempla nuevos incrementos del aporte del Alto Paraná durante los primeros días de noviembre. Si se concreta la tendencia húmeda sobre esas áreas, las nuevas precipitaciones podrían sostener caudales elevados y dificultar una bajante duradera.

Anomalía de precipitaciones para el mes de noviembre según nuestro modelo de referencia el ECMWF
Anomalía de precipitaciones para el mes de noviembre según nuestro modelo de referencia el ECMWF

Hacia Santa Fe, Paraná y Rosario, el INA prevé que continúe el ascenso, con posibilidad de aproximación o superación de los niveles de alerta en Santa Fe y Paraná entre fines de octubre y comienzos de noviembre. Hacia el sur, los niveles de base también tenderían a aumentar durante noviembre. El efecto puede llegar con demora respecto de las lluvias aguas arriba: en islas, costas y establecimientos ribereños, una pausa local de las precipitaciones no asegura la recuperación inmediata de accesos o superficies inundables.

El Uruguay presenta una evolución diferente, con descensos iniciales en algunos tramos y posibilidades de nuevos repuntes hacia el cambio de mes. En el Paraguay, el ascenso en Formosa puede acentuarse por el remanso del Paraná. Las próximas actualizaciones serán decisivas para ajustar estas perspectivas, porque la respuesta depende de dónde llueva, del agua ya almacenada y de la operación de los embalses.

Agro: recarga para los cultivos, pero menos margen frente a los excesos

Para la soja y el maíz, las lluvias pueden mejorar la disponibilidad de agua para la implantación y el crecimiento, siempre que el suelo conserve capacidad de recibirlas. La diferencia estará entre los ambientes bien drenados y los bajos con napas cercanas a la superficie. Es necesario evaluar esa oferta de agua por ambiente: una reserva favorable para sostener el cultivo puede convertirse en una limitación cuando nuevas precipitaciones saturan el perfil y reducen la aireación de las raíces.

Anomalía de temperatura prevista para el mes de noviembre según el modelo ECMWF
Anomalía de temperatura prevista para el mes de noviembre según el modelo ECMWF

En los lotes donde el trigo atraviese la floración, la combinación de lluvias, humedad persistente y temperaturas favorables requerirá especial atención sanitaria. El mojado prolongado de las espigas puede elevar el riesgo de enfermedades si coincide con esa etapa susceptible. La tendencia mensual justifica reforzar el monitoreo, pero no permite anticipar infecciones generalizadas: habrá que seguir el estado de cada lote y las condiciones meteorológicas de los días críticos.

Las labores también pueden quedar condicionadas si se repiten los episodios sobre suelos con poco margen de almacenamiento. En esos ambientes podrían reducirse las ventanas para sembrar, realizar aplicaciones o cosechar los lotes que alcancen la madurez. Para la ganadería ribereña, se suma la evolución de accesos y potreros bajos ante los repuntes fluviales. El seguimiento de napas, humedad del suelo, pronósticos de corto plazo y niveles de los ríos permitirá ajustar las decisiones a la situación efectiva de cada establecimiento.