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Erupción del volcán Hunga-Tonga hizo vibrar la Tierra durante ocho horas

A casi un año de la erupción del volcán submarino frente a las costas de la isla Tonga, investigadores españoles revelan datos de la evolución del fenómeno en el tiempo así como de las señales sísmicas de baja frecuencia y las ondas atmosféricas que se propagaron por todo el planeta.

erupción Hunga Tonga
Luego de la explosión del volcán submarino en el Pacífico, el planeta permaneció vibrando por 8 horas.

La prestigiosa revista científica Nature publicó esta semana un artículo de Jordi Díaz, investigador del Geociencias Barcelona GEO3BCN en el que presenta una compilación de datos provenientes de redes sismológicas globales, para analizar el comportamiento de las ondas atmosféricas y sísmicas asociadas a la erupción del volcán submarino Hunga-Tonga ocurrido el 15 de enero de 2022.

Analizando el tiempo de llegada de las ondas sísmicas a las estaciones de todo el mundo —disponibles en una plataforma del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS por su sigla en inglés)— desde los 20,546°S, 175,390°W a partir de las 04:14:45 UTC, se pudo determinar que el evento eruptivo del Hunga Tonga-Hunga Ha'apai tuvo una magnitud de 5,8, por lo que se considera de intensidad moderada.

Algunas estaciones detectaron eventos menores en las proximidades del volcán momentos previos al fenómeno. No obstante a que la amplitud de dichas ondas fue pequeña, se pudo determinar que estaban asociadas al movimiento del magma que antecedió la explosión.

También se pudo concluir por los datos de diferentes sismómetros que la onda Lamb atmosférica —onda no dispersiva con movimiento horizontal—, asociada a este evento, ha sido la mayor documentada en el registro geofísico moderno, y dio la vuelta a la Tierra durante 3,5 días al menos 5 veces, desplazando grandes volúmenes de aire.

En el repertorio de datos analizados se pudo comprobar la presencia de señales de muy baja frecuencia y larga duración en la superficie terrestre, que fueron interpretadas como la excitación de las frecuencias resonantes (modos normales) de la Tierra como consecuencia de la explosión. Teniendo en cuenta que el modo normal con más energía es 3,7 MHz, se pudo concluir que la Tierra estuvo “resonando” cada 4,5 minutos durante las 8 horas posteriores a la potente explosión del Hunga-Tonga.

¿Qué sabemos de la erupción del Hunga-Tonga?

La erupción del volcán submarino frente a las costas de la isla de Tonga en el Océano Pacífico del 15 de enero, ha sido la más potente de las que se tiene registro en la historia reciente. Liberó energía que se estima entre 4 y 18 megatones, que generó tsunamis en las costas del Pacífico.

El material emergido generó una columna de cenizas volcánicas de 600 km de diámetro y altura entre 50 a 55 km.

El sonido audible de la explosión del Hunga-Tonga se percibió a 10.000 km de distancia, en tanto que los infrasonidos asociados alcanzaron todo el planeta. Por otro lado, la NASA reportó que el efecto de la erupción llegó a la ionosfera, y que se registraron cerca de 700.000 rayos volcánicos en la atmósfera.

Varios estudios confirman que más de 146.000 millones de litros de agua fueron incorporados a la atmósfera durante esta erupción volcánica, lo que estaría incidiendo en el calentamiento global durante el próximo lustro.

Mucho queda por investigar sobre la actividad volcánica en el lejano archipiélago del Pacífico. Por ahora los científicos de la NASA afirman que la erupción del volcán submarino en Tonga los está ayudando a comprender cómo se formaron Marte y Venus.