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Descubren tenebrosas vibraciones en la Antártida

La Antártida y su paisaje polar contienen muchos misterios. Un grupo de científicos lograron grabar una tenebrosa vibración entre las dunas de nieve, relacionadas con el futuro colapso y dramática ruptura de la plataforma de hielo de Ross. Veamos de qué se trata.

Marina Fernández Marina Fernández 20 Oct 2018 - 15:32 UTC
Antártida y el cambio climático
Los investigadores (J. Chaput R. C. Aster et. al.), enterraron sensores sísmicos con los que detectaron los extraños sonidos. Foto: Matt Broch.

En el continente blanco se llevan a cabo diversos experimentos conducidos por más de 4000 científicos de distintas naciones que realizan cuidadosos trabajo de investigación en diferentes bases. Se trata, en promedio, del lugar más frío, seco y ventoso del planeta.

En el 2002, luego del colapso repentino de la plataforma de hielo Larsen B, en la Península Antártica, (la cual no tuvo signos de advertencia demasiado evidentes), los científicos sintieron la necesidad de comenzar a realizar minuciosos estudios, para poder comprender mejor las propiedades físicas, estructura y movimiento de las plataformas de hielo, y así lograr anticiparse a ese fenómeno de desprendimiento.

Bajo esta motivación, un grupo de científicos estadounidenses investigaron y descubrieron que: el viento provoca en las dunas de nieve (sobre la plataforma de hielo), un “zumbido” muy extraño y constante, relacionado con las vibraciones del hielo que podría anticipar el desprendimiento del mismo.

El estudio revelador

Un grupo de científicos de la Universidad Estatal de Colorado, en Fort Collins, EE.UU, instalaron 34 sensores sísmicos especiales a varios metros de profundidad dentro de la nieve antártica en las dunas que recubren la barrera de hielo de Ross, (con un área de 487 mil kilómetros cuadrados, es la plataforma de hielo más grande de la Antártida). Con este sensible instrumental disponible entre los años 2014 y 2017, lograron capturar “tonos sísmicos” que ocurren a bajas frecuencias; esta condición los hace imperceptibles para el oído humano, pero cuando se acelera la grabación unas 1200 veces se hace audible, y surge de ese material un rugir tenebroso y constante, revelando las importantes vibraciones de la barrera de hielo.

Según los investigadores, las oscilaciones son provocadas por la acción del viento antártico al golpear sobre los cúmulos de nieve, que retumban en las capas de hielo subyacente. Además, lograron identificar que el zumbido sísmico no solo cambia por las variaciones topográficas (posibles desprendimientos o una fuerte tempestad que logra reorganizar las dunas), sino que también el hielo vibra a diferentes frecuencias, cuando varían las condiciones del entorno como los ascensos y descensos de temperatura.

Cambio Climático barrera de Ross, Antártida
Perfil de la capa de hielo en Antártida Occidental, la mayoría se encuentra por debajo del nivel del mar, sensible a la subida del nivel del mismo. Imagen CC.

Este gran hallazgo, publicado en la revista científica Geophysical Research Letters, despertó el interés de muchos especialistas en cambio climático y glaciólogos, puesto que; al instalar estaciones sísmicas los científicos podrían utilizar esos “tonos” resultantes para monitorear de manera remota y prácticamente en tiempo real, los cambios en la plataforma de hielo. Estudiar las vibraciones de la cubierta de nieve aislante de la barrera de hielo, les permitiría saber: cómo está respondiendo al cambio climático, si se están formando grietas en el hielo, y anticiparse a una futura ruptura.

Plataformas de hielo bajo la lupa

Las plataformas de hielo funcionan como una especie de tapa o barrera que impide que el hielo avance desde la tierra hacia el agua. Si una plataforma colapsa, el hielo fluye libremente hacia el océano, pudiendo elevar el nivel del mar. Lamentablemente, debido al aumento de la temperatura del océano y del aire, registrados a nivel global en las últimas décadas, las observaciones científicas nos muestran que estas barreras están quebrándose y reduciendo su tamaño de manera acelerada.

A unos 1670 km de la barrera de hielo de Ross, existe por ejemplo, una gran grieta recientemente descubierta, según afirma el profesor asistente Stef Lhermitte, en el Dpto. de Geociencias y Teledetección de la Universidad de Tecnología de Delft, Holanda. Según el estudio de imágenes satelitales de la zona, Lhermitte asegura que, en el glaciar Pine Island en la Antártida Occidental, se extiende a lo largo de 31 km una fisura muy importante, faltan tan solo 10 km para que uno o más icebergs se separen del glaciar. La ruptura podría causar al menos que, un iceberg de 300 km2 (1.5 el área de Capital Federal), se separe. De concretarse finalmente, sería ya la sexta ruptura que ese glaciar ha experimentado desde el año 2001.

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