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El hemisferio sur es más tormentoso que el norte, ¡ahora sabemos por qué!

¡Sí! En el hemisferio sur ocurren los más intensos eventos de tiempo extremo del planeta. Y la tendencia se incrementa a causa del cambio climático. Un estudio lo confirma.

40 bramadores
Los tempestuosos vientos de los mares del sur, han hecho muy difícil la navegación por su fuerza y el oleaje.

Durante siglos, los navegantes supieron reconocer a los mares del sur como los más tempestuosos del planeta. Los Cuarenta Rugientes, los Cincuenta Aulladores y los Sesenta Bramadores, son las denominaciones de los vientos que soplan a lo largo de los paralelos 40, 50 y 60 del hemisferio sur, y que se han ganado una triste fama por la fiereza con la que soplan, dificultando en exceso la navegación, ya que las olas causadas por estos vientos pueden alcanzar alturas de hasta 24 m.

En el centro-este de Argentina, más precisamente en la provincia de Córdoba, se registran las tormentas más monstruosas del planeta, según indican numerosos estudios, las que motivaron una nueva categoría de tamaño para el granizo.

El hemisferio sur tiene más tormentas que el norte

Del análisis de información satelital, los científicos pudieron determinar que el hemisferio sur es un 24% más tormentoso que el hemisferio norte, y no había una explicación de por qué sucedía esto… hasta ahora. En un estudio publicado recientemente en el Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), investigadores identificaron a los dos principales impulsores: la orografía y la circulación oceánica.

Tiffany Shaw, geofísica de la Universidad de Chicago, lideró el equipo de investigadores que por primera vez explicó de manera específica este fenómeno. Mediante la combinación de múltiples líneas de evidencia de observaciones, teoría y modelos climáticos, el equipo liderado por Shaw halló que la circulación oceánica y las cadenas montañosas en el hemisferio norte son los responsables de esta asimetría en la severidad de las tormentas.

Tormentas HS
En la provincia de Córdoba, Argentina, se registran las tormentas más monstruosas del planeta.

Este estudio encontró además que esa asimetría se incrementó desde el inicio de la era satelital en los 80’s, y que ese incremento en las tormentas del hemisferio sur es consistente con las previsiones de cambio climático hechas por modelos matemáticos basados en la física. Sin embargo, el hemisferio norte no experimentó variaciones en la cantidad o severidad de las tormentas.

La orografía

La orografía fue la primera variable que el equipo de Shaw analizó. Mediante modelos climatológicos, simularon la asimetría de tormentas observada en la realidad, y luego eliminaron diferentes variables, una a una, para medir el impacto. Eliminaron del modelo todas las montañas del planeta, y esto hizo que la asimetría de tormentas entre ambos hemisferios se redujera a la mitad: 12%.

La superficie del hemisferio norte tiene aproximadamente un 40 % de territorio continental, a diferencia del hemisferio sur donde sólo un 20% de su superficie es continental. Entonces, al haber más continente en el hemisferio norte, hay más montañas que en el sur.

Es sabido que el flujo de aire sobre grandes cadenas montañosas crea altas y bajas estacionarias que dejan menos energía disponible para las tormentas. Y si el hemisferio norte tiene mayor cantidad de cadenas montañosas que repriman las tormentas, es coherente con que el hemisferio sur tenga mayor actividad tormentosa que el hemisferio norte.

Los océanos

La segunda variable decisiva en la mayor actividad de tormentas del hemisferio sur, son los océanos. El hemisferio norte está cubierto por aproximadamente un 60 % de agua, mientras que el hemisferio sur tiene el 80 % de su superficie cubierto por agua.

Una rara tormenta subtropical Raoni.
El ciclón extratropical Raoni se formó frente a las costas de América del Sur. Sus características sorprendieron a los meteorólogos.

El hallazgo de estos investigadores es el papel fundamental del "cinturón transportador" oceánico global, conocido como circulación termohalina. Este movimiento de masas de agua es la gran responsable de la distribución de calor recibido en las regiones ecuatoriales hacia el resto del globo, definiendo el clima actual de nuestro planeta y las características climáticas de muchas regiones.

Esta circulación del agua en los océanos puede describirse como una cinta transportadora que se hunde en el Ártico, se desplaza hacia el sur a lo largo del fondo del océano, y se eleva cerca de la Antártida, fluye de regreso hacia el norte a lo largo del ecuador, transportando energía. El efecto neto es que la energía se aleja de la Antártida y se dirige hacia el Ártico, y esto deja un mayor contraste de energía entre el ecuador y el polo en el sur que en el norte, dando por resultado una mayor cantidad de energía disponible para alimentar las tormentas en el hemisferio sur.

El futuro

Estas investigaciones demuestran que el hemisferio sur se está volviendo aún más tormentoso con el tiempo, a diferencia del hemisferio norte donde no se aprecian cambios significativos en la frecuencia o intensidad de los eventos extremos.

Esto es consistente con los resultados de las simulaciones de los modelos climáticos para un mundo más cálido.

Tormentas
El hemisferio sur se está volviendo más tormentoso que el hemisferio norte. Debemos prepararnos para los impactos del cambio climático.

Estos cambios son importantes porque sabemos que las tormentas más intensas pueden provocar eventos de mayor impacto, como vientos, temperaturas y precipitaciones extremos. Y a su vez, estos eventos se asocian con impactos sociales significativos, pérdidas económicas y disminución de la calidad de vida.

Mejorar la comprensión de los mecanismos físicos que influyen en el clima y cómo estos responden a los cambios causados por los seres humanos, nos ayudará a prepararnos mejor para los impactos del clima futuro.