6 playas argentinas que pocos conocen, descubre rincones tranquilos para relajarte junto al mar este verano
Si el plan es disfrutar de playas vírgenes, costas amplias y mucho entorno natural por sobre el ruido de las grandes ciudades, no podés dejar de conocer estas seis playas de la Costa Atlántica argentina.

Si estás en el grupo de aquellas personas que no conciben vacaciones de verano sin playas, pero -al mismo tiempo- no estás dispuesto a soportar amontonamientos de gente, poco espacio para relajarte y música a todo volumen interrumpiendo el armonioso sonido de las olas del mar, ¡esta nota es para vos!
Te presentamos seis playas muy poco concurridas de la Costa Atlántica argentina, de esas en las que no hay superpoblación de sobrillas, reposeras y carpas. Y donde vacacionar es verdaderamente sinónimo de descansar
Tomá nota de estos destinos poco conocidos, con médanos intactos, pueblos chicos y un ritmo que invita (y obliga) a bajar un cambio.
Orense: las olas y el viento, y el tibio del mar
Orense es de esos pueblos balnearios que cumple con todo lo que cualquier veraneante que quiere relajarse precisa. Es simple, humilde, con pequeñas y tranquilas casas, calles de arena y más de más de 20 kilómetros de playa ininterrumpida.

Ubicado en Tres Arroyos (Provincia de Buenos Aires), es Ideal para pasar un día entero entre libros, reposera, mate, caminatas junto al mar y un refrescante chapuzón en un mar tan calmo como el propio pueblo.
Distancia: a 564 kilómetros de CABA (cerca de 7 horas en auto).
Reta, los médanos y el mar hipnótico
Sin salir de Tres Arroyos, ciudad costera del Sur de la Provincia de Buenos Aires por excelencia, se ubica Reta. Se trata de uno de esos destinos que se recomiendan en voz baja, para que no se conviertan en maistream y en un hormiguero de gente.

Un perfil agreste y amplio, con médanos enormes y playas extensas decoran sus postales, y siempre habrá un rincón remoto, alejado de todo, para desconectarse. A ello se suman sus aguas templadas (y perfectas) y la cercanía del río Quequén Salado, con cascadas y pozones naturales como encantos extras.
Distancia: a 581 kilómetros de CABA (7 horas en auto).
Bosques, dunas y desconexión cuasi sideral: Arenas Verdes
También al Sur de Buenos Aires, a pocos kilómetros de Necochea, sobresale Arenas Verdes, una especie de joya escondida en la Costa Atlántica bonaerense.
Envuelta por un entorno de bosques de pinos, médanos altos y una playa ancha, cuenta con los servicios básicos e indispensables. Nada de centros comerciales, ni ruido o movida nocturna. Un sitio para sentirse en el espacio sideral, pero sin estar en el medio de la nada (aunque genere esa sensación).

Distancia: a 529 kilómetros de CABA (6 horas con 15 minutos en auto).
Marisol, donde el río fluye en el mar
En las playas de la zona más austral de Buenos Aires, la calma y la parsimonia son rasgos distintivos. Aquí también se encuentra Marisol, una playa que conserva su perfil bajo y, en consecuencia, sus encantos casi secretos.
La combinación entre mar, río, dunas y bosque le dan ese toque natural y único, que solo pueden entregar la desembocadura del Quequén Salado en el inicio del imponente Atlántico. Ello, sumado a los senderos interminables y las formaciones de rocas.
Distancia: a 576 kilómetros de CABA (7 horas con 15 minutos en auto).
San Cayetano / La Baliza y costa virgen infinita
Uno de los tramos más vírgenes de la Costa Atlántica bonaerense son los 30 kilómetros comprendidos entre San Cayetano y La Baliza, ubicados entre Orense y Necochea.

La naturaleza domina con su imponencia en las postales, y es un sitio perfecto para salir a caminar, a pescar o, simplemente, "pensar en nada" (como canta León Gieco)
Distancia: a 603 kilómetros de CABA (7 horas con 15 minutos en auto). .
Mar turquesa y acantilados patagónicos en Bahía Creek
Ya en tierras patagónicas, saliendo de Buenos Aires e ingresando a Río Negro, se esconde una de estas maravillas naturales y calmas. Se trata de Bahía Creek, una de las grandes joyas ocultas de la costa argentina.
Lugar de ensueño, con mezcla de médanos, acantilados y una extensa playa.
— Mariángeles Lovera (@mariquilovera) February 22, 2025
Recorrida por la RP1 que hace de costanera.
Bahía Creek, Río Negro, Argentina. pic.twitter.com/7qRNxAIqQb
El color turquesa del mar, los acantilados suaves y el entorno casi salvaje la convierten en un destino único y agreste, ideal para quienes buscan naturaleza en estado puro para relajarse.

De hecho, y dependiendo de la temporada, es posible divisar toninas overas en sus aguas y, con algo de suerte, alguna ballena a lo lejos en el horizonte.
Distancia: a 1.004 kilómetros de CABA (12 horas en auto).