Europa: calor récord en medio del invierno

El persistente dominio de altas presiones sobre parte de Europa ha dado lugar a temperaturas excepcionalmente altas en pleno invierno. Muchos puntos alcanzaron temperaturas récord para esta época del año.

Enzo Campetella Enzo Campetella 28 Feb 2019 - 17:41 UTC
Flores invierno
En algunas ciudades como Madrid, el inusual calor de invierno adelantó la floración de almendros y cerezos (foto: Enzo Campetella)

Quienes viven en el hemisferio sur asociamos a febrero con el calor del verano, y recordamos ver en la televisión imágenes de olas de frío intenso que cubren Europa. Este año esa postal ha cambiado y en pleno invierno Europa soporta temperaturas totalmente fuera de época.

Uno tras otros, récords de temperatura han caído en los últimos días en gran parte de viejo continente. El observatorio de Kew Gardens, en Londres (Reino Unido), registró esta semana una temperatura máxima de 21,2° C. Este valor se transformó en el más alto para el invierno desde que hay registros. Según reportó Met Office, hace un año la máxima era de tan solo 2,4° C. ¡Vaya que contraste!

Por su parte, el norte de España y el sur de Francia han visto valores por encima de los 27° C, que en algunos casos se ubicaron hasta 15° C por encima de los promedios esperables para este época del año. A eso se le suma un déficit de lluvia muy pronunciado en los últimos quince días. También se quebraron récords en gran parte de Europa central, y el sur de los países nórdicos.

El dominio de altas presiones

La clave detrás de esta situación está en la circulación general establecida por un importante sistema de bloqueo continental. Dos profundos centros de baja presión, uno al sur de Groenlandia, y otro desarrollado sobre el norte de África posibilitaron que una gran cuña de alta presión se posicionara sobre gran parte de Europa.

Esta situación permitió que el aire se vaya calentando progresivamente por la compresión generada por el sistema de alta presión, sumada a escasa nubosidad y una situación que alejó las lluvias del continente. Mientras, como contrapartida, nevadas de variada intensidad progresaban sobre Rusia. Esa masa de aire frío logró colarse al sur del anticiclón, dando lugar a nevadas en Turquía, y heladas en sitios donde no son comunes: el sur de Italia y Grecia.

Para el caso del Reino Unido, el récord histórico se quebró dos veces en la semana, y desde 1998 que no se superaban los 20° C. Según la BBC, este mes de febrero posiblemente podrá ser el más caluroso desde 1878, año en el que se inició a recopilar información.

Altos niveles de contaminación

Pero la situación no solo es relevante por las altas temperaturas. La presencia de un sistema de alta presión durante tantos días ayuda a que los niveles de contaminación crezcan rápidamente ayudados por los movimientos de descenso en este tipo de sistema. Esta dinámica hace que los componentes contaminantes del aire queden recluidos cerca de la superficie.

Calor Europa
Las temperaturas elevadas podrán mantenerse hacia el fin de semana,especialmente sobre España.

Según reportó el diario El País, la contaminación se disparó en 26 ciudades de España. Esto hizo que ciudades como Madrid, Barcelona, Murcia, Asturias y Valladolid activasen los protocolos anticontaminación. Mientras la situación persista con el dominio de altas presiones, los niveles no se modificarán considerablemente.

Por su parte, las elevadas temperaturas han ayudado a que los procesos de floración se adelanten, aportando color y aromas de primaveras a muchas ciudades europeas. El problema es que como la probabilidad de nuevas heladas no se pueden descartar, podría tratarse solo de una mini primavera fallida.

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