Veranos cada vez más calientes con temperaturas no aptas para humanos

En algunos lugares del mundo, el aumento de las temperaturas hacen que se superen umbrales para los que estamos preparados los seres humanos. La combinación de temperatudas más elevadas y humedad puede ser letal para millones de personas.

Veranos
Con veranos cada vez más cálidos, algunos puntos de la Tierra registrarán temperaturas no aptas para humanos.

A medida que pasan los años y las condiciones de cada verano son más extremas en varios puntos del planeta, millones de personas están expuestas a los daños provocados por el estrés que genera el calor extremo. Este tipo de estrés físico puede llegar en casos extremos a provocar el colapso de algunos órganos.

Sobre este tema ya habíamos contado en Meteored Argentina cómo es vivir en una de las ciudades más calurosas del mundo. Ahora, un informe dado a conocer por BBC apunta a la realidad que viven millones de personas en países subdesarrollados o en vías de desarrollo, donde se realizan trabajos que exponen a las personas a condiciones potencialmente mortales.

En algunos países, donde las temperaturas cada año son más elevadas en verano, trabajos como estar al aire libre en granjas, edificios en construcción, o incluso interior de fábricas y hospitales sin refrigeración pueden transformarse en trampas mortales. Cuando el aire supera los 40 °C, en algunos ámbitos laborales las temperaturas pueden estar 10 o más grados por encima.

El estrés térmico estará cada vez más presente

En el informe de BBC se da cuenta de la historia del doctor Jimmy Lee, que trabaja con su anteojos empañados por el sudor que moja su cuerpo. Es un médico de emergencia luchando en Singapur contra el COVID-19. En ese país, con un alto desarrollo, que no haya aire acondicionado en el hospital responde a una cuestión sanitaria: evitar que el virus se propague con mayor facilidad en ambientes más fríos y cerrados.

Calentamiento
En el gráfico podemos observar cuál ha sido la curva de temperaturas desde 1850 hasta la actualidad.

El doctor Lee cuenta que esta situación agravada por la humedad típica de esa zona tropical, hace que él y sus colegas se vuelvan más irritables y tensos en sus trabajos. Así se pueden cometer errores que los ponen en peligro. Las condiciones de calor extremo ponen al cuerpo humano en situación de riesgo que en muchos casos puede ser muy grave.

A medida que aumentan las temperaturas globales, el aire tiene mayor capacidad de contener vapor de agua, lo que significa que una mayor proporción de la población estará expuesta a más días a la combinación de temperaturas elevadas y humedad, un escenario muy peligroso en situaciones extremas.

Los humanos no estamos preparados para tanto calor

El profesor Richard Betts pertenece a la Oficina Meteorológica del Reino Unido (MetOffice), y ha trabajado sobre modelos de computadora que sugieren que la cantidad de días con una sensación térmica encima de 32 °C aumentará en los próximos años en directa relación con las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera. El punto esencial es que el ser humano ha evolucionado para vivir en un rango particular de temperaturas. Entonces, si las temperaturas siguen aumentando a nivel global, llegará el momento en que las zonas más cálidas entrarán en rangos donde el calor será excesivo para nuestros cuerpos.

Calor intenso
En todos el mundo centenas de millones de personas no tienen medios para paliar el calor extremo.

En Meteored Argentina también habíamos señalado que con esta realidad hasta 1200 millones de personas sufrirán estrés por calor para 2100. Las personas necesitan beber mucho líquido antes de comenzar a trabajar, tomar descansos regulares y luego beber nuevamente cuando descansan. Pero esta necesidad no se cumple por las condiciones de cada trabajo, o simplemente por explotación laboral.

En 2016 un trabajo de investigación llevado a cabo por el periodista John Keefe en Nueva York demostró cómo en casas sin aire acondicionado en condiciones de hacinamiento, la temperatura se mantenía en rangos no aptos para el ser humano incluso de noche. Para ello distribuyeron 60 sensores de temperatura en el barrio de Harlem. Mientras en el exterior las temperaturas lograban descender de noche, dentro de las casas el calor casi no variaba en todo el día.