El deshielo de la Antártida Occidental podría transformar de forma irreversible el continente
Nuevas investigaciones científicas advierten que el acelerado retroceso de la capa de hielo de la Antártida Occidental no solo amenaza con elevar el nivel del mar, sino que también podría transformar de manera profunda la geología del continente. Tienen el potencial de generar efectos abruptos y difíciles de revertir.

La Antártida Occidental es especialmente vulnerable porque gran parte de su base se encuentra por debajo del nivel del mar. Esta configuración facilita que aguas oceánicas relativamente más cálidas ingresen bajo los glaciares y aceleren su derretimiento desde abajo. Según informa Live Science, este mecanismo ya está activo y está debilitando sectores clave del manto de hielo.
El deshielo no ocurre de manera lenta ni uniforme. Evidencias geológicas muestran que en el pasado el hielo antártico retrocedió de forma muy rápida cuando se superaron ciertos umbrales de temperatura. Estos antecedentes refuerzan la preocupación de que el sistema actual pueda cambiar bruscamente en un período corto.
Aunque se trate de un proceso lejano geográficamente, sus consecuencias son globales. La pérdida de hielo en la Antártida influye en la circulación atmosférica y oceánica, alterando patrones climáticos que pueden intensificar episodios de frío extremo en distintas regiones. Estos eventos afectan de forma directa a la población, especialmente por su impacto sobre la energía, el transporte y la salud.
La tierra que se eleva tras el retiro del hielo
La enorme masa de hielo antártica ejerce una presión constante sobre la corteza terrestre. A medida que ese peso disminuye, el terreno comienza a elevarse en un proceso conocido como reajuste isostático. The Conversation explica que este fenómeno puede modificar de manera significativa la estructura geológica del continente.

Investigaciones recientes indican que este ascenso del terreno puede producirse más rápido de lo que se creía. En algunas zonas de la Antártida Occidental, la elevación alcanza varios centímetros por año, una cifra notable en términos geológicos. Este movimiento altera la dinámica de los glaciares restantes y puede favorecer un mayor deslizamiento del hielo hacia el océano.
Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences advierte que estos cambios generan un efecto de retroalimentación. El levantamiento del terreno modifica los flujos de hielo y facilita nuevas fracturas. Como resultado, la pérdida de masa puede acelerarse aún más. Las consecuencias indirectas alcanzan a regiones densamente pobladas.
Las advertencias del pasado climático
El registro geológico del Plioceno temprano ofrece una advertencia clara sobre el futuro posible. Durante ese período, hace millones de años, la Antártida Occidental perdió gran parte de su hielo en un clima solo ligeramente más cálido que el actual. Investigaciones difundidas por Scienmag muestran que ese retroceso fue rápido y profundo.

Estos antecedentes indican que no se necesitan aumentos extremos de temperatura para provocar una desestabilización masiva. Incrementos moderados pero sostenidos del calentamiento global pueden activar procesos abruptos y difíciles de detener. La principal preocupación científica es la velocidad a la que estos cambios pueden desarrollarse.
Comprender la interacción entre hielo, océano y geología es clave para mejorar las proyecciones climáticas. No se trata solo de estimar cuánto subirá el nivel del mar, sino de anticipar cuándo pueden producirse los cambios más drásticos. Esta información es esencial para reducir la vulnerabilidad humana frente a un clima cada vez más extremo.
Referencia de la noticia
K. Horikawa,M. Iwai,C. Hillenbrand,C.S. Siddoway,A.R. Halberstadt,E.A. Cowan,M.L. Penkrot,K. Gohl,J.S. Wellner,Y. Asahara,K. Shin,M. Noda,M. Fujimoto, & Expedition 379 Science Party, Repeated major inland retreat of Thwaites and Pine Island glaciers (West Antarctica) during the Pliocene, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 123 (1) e2508341122, https://doi.org/10.1073/pnas.2508341122 (2026).