El disco de hielo rotatorio que sorprendió al mundo

Las bajas temperaturas en el estado de Maine (USA) ayudaron a formar este inusual disco helado que alcanzó fama mundial. Si bien no es un fenómeno nuevo, su tamaño fue realmente sorprendente.

Enzo Campetella Enzo Campetella 17 Ene 2019 - 20:18 UTC
disco de hielo
El disco de hielo resultó perfecto y rotaba sobre el agua que pasaba por debajo. (imagen: City of Westbrook - Tina Radel)

Westbrook es una pequeña ciudad del estado de Maine, en el extremo noreste de los Estados Unidos. Según el último censo, su población apenas supera las 17400 personas. Si algo la distingue es el río Presumpscot que la atraviesa, y que en invierno logra congelarse.

El pasado 14 de enero la calma del pueblo se trastocó cuando un comerciante local notificó que un enorme disco de hielo rotaba sobre el río y era fácilmente observable desde la orilla. Desde ese momento muchas fueron las hipótesis que se generaron sobre este fenómeno tan especial.

El disco de hielo también trajo beneficios a Westbrook porque visitantes, incluso desde fuera del estado, se acercaron a verlo, y medios nacionales e internacionales llevaron el nombre de la ciudad a ser conocido en todo el mundo. La misteriosa formación tiene unos 91m de diámetro y rota en el sentido contrario a las agujas del reloj.

Los motivos de su formación

Aunque las hipótesis respecto de su formación, forma y sentido de rotación son variadas, un buen número de científicos coinciden en que este disco podría haberse formado al quedar atrapado en un remolino de agua estacionario formado en la corriente que fluye por debajo. Los meandros del río estarían ayudando a generar ese remolino que potencialmente sería uno de los responsables de este evento tan especial.

El río Presumpscot tiene una serie de curvas durante su paso en medio de Westbrook, por lo que los remolinos son frecuentes. Ante condiciones en las que la temperatura logra ascender, el hielo se parte, y el agua que se mueve más rápido hacia las orillas ayuda a destruir los bordes a medida que el disco gira.

Las redes sociales ayudaron a que las imágenes se viralizaran, y que más allá de las explicaciones científicas, no faltaron los que creyeron ver una nave extraterrestre o formas que encerraban extraños mensajes a los humanos.

Ya se ha formado en el pasado

No es la primera vez que este disco de hielo se forma. Por eso los vecinos de la ciudad no estaban tan sorprendidos. Pero, se explicó desde las autoridades locales, que lo distintivo este año ha sido su gran tamaño. También tiene sus beneficiarios: patos y otras aves locales que aprovechan para usarlo como balsa y girar con él.

Según consigna el diario New York Times, este tipo de discos helados se desarrollan cuando trozos de hielo se desprenden y comienzan a girar sobre un remolino. Con el paso del tiempo esos trozos iniciales se van uniendo a los que se les suma nieve o capas de hielo más nuevo sobre ellos, que ayudan a soldarlos. Al rotar algunas partes chocan contra las rocas, y se van perdiendo.

El agua que fluye por debajo y a los costados hace el resto, al esmerilar y darle su forma circular perfecta. Si bien el fenómeno es poco usual, es totalmente natural. Anualmente se tienen reportes de entre uno y dos discos de hielo rotatorios en ríos de Estados Unidos, pero nunca de este tamaño. La mayoría observado no supera un 10 % del tamaño del disco de Westbrook de este invierno.

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