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Inundaciones en Alemania y Bélgica dejan muerte y destrucción

Las inundaciones en Alemania, Benelux y el este de Francia dejan de momento casi un centenar de muertos y más de 1300 desaparecidos. La devastación es enorme y los registros de lluvia en menos de 24 horas son récord para el último siglo.

Alemania
Las lluvias extremas en menos de 24 horas desbordaron ríos y arroyos y llevaron destrucción especialmente a Alemania y Bélgica.

Las inundaciones en Alemania y Bélgica se han transformado en una enorme catástrofe, y son las peores registradas en un siglo. Al momento de escribir esta nota los muertos superaban a los 95, pero se espera que ese número escale en los próximos días ya que hay más de 1300 personas desaparecidas. Según reporta el diario El País, la mayoría de los fallecidos son de Alemania, mientras el número en Bélgica alcanzaba a 14 fallecidos. También las inundaciones afectaron al resto de Benelux (Países Bajos y Luxemburgo) y al extremo este de Francia.

Solo en Ahrweiler, al sur de Colonia, en Alemania, hay 1300 desaparecidos, y las autoridades pierden esperanzas de que muchos estén con vida. Toda la región afectada soportó lluvias récords en menos de 24 horas, lo que anegó rápidamente el terreno y desbordó ríos que tiene una importante orografía. Esto generó inundaciones repentinas muy violentas. Las lluvias fueron el resultado de la acción de una baja segregada en altura que inestabilizó durante días a una masa de aire más cálida y húmeda que llegó desde el sur.

Esta situación hizo que se desarrollaran tormentas severas con acumulados de lluvia en 24 horas que en algunos lugares se equipararon con los esperables para todo el año. Al mismo tiempo estas tormentas tuvieron muy lento desplazamiento, lo que permitió anegar rápidamente el terreno. Gran parte de los anegamientos y formación de verdaderos ríos ocurrieron en ambientes urbanos. La población no tuvo tiempo a movilizarse en la mayoría de los casos.

La destrucción de las inundaciones repentinas

Algunas de las personas fallecidas perdieron la vida debido a que sus casas, en muchos casos construidas con madera, fueron arrastradas por el río Ahr, en el estado de Renania del Norte-Westfalia. Los efectos del temporal también afectaron a las comunicaciones de telefonía móvil, por lo que las tareas de rescate y de ubicación de personas se complicaron considerablemente. Las tareas de rescate y de reconstrucción serán complejas en toda la región.

Si bien un evento de tiempo en particular no define el cambio climático, ya muchos, incluido el gobierno alemán, ven detrás de la recurrencia de eventos extremos la huella de ese cambio a largo plazo. De acuerdo a lo indicado por Deutsche Welle, el cambio climático es cada vez más evidente en Alemania. Si bien estas inundaciones han sido las más trágicas, lo cierto es que durante el mes las autoridades han declarado dos veces el estado de emergencia en Berlín, una de las ciudades más importantes del país.

Allí los bomberos no dieron abasto ante las situaciones, ya que en algunos sectores de la ciudad se acumuló hasta más de un metro de agua. Los científicos alertan que a este tipo de situaciones deberán acostumbrarse los alemanes, y todo el centro de Europa. El efecto invernadero no se limita a derretir icebergs y a aumentar el nivel del mar, también tiene cada vez un mayor impacto en Europa Central. "Llevamos tiempo advirtiendo sobre los rápidos cambios de calor y sequía a lluvias torrenciales, algo que se ha hecho más evidente este año", dice Mojib Latif a DW, investigador y meteorólogo del clima en el Centro Helmholtz de Oceanografía GEOMAR.

Las huellas del cambio climático

El cambio climático ha llegado a Alemania”, sostenía este jueves la ministra de Medio Ambiente del país, Svenja Schulze y reportado por el Huffington Post. Son muchos los políticos que en las últimas horas han vinculado las lluvias torrenciales al calentamiento global y, aunque los expertos piden algo más de cautela, la gran mayoría reconoce en la aparición de fenómenos extremos esta causa. Uno de los efectos más notorios de este cambio en el clima general es una modificación más notoria en el patrón de circulación.

“La hipótesis es que debido a que la Tierra se está calentando más rápido en el Ártico que en los trópicos, la corriente en chorro se está debilitando, lo que la hace serpentear más, ser más inestable. Normalmente, los meandros en la corriente en chorro se mueven hacia el este, pero con una corriente en chorro más débil, aumenta la posibilidad de que los meandros se bloqueen temporalmente durante varios días o incluso semanas, en el mismo lugar, por un área de alta presión. Cuando eso sucede, la misma situación meteorológica permanece en el mismo área durante mucho tiempo y se acumulan condiciones extremas, como olas de calor, pero también las lluvias”, explica.

Este comportamiento es el responsable de eventos extremos como inundaciones repentinas, sequías prolongadas y olas de calor extremas. Durante junio y julio el mundo ha asistido a varias olas de calor récord con temperaturas que se aproximan con mayor facilidad a la barrera de los 50 °C, incluso tan al norte como Canadá. En Escandinavia, al norte del círculo polar Ártico se superaron los 34 °C estableciendo valores que nunca antes se habían alcanzado.