Una nueva investigación revela un obstáculo para llegar al océano subterráneo de la luna Europa

Considerada uno de los lugares más prometedores para encontrar vida extraterrestre, Europa podría esconder un océano mucho más difícil de acceder de lo que se pensaba.

Europa se considera uno de los lugares más prometedores del sistema solar para la búsqueda de vida, pero un nuevo estudio indica que acceder a su océano subterráneo podría ser difícil. Crédito: NASA
Europa se considera uno de los lugares más prometedores del sistema solar para la búsqueda de vida, pero un nuevo estudio indica que acceder a su océano subterráneo podría ser difícil. Crédito: NASA

Europa, una de las lunas principales de Júpiter, es un objetivo de gran importancia para la astrobiología, ya que ofrece condiciones favorables para la existencia de vida. En los últimos años, se ha convertido en una prioridad para las misiones espaciales dedicadas a explorar el sistema solar exterior, como la sonda Europa Clipper y la misión JUICE.

La principal razón de este interés radica en la evidencia de que Europa alberga un océano de agua líquida bajo una capa de hielo. La interacción entre el agua, las rocas internas y las fuentes de energía química crea un entorno que podría reunir los ingredientes necesarios para la vida.

Un nuevo estudio sugiere que investigar este océano podría ser más difícil de lo que se pensaba. La investigación indica que los procesos geológicos responsables del transporte de material desde el interior hasta la superficie podrían no ser tan eficientes como sugerían los modelos anteriores.

La luna Europa

Europa es la cuarta luna más grande de Júpiter y tiene un diámetro de aproximadamente 3120 kilómetros, lo que la hace ligeramente más pequeña que la Luna de la Tierra. Su superficie está compuesta de hielo de agua y tiene pocos cráteres de impacto, lo que indica que es geológicamente joven.

Fracturas y largas vetas oscuras recorren la corteza, revelando una intensa actividad tectónica causada por las fuerzas de marea ejercidas por Júpiter.

Diversas observaciones indican que bajo esta capa de hielo se encuentra un océano global de agua líquida en contacto con un interior rocoso. Este océano se mantiene en estado líquido gracias al calentamiento generado por la deformación gravitacional causada por Júpiter y otras lunas del sistema.

Misión para investigar el océano

Existen varias misiones destinadas a estudiar Europa y su océano de agua líquida con mayor detalle. La misión Europa Clipper realizará decenas de sobrevuelos para cartografiar el espesor de la capa de hielo, investigar su estructura interna e identificar regiones donde el océano podría estar más cerca de la superficie.

Bajo la gruesa capa de hielo de Europa hay un océano de agua líquida, que se mantiene gracias al calentamiento provocado por las fuerzas de marea de Júpiter y que se considera un entorno potencialmente habitable. Crédito: NASA
Bajo la gruesa capa de hielo de Europa hay un océano de agua líquida, que se mantiene gracias al calentamiento provocado por las fuerzas de marea de Júpiter y que se considera un entorno potencialmente habitable. Crédito: NASA

A largo plazo, los planes de exploración incluyen sondas capaces de perforar la corteza de hielo. Tras atravesar el hielo, estos vehículos podrían liberar pequeños robots submarinos diseñados para analizar la composición del agua y buscar posibles biofirmas.

Un obstáculo inesperado

Sin embargo, esta idea tendrá que esperar un poco más. Los investigadores utilizaron simulaciones por computadora para investigar si el agua líquida del océano podría ascender a través de fracturas en la corteza de hielo y formar depósitos cerca de la superficie. Los resultados indicaron que el agua se congela antes de llegar a la superficie.

El estudio también revela que, incluso si se encuentran depósitos de agua líquida bajo la superficie, estos podrían no estar conectados al océano. En cambio, dichos depósitos podrían haberse formado localmente mediante el derretimiento del hielo de la propia corteza terrestre, sin el transporte de material procedente del océano.

Turbulencia

El nuevo estudio indica que la turbulencia también influye en el transporte de agua a través de la corteza de hielo de Europa. En lugar de ascender de forma ordenada, el agua líquida se mueve caóticamente a través de las fracturas. Como consecuencia, el agua puede alcanzar temperaturas bajo cero y formar cristales de hielo.

Las simulaciones muestran que el agua del océano de Europa podría congelarse antes de llegar a la superficie, lo que haría que esta ruta fuera mucho menos eficiente de lo que sugerían los modelos anteriores. Crédito: NASA
Las simulaciones muestran que el agua del océano de Europa podría congelarse antes de llegar a la superficie, lo que haría que esta ruta fuera mucho menos eficiente de lo que sugerían los modelos anteriores. Crédito: NASA

Las simulaciones muestran que las fracturas pueden congelarse por completo en pocas horas, mientras que las fisuras más anchas no transportarían grandes volúmenes de agua cerca de la superficie. Según los investigadores, esto sugiere que la corteza de hielo constituye una barrera mucho más eficaz entre el océano y la superficie de lo que se creía anteriormente.

Referencia de la noticia

Ojha et al. (2026). Limited direct fluid exchange between the deep subsurface ocean and the shallow subsurface environment of Europa.