Respirar aire limpio ya es una excepción: solo 13 países cumplen las recomendaciones de la OMS

Un informe global revela que apenas un 14 % de las ciudades y solo 13 países alcanzaron en 2025 el nivel de calidad del aire recomendado por la OMS. La contaminación atmosférica crece en grandes regiones y los incendios forestales agravan la tendencia.

130 de los 143 países y territorios estudiados superaron el valor anual recomendado por la OMS.
130 de los 143 países y territorios estudiados superaron el valor anual recomendado por la OMS.

Solo 13 países y apenas el 14 % de las ciudades del planeta lograron cumplir el año pasado la directriz de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para las partículas finas PM2,5, consideradas las más nocivas para la salud humana. La radiografía pertenece a la octava edición del Informe Mundial de Calidad del Aire, elaborado por la compañía suiza IQAir, que analiza datos procedentes de más de 40.000 estaciones distribuidas en 9.446 ciudades de 143 países, territorios y regiones.

La nueva edición muestra contrastes marcados. Mientras algunos territorios lograron mejoras sostenidas, otros experimentaron un deterioro significativo. En total, 54 países registraron un aumento anual en los niveles de PM2,5, 75 lograron descensos, dos se mantuvieron sin cambios y una docena fue incluida por primera vez en la base de datos mundial.

Países que cumplen y países que empeoran

La OMS recomienda no superar los cinco microgramos por metro cúbico de PM2,5 como promedio anual. En 2025, solo 13 países y territorios lograron mantenerse por debajo de ese límite.

Encabezan la lista Polinesia Francesa (1,8), Puerto Rico (2,4), Islas Vírgenes de EE.UU. (2,5), Barbados (2,6) y Nueva Caledonia (3,6). Islandia, Bermudas, Andorra, Reunión, Australia, Granada, Panamá y Estonia completan el reducido grupo.

En el extremo opuesto aparecen Pakistán (67,3), Bangladesh (66,1), Tayikistán (57,3), Chad (53,6) y República Democrática del Congo (50,2), países que encabezan el ranking mundial de contaminación.

En total, 130 de los 143 países y territorios estudiados superaron el valor anual recomendado por la OMS.

Tendencias por región: entre avances y retrocesos

En el este de Asia se repite un dato alarmante: por segundo año consecutivo, ninguna ciudad logró cumplir con el nivel de PM2,5 sugerido por la OMS. China, en particular, mostró un desplazamiento de las áreas más contaminadas hacia el oeste del país.

Europa reflejó un mosaico de situaciones. Mientras 23 países registraron incrementos —entre ellos Grecia y Suiza, ambos con subas cercanas al 30 %— otros 18 mejoraron sus indicadores, como Malta, donde la contaminación cayó un 24 %. Las oscilaciones estacionales estuvieron influenciadas por la quema de leña en invierno, el humo de los incendios canadienses en verano y episodios de polvo del Sahara.

Uno de los factores más determinantes fue el avance de los incendios forestales.
Uno de los factores más determinantes fue el avance de los incendios forestales.

En América Latina y el Caribe, las cifras resultaron más alentadoras: 208 ciudades redujeron su promedio anual de PM2,5, frente a 95 que lo aumentaron. Oceanía se mantuvo como una de las regiones más limpias del planeta, con el 61 % de sus ciudades dentro de la norma de la OMS, aunque Australia sufrió picos de contaminación por un invierno inusualmente frío.

Uno de los factores más determinantes fue el avance de los incendios forestales. Impulsados por el cambio climático, generaron emisiones récord de biomasa en Europa y Canadá, con 1.380 megatoneladas de carbono liberadas a la atmósfera. Canadá volvió a ser, por segundo año en ocho ediciones, el país más contaminado de América del Norte debido a su severa temporada de incendios.

Las ciudades más limpias… y las más contaminadas

El informe también clasifica a 9.446 ciudades. Las 25 más contaminadas se concentran en India, Pakistán y China. Loni (India) encabeza la lista con 112,5 microgramos por metro cúbico —casi un 23 % más que en 2024— seguida por Jotán (China), Byrnihat (India), Delhi (India) y Faisalabad (Pakistán).

En contraste, Nieuwoudtville (Sudáfrica) fue la ciudad más limpia del planeta con un valor promedio de solo 1,0 microgramos por metro cúbico.

“La calidad del aire necesita gestión activa”

Frank Hammes, director ejecutivo de IQAir Global, subraya que “la calidad del aire es un recurso frágil que requiere gestión activa”. Insiste en la importancia de contar con datos en tiempo real para que las comunidades puedan actuar y reducir emisiones.

Aidan Farrow, científico sénior de Greenpeace Internacional, coincide en que los datos abiertos son esenciales para exigir responsabilidades: “El informe muestra dos realidades: la crisis de contaminación y el crecimiento de comunidades científicas que trabajan para enfrentarla”.

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