Termina octubre y la primavera no llega a Argentina: última semana con menos lluvias y un marcado contraste térmico

La próxima semana se perfila menos lluviosa y más fresca que lo habitual en gran parte del centro y norte argentino. El cierre de octubre presentaría un contraste marcado con las temperaturas más elevadas de la Patagonia sur.

La última semana de octubre mantiene las temperaturas por debajo de los promedios pero con lluvias deficitarias en gran parte del país
La última semana de octubre mantiene las temperaturas por debajo de los promedios pero con lluvias deficitarias en gran parte del país

La última semana de octubre, desde el lunes 26 de octubre hasta el domingo 1 de noviembre, tendría precipitaciones por debajo del promedio en buena parte del centro y norte del país. Esta tendencia alcanzaría extensas áreas agrícolas, aunque las posibilidades de recibir agua serán distintas hacia la cordillera y el norte patagónico.

El déficit de lluvia más extendido abarcaría al Litoral y sectores de la región pampeana. Para los establecimientos que conserven excesos de humedad, una menor reposición de agua podría facilitar la recuperación de los lotes y sus accesos. En cambio, donde las reservas sean ajustadas, el aporte previsto podría resultar insuficiente para mejorar la disponibilidad de agua.

Las temperaturas también marcarían diferencias importantes durante esta próxima semana. El centro y norte tendrían un ambiente más fresco que el habitual para fines de octubre, mientras que la Patagonia austral se ubicaría por encima de sus valores normales. Esta combinación condicionará tanto el crecimiento de los cultivos como el ritmo de secado del suelo.

Una semana más fresca en el centro y norte, con temperaturas más altas en el sur

En el NOA, Cuyo y distintos sectores del centro-norte, las temperaturas medias semanales podrían quedar de 1 °C a 3 °C por debajo del promedio. Las diferencias serían más marcadas en áreas del oeste y noroeste, donde se aproximarían a 4 °C por debajo de lo habitual. Hacia Buenos Aires y el norte patagónico, la desviación negativa sería generalmente menor, aunque se mantendría la tendencia fresca.

Anomalía de temperatura prevista para los próximos 7 días según el modelo ECMWF
Anomalía de temperatura prevista para los próximos 7 días según el modelo ECMWF

Para los cultivos de verano en implantación, el menor aporte de calor puede ralentizar la emergencia y el desarrollo inicial, especialmente cuando se combina con suelos húmedos. Ya se observan demoras del maíz por lluvias y bajas temperaturas en Buenos Aires. Durante la próxima semana será necesario observar la temperatura del suelo y las mínimas previstas; la señal semanal no alcanza para anunciar heladas.

En Santa Cruz y Tierra del Fuego se perfila el escenario opuesto, con temperaturas medias de 2 °C a 4 °C por encima de lo normal en distintos sectores. La señal cálida también abarcaría áreas del oeste patagónico. Así, el mayor apartamiento cálido se concentraría hacia el sur, mientras el centro y norte conservarían valores inferiores a los habituales: un contraste regional que impide describir el cierre de octubre como uniformemente frío.

Lluvias por debajo de la media y efectos distintos sobre los suelos

La tendencia menos lluviosa se extiende sobre Chaco, Formosa, Corrientes, Misiones, Santa Fe, Entre Ríos y buena parte de Córdoba y Buenos Aires. En amplios sectores se estiman diferencias de 30 mm a 50 mm por debajo del promedio semanal, con déficits mayores en algunos núcleos del Litoral. Esto puede traducirse en una reposición de humedad limitada, aunque no descarta episodios de lluvia dentro de la semana.

Anomalía de precipitaciones prevista para los próximos 7 días según el modelo ECMWF
Anomalía de precipitaciones prevista para los próximos 7 días según el modelo ECMWF

Las precipitaciones por encima de la media quedarían concentradas en sectores cordilleranos y del norte patagónico. Hacia Cuyo y el centro-oeste, la distribución es más incierta. Mientras que una tendencia deficitaria se potencia hacia el noreste; en el oeste habrá que seguir si las próximas actualizaciones de los pronósticos de corto plazo mantienen o modifican las zonas con mayores aportes.

En términos agropecuarios, la menor lluvia podría abrir oportunidades para retomar labores donde el suelo recupere capacidad de tránsito, pero el ambiente fresco puede moderar su secado. En lotes con poca humedad, temperaturas más bajas también podrían reducir parte de la demanda de agua, aunque intervienen el viento y la radiación. Durante esta última semana de octubre, el seguimiento debe centrarse en cuánto llueve efectivamente, cómo responde cada suelo y qué mínimas se prevén, para ajustar siembras y otras tareas a las condiciones locales.