La Ruta Nacional 3 se convierte en destino: una nueva guía turística relevará estaciones, paisajes y servicios
Uno de los corredores estratégicos de nuestro país que conecta el centro, en Buenos Aires, con el extremo sur argentino, en Ushuaia, está siendo relevado para identificar sus atractivos, servicios y otros datos de interés.

La Ruta Nacional 3 es una de las carreteras más emblemáticas y extensas de la Argentina: recorre el país de norte a sur y es clave para vincular la provincia de Buenos Aires con la Patagonia. Con una extensión aproximada de 3.000 kilómetros, pronto contará con su propia guía turística, una iniciativa impulsada por la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación junto al Automóvil Club Argentino.
El proyecto contempla la elaboración de una publicación dedicada exclusivamente a este eje estratégico, considerado la columna vertebral del transporte terrestre hacia el sur del país.
Elegida históricamente para los viajes en auto y moto hacia el ‘fin del mundo’, se trata de un circuito que conecta centros petroleros, pesqueros y polos turísticos a lo largo de un recorrido de gran diversidad geográfica.
Ruta Nacional 3 en el radar: relevamiento de coordenadas
El pasado 26 de febrero, el equipo técnico de cartografía del ACA inició el recorrido de relevamiento georreferenciado de las localidades, servicios al viajero, atractivos y el estado general de este eje vial que parte desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y atraviesa las provincias de Buenos Aires, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
El proyecto se enmarca en nuevas acciones de desarrollo y promoción turística que se vienen impulsando desde la Secretaría, en línea con una estrategia de fortalecimiento de los grandes corredores turísticos nacionales.

Así, la futura publicación pondrá en valor los atractivos naturales, culturales y productivos que se despliegan a lo largo de la ruta mencionada.
El relevamiento con fines informativos y turísticos, previsto hasta el 16 de marzo, comenzó en la ciudad de Buenos Aires. En territorio bonaerense, el recorrido incluye San Miguel del Monte, Gorchs, Las Flores, Azul, Benito Juárez, Tres Arroyos, Bahía Blanca y Carmen de Patagones.
Cruzando frontera provincial, el trayecto continúa por las localidades de Viedma, San Antonio Oeste, Las Grutas y Sierra Grande en la provincia de Río Negro; también Puerto Madryn, Puerto Pirámides, Trelew, Garayalde y Comodoro Rivadavia en la provincia de Chubut.

Una vez en Santa Cruz, el relevamiento continuará por Caleta Olivia, Puerto San Julián, Comandante Luis Piedrabuena y Río Gallegos; y finalmente San Sebastián, Río Grande, Ushuaia y Lapataia en Tierra del Fuego.
Datos, turismo y servicios: los ejes de la guía
Desde la llanura bonaerense hasta el paisaje austral de Tierra del Fuego, la Ruta Nacional 3 se consolida como un eje que no solo articula territorios, sino también experiencias de viaje.
En este sentido, se prevé que la publicación destaque información clave para quienes recorran el corredor, con referencias e indicaciones sobre:
- Estaciones de servicio
- Alojamientos
- Paradores gastronómicos
- Estado de caminos
- Distancias entre localidades
- Mapas actualizados
De acuerdo con lo indicado por las autoridades involucradas y los equipos técnicos a cargo, la nueva guía sobre la Ruta Nacional 3 buscará convertirse en una herramienta práctica para planificar el viaje y optimizar cada tramo del recorrido.
Su trazado no solo vincula centros urbanos, sino también puertos, parques nacionales, áreas productivas y destinos costeros que forman parte de la identidad patagónica. Así fue como permitió posicionar en el mapa turístico a ciudades como Puerto Madryn, Comodoro Rivadavia y Río Gallegos.
Tramos emblemáticos y paisajes
Entre los segmentos más atractivos para el viajero se encuentran:
- El paso por la costa atlántica bonaerense.
- Los acantilados y la fauna marina en cercanías de Puerto Madryn.
- Las extensiones de estepa patagónica, donde el horizonte parece infinito.
- El cruce hacia Ushuaia, uno de los puntos más australes del continente.
Desde su consolidación como corredor pavimentado, esta ruta ha sido clave para la integración territorial del sur argentino, facilitando el desarrollo productivo, energético y turístico de la Patagonia.