Hallazgo histórico en Marte: científicos descubren una piedra preciosa extraterrestre
Oculto en un meteorito marciano, el Northwest Africa (NWA) 8171 de 4400 millones de años, un equipo internacional de científicos descubrió una piedra preciosa, la primera gema de “granate” extraterrestre.

El estudio de los meteoritos marcianos es el único puente físico que poseen los científicos para diseccionar la litosfera del Planeta Rojo sin salir de la Tierra. Entre las escasas rocas que han logrado llegar a atravesar nuestra atmósfera terrestre, el meteorito Northwest Africa (NWA) 8171 resguardaba un secreto mineralógico desde el primitivo sistema solar.
Al inspeccionar un fragmento de esta ancestral roca, un grupo internacional de científicos, liderado por la Dra. Kizovski, identificó por primera vez en la historia de la ciencia planetaria, el mineral “granate” en una muestra de origen marciano. Se trata concretamente de una variedad rica en hierro y calcio denominada andradita, que no se presenta con el clásico rojo rubí de la joyería comercial, sino en oscuras tonalidades verdosas y amarillentas.

En la Tierra, el granate es un mineral pilar para los geólogos, funciona como una especie de "caja negra" que registra episodios de calor extremo y metamorfismo. Hallarlo en Marte supone un evento de rareza extrema que fractura los modelos tradicionales, esto demuestra que la corteza marciana primitivamente albergó procesos en su litósfera mucho más diversos, complejos y dinámicos de lo que las misiones robóticas habían logrado cartografiar hasta hoy.
Análisis con láser del NWA 8171
La investigación, publicada en la revista científica Geochemical Perspectives Letters, fue liderada por la doctora Tanya Kizovski junto a colegas del Museo Real de Ontario (ROM) y la Universidad de Brock en Canadá. El equipo contó además con la colaboración de expertos de la Universidad de Portsmouth (Reino Unido), la Università di Trieste (Italia) y la Open University británica.
“El Northwest Africa 8171, NWA 8171, esta clasificado como una breccia de regolito: un amalgama petrificado de polvo, escombros e impactos acumulados en la superficie marciana durante el eón Noeico. Con una datación estimada en al menos 4400 millones de años, los astrónomos lo consideran una auténtica cápsula del tiempo del Marte primitivo.
Para analizar su interior sin destruir la valiosa muestra, los investigadores combinaron la Unidad de Microscopía Electrónica y Microanálisis, de la Universidad de Portsmouth, con el equipo de ablación láser especializada del Museo Real de Ontario. Fue bajo la precisión milimétrica de estas ópticas donde emergió la inesperada firma química de la gema.

Los investigadores explican que el granate reveló una arquitectura microscópica dividida en dos. La primera zona, donde el protagonista es el granate (la piedra preciosa), mezclado con otros minerales, y la segunda zona, está compuesta por un grupo de materiales completamente distintos y separados de los primeros.
El hallazgo sugiere que esta roca fue moldeada en Marte en muy distintas etapas, experimentando ciclos de muchísimo calor, presión y enfriamiento a lo largo del tiempo para terminar teniendo esa doble configuración en su interior.
Cómo se formó está gema preciosa en Marte
La aparición de este silicato abre un fascinante debate geofísico sobre los flujos de energía térmica en el planeta. “El granate es un ejemplo clásico de un mineral que a menudo se encuentra en rocas metamórficas en la Tierra”, explicó la Dra. Kizovski.
Bajo los estándares geológicos terrestres, gestar un granate exige someter la roca madre a temperaturas abrasadoras y presiones colosales. En un mundo que carece de una tectónica de placas activa comparable a la nuestra, recrear ese horno natural obliga a los astrobiólogos y geólogos a buscar motores energéticos alternativos.

Los investigadores manejan hipótesis físicas cruzadas para explicar el fenómeno. Kizovski detalló las opciones mecánicas del hallazgo: “En Marte, el calor y la presión necesarios para producir granate mediante metamorfismo podrían haber provenido del impacto de un meteorito contra la superficie de Marte, de magma ascendiendo hacia la corteza marciana, o de ambos”.
Una segunda interpretación teórica apunta a un evento de metasomatismo oxidante, un proceso en el que fluidos químicos calientes circulan por la roca alterando su mineralogía original.
El dilema del “pasajero clandestino” y una prueba definitiva
A pesar del entusiasmo de haber hallado granate, el rigor del método científico exige aplicar una necesaria cautela analítica. No se puede deducir que Marte alberga un suelo con esta composición de piedra preciosa, porque una breccia de regolito es una roca formada por la unión de varias que quedaron fundidas en una sola.
El suelo marciano es como un basurero cósmico que tiene depositado escombros, existe la probabilidad científica de que el granate encontrado no sea originario de Marte, sino que sea el remanente intacto de un asteroide que chocó contra ese planeta.
Para disipar el dilema del "pasajero clandestino", los científicos ya planean rastrear la huella dactilar isotópica del espécimen. Kizovski puntualizó la hoja de ruta metodológica: “Medir los isótopos de oxígeno del propio tipo de roca portadora de granate ayudaría a confirmar si es de origen marciano o procede del impacto de meteorito exótico”.
Si las firmas isotópicas coinciden con los estándares de Marte, la ciencia planetaria habrá certificado finalmente la existencia de este mineral jamás descrito antes en Marte. Si, por el contrario, resulta ser un bólido exóticamente preservado, ofrecerá pistas inéditas sobre la composición química de los cuerpos que bombardearon el sistema solar interior.
En cualquiera de los dos escenarios, la disección de NWA 8171 ya ha ampliado las fronteras de la geología extraterrestre. “Este nuevo tipo de roca con granate podría darnos pistas sobre cómo ha cambiado Marte a lo largo de su historia, y ofrecer nuevas perspectivas sobre los entornos antiguos que podrían haber formado el granate y otros minerales relacionados”, explican los científicos.
Referencia de la noticia
Tanya Kizovski, et al.. (2026). Expanding Mars’ lithologic diversity: discovery of a garnet-bearing clast in NWA 8171.