Catástrofe ambiental en Siberia: llamas, humo y desesperación

Semanas de sequía y elevadas temperaturas han convertido a millones de hectáreas siberianas en una hoguera. Las llamas se expanden descontroladas por el bosque y el humo amenaza la vida. Especialistas temen que esta situación dure por meses.

Marina Fernández Marina Fernández 03 Ago 2019 - 15:34 UTC
Incendios en Sibeia
Más de tres millones de hectáreas quemadas en Siberia, si no se controla urgente podría arder hasta el mes de febrero.

El seguimiento de los incendios forestales en el círculo polar ártico son noticia desde comienzos del mes de junio. En este link podrás repasar como se inició esta catástrofe ambiental. Ahora te acercamos los datos actualizados, te contamos hasta dónde han avanzado las llamas y el humo tóxico, cuán catastrófico es el panorama, y lo que están haciendo para intentar combatirlo, una tarea entre imposible y heroica.

Todo parece indicar que las elevadas temperaturas que mantuvo julio, (con valores promedio bien por encima de las marcas normales en Siberia, Groenlandia y Alaska, por ejemplo), sumadas a la menor frecuencia de lluvias que brinda sequedad en determinadas zonas del terreno, son el factor principal para que desde el 26 de julio hasta la actualidad la zona arda con semejante virulencia. Hay que agregarle además que, el viento con ráfagas ha contribuido a propagar las llamas, alcanzado una extensión desproporcionada.

Graves consecuencias

Según las últimas cifras oficiales, actualmente hay más de 600 focos de incendios activos en: la república de Yakutia, la provincia de Irkutsk, y en la región de Krasnoyarsk. Además, casi un centenar en las regiones de Jabárovsk, Zabaikal y Buriatia, en total se estiman más de 3 millones de hectáreas de bosque siberiano en llamas. Para darse una idea de la dimensión de esa cifra, es más de tres veces la superficie de la isla de Puerto Rico. Los incendios forestales siguen activos en zonas de difícil acceso, algunas áreas son muy remotas, impidiendo con esa geografía el traslado de maquinarias para las tareas de control del fuego.

Los pulmones de Rusia se queman, principalmente se trata de bosques de coníferas (pinos siberianos), el Instituto Forestal de la Academia de Ciencias de Rusia estima que este bosque del norte de Siberia necesita más de un siglo para recuperarse de esta increíble pérdida.

Además el humo tóxico ya ha llegado a algunas ciudades, de hecho varias personas debieron cambiar su destino vacacional por este problema de contaminación del aire. Ha llegado incluso hasta la capital de Mongolia, y por la circulación atmosférica logró viajar kilómetros y kilómetros hasta Alaska.

Los incendios forestales golpean duramente a la fauna del bosque siberiano. Decenas de especies están amenazadas por las llamas, y se estiman decenas de miles de animales que se han visto perjudicados por el fuego. Osos, siervos, linces, jabalíes, lobos, etc.; algunos logran escapar y aparecen hambrientos en aldeas cercanas, otros quedan atrapados entre las llamas o mueren por asfixia.

Las lluvias perdieron su brújula

El panorama meteorológico futuro es bastante desalentador. El pasaje de frentes que deberían traer lluvias a esta región, se desvían naturalmente por el calor intenso extra que aportan las llamas, y precipita en zonas lindantes. Estas lluvias son doblemente negativas, por un lado no ayudan a controlar el fuego, y por el otro depositan más agua en las zonas que ya han sufrido tremendas inundaciones por estos días.

Los especialistas locales ya están preocupados y pensando un paso más allá, porque si no se logra controlar el fuego con urgencia, existe el peligro de que los incendios se extiendan a la turba del subsuelo, y queden subterráneos. Esto sería realmente un problema mucho más grave que el actual, porque es complicado apagar esas llamas. Con lo cual, si esto llegara a ocurrir estaríamos hablando de Siberia ardiendo por 7 meses más, hasta el invierno, probablemente hasta el mes de febrero de 2020 con consecuencias que nadie quiere imaginar.

Generan lluvia artificial

Suele ser un método efectivo para el combate de las llamas en los incendios forestales. Para generar este tipo de lluvias artificiales se lanzan cartuchos que contienen iones de plata hacia las nubes, desde una aeronave AN-26. Gracias a esta técnica empleada el pasado jueves, se ha logrado sofocar 8 incendios en la provincia de Irkutsk.

La respuesta de las autoridades

El gobernador de Krasnoyarsk, Alexandr Uss, expresó a principios de la semana frases muy polémicas como: “luchar contra los incendios es inútil e incluso, hasta cierto punto, dañino", “se trata de una situación normal en verano, como lo son las tormentas de nieve en invierno”. De esta manera el gobernador exponía que tratando de extinguir las llamas se gasta más que el valor de lo que se pierde.

La orden del presidente ruso para que los soldados se unan a combatir las llamas con los bomberos y ponga a disposición también aviones de combate, se hizo esperar más de lo deseado. La directiva llegó recién después de que varias personalidades reconocidas de la música grabaran vídeos con mensajes, pidiendo a Vladímir Putin que actúe urgente. Hubo fuertes críticas a las autoridades porque no movilizaban los recursos más importantes que tienen para frenar el desastre ambiental.

El presidente Donald Trump le ofreció ayuda de Estados Unidos para luchar contra las llamas, Putin le agradeció telefónicamente y le marcó la iba a aceptar "en caso de que sea necesario".

Se busca a los responsables

Se iniciaron una serie de investigaciones, por un lado el primer ministro ruso ordenó que se estudie si alguno de los incendios fueron iniciados de forma intencionada, para ocultar actividades de tala ilícita.

El Comité de Investigación de Rusia también ha abierto un caso penal, se investiga a los funcionarios de la ciudad siberiana de Krasnoyarsk por negligencia, al no haber tomado las medidas necesarias para detener el fuego cuando todavía era controlable. Mientras tanto las llamas continúan furiosas avanzando sobre nuevas hectáreas.

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