El aire acondicionado se volvió tema político en Europa: la ola de calor que cambió el debate

Una ola de calor histórica, con más de 1.300 muertes registradas por la Organización Mundial de la Salud desde el 21 de junio, puso en el centro del debate público europeo una pregunta que parecía resuelta: ¿hace falta instalar más aire acondicionado?

El debate sobre el uso de aire acondicionado en gran parte de Europa se ha transformado en tema político luego de las olas de calor que son cada vez más intensa. Al sur, España es uno de los paises más preparados para enfrentar el calor.
El debate sobre el uso de aire acondicionado en gran parte de Europa se ha transformado en tema político luego de las olas de calor que son cada vez más intensa. Al sur, España es uno de los paises más preparados para enfrentar el calor.

En Europa murieron más de 1.300 personas en poco más de una semana a causa del calor extremo. El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó que desde el 21 de junio se registraron más de 1.300 muertes adicionales vinculadas a las altas temperaturas en el continente, y que actualmente 150 millones de personas viven bajo condiciones de calor extremo, según consignó La Nación. Solo en Francia, las autoridades sanitarias contabilizaron cerca de 1.000 muertes por encima de lo esperado desde el 24 de junio, la mayoría en personas mayores de 65 años.

Con más de 1.300 muertes asociadas al calor extremo y millones de personas expuestas a temperaturas récord, Europa enfrenta un debate inédito: cómo expandir la refrigeración para salvar vidas sin agravar el cambio climático.

Con ese telón de fondo, una pregunta que en otras regiones del mundo se resolvió hace décadas volvió a instalarse en la agenda europea: la del aire acondicionado. Según datos de la Agencia Internacional de la Energía citados por Euronews, apenas entre el 19 % y el 20 % de los hogares europeos cuenta con este sistema, muy por debajo del 90 % que se estima para Estados Unidos o Japón. Uno de los países europeos mejor preparados contra el calor es España donde es claro que la refrigeración salva vidas.

Lo llamativo no es solo esa brecha, sino que la discusión sobre cómo cerrarla, o si conviene cerrarla, dejó de ser un asunto técnico o de decisión individual para convertirse en un debate político de primer orden, con posiciones enfrentadas incluso dentro de un mismo espacio ideológico. Con casas que no logran bajar de 35 ºC en sus interiores, este debate ha seguido escalando.

Un parque de viviendas que nunca se pensó para el calor

La baja penetración del aire acondicionado en Europa no es solo una cuestión cultural: tiene una explicación estructural. Según un informe de 2020 respaldado por el Ministerio de Transición Ecológica de Francia, apenas una cuarta parte de los hogares franceses tiene aire acondicionado. En el Reino Unido la proporción es todavía menor, alrededor del 14 %, de acuerdo con datos de The Guardian recogidos por Radio-Canada.

Buena parte del parque inmobiliario europeo fue construido pensando en conservar el calor durante los inviernos, no en disiparse durante veranos cada vez más extremos. Julien Hans, director de investigación e innovación del Centro Científico y Técnico de la Construcción (CSTB) de Francia, explicó a Euronews que aproximadamente la mitad de las viviendas del país no está adaptada para hacer frente a temperaturas tan altas como las registradas este año.

Media anual de horas de riesgo por persona para el estrés térmico relacionado con la actividad física (actividades de intensidad media) por subregión europea por hora del día para tres períodos de tiempo (1990–2000, 2001–11 y 2012–22). (B) Cambio en la tasa de mortalidad relacionada con el calor expresada como el número de muertes por 100 000 habitantes entre 2003–12 y 2013–22 para hombres y (C) para mujeres.
Media anual de horas de riesgo por persona para el estrés térmico relacionado con la actividad física (actividades de intensidad media) por subregión europea por hora del día para tres períodos de tiempo (1990–2000, 2001–11 y 2012–22). (B) Cambio en la tasa de mortalidad relacionada con el calor expresada como el número de muertes por 100 000 habitantes entre 2003–12 y 2013–22 para hombres y (C) para mujeres.

Ese desfase entre el clima que viene y los edificios que hay explica, en parte, el repunte de interés que muestran las búsquedas en internet: según datos de Google Trends citados por Euronews, las consultas sobre instalación de aire acondicionado en el hogar aumentaron un 130 % en Francia desde que comenzaron a subir las temperaturas, un salto que se repitió, con distinta intensidad, en otros países europeos. Analistas del Boston Consulting Group, citados por la misma agencia, proyectan que la cantidad de equipos instalados en la Unión Europea podría superar los 275 millones para 2050, más del doble que en 2019.

De la resistencia ecologista a la promesa electoral

En Francia, donde en 2027 habrá elecciones presidenciales, el aire acondicionado se transformó en un símbolo político. La líder de extrema derecha Marine Le Pen retomó su promesa de un "gran plan de equipamiento en aire acondicionado" para todo el país, mientras que el referente de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon se ubicó en el extremo opuesto, al calificarlo de "falsa solución que agrava el problema" y reclamar, en cambio, una mejor política de aislamiento térmico de los edificios, según consignó Euronews.

Lo novedoso es que ese mismo debate empezó a correrse dentro del espacio ecologista, tradicionalmente reticente al aire acondicionado por su impacto ambiental. Marine Tondelier, candidata a las primarias de la izquierda unida para 2027, reconoció la necesidad urgente de climatizar espacios públicos como escuelas y hospitales, según consignó La Tercera. La diputada Sandrine Rousseau, del mismo espacio, admitió algo similar en una entrevista televisiva.

A escala comunitaria, la Comisión Europea evitó por ahora tomar una postura definida. Su portavoz jefa, Paula Pinho, calificó la ola de calor de "sin precedentes" y no descartó que el uso del aire acondicionado termine discutiéndose a nivel político, aunque remarcó que la instalación depende de cada Estado miembro y de la decisión individual de los consumidores, según reportó ElNacional.cat. Nota al pié para cerrar el informe: gran parte de Europa se enfrente a una nueva ola de calor extrema por estos días, y el debate amenaza con hacerse recurrente.