Recoleta se vuelve más “grand”: patrimonio, diseño y experiencias urbanas escriben un nuevo capítulo del barrio porteño

Entre reformas hoteleras, rescates patrimoniales y nuevas propuestas culturales, Recoleta atraviesa un proceso de renovación que la posiciona como uno de los focos más activos de la escena urbana porteña.

La Floralis Genérica, ícono porteño ubicado en el barrio de Recoleta, recientemente restaurada tras daños ocasionados en su estructura durante un temporal ocurrido en diciembre de 2023.
La Floralis Genérica, ícono porteño ubicado en el barrio de Recoleta, recientemente restaurada tras daños ocasionados en su estructura durante un temporal ocurrido en diciembre de 2023.

Desde un hotel reformado que amplía su capacidad tras incorporar una antigua mansión de una familia aristocrática, hasta El Ateneo Grand Splendid estrenando una nueva propuesta cultural: Recoleta atraviesa un momento de cambios que ya comienzan a materializarse en distintos puntos del barrio.

Un barrio que retoma su “grand” impronta

Recoleta siempre fue un territorio de producción simbólica. Lo demuestran sus museos -como el Museo Nacional de Bellas Artes o el Museo Nacional de Arte Decorativo-, bibliotecas y espacios culturales emblemáticos como el Centro Cultural Recoleta, que funciona en lo que supo ser un convento de la Orden de la Recolección Franciscana durante la época colonial.

A fines del siglo XIX y comienzos del XX, cuando la élite porteña miraba a París, este barrio fue el escenario donde esa aspiración se tradujo en arquitectura, urbanismo y ritual social.

Recoleta fue, y sigue siendo, el modelo aspiracional de Buenos Aires.

Ferias, exposiciones, conciertos y librerías que operan como verdaderos templos urbanos conviven con cafés históricos y áreas verdes, en uno de los pocos barrios donde incluso la muerte forma parte activa del paisaje urbano, con el cementerio como pieza central de su identidad.

Izquierda: la entrada al Cementerio de la Recoleta| Derecha: íconos arquitectónicos de estilo europeo.
Izquierda: la entrada al Cementerio de la Recoleta| Derecha: íconos arquitectónicos de estilo europeo.

Hoy, el barrio más clásico de Buenos Aires -y una de sus zonas residenciales más elitistas- protagoniza un movimiento que busca reescribir su identidad sin perder memoria, confirmando que sabe reinventarse sin necesidad de romper con su pasado.

Recoleta, entre la sorpresa y la promesa: una nueva escena urbana

Hoteles que crecen desde el patrimonio, edificios icónicos que suman nuevas experiencias y una escena cultural que se renueva sin perder memoria: Recoleta atraviesa una evolución que vuelve a ubicarla en el centro de la conversación urbana de Buenos Aires.

No se trata de intervenciones estridentes ni de una ruptura con su pasado, sino de una nueva dinámica que reinterpreta su identidad histórica en clave contemporánea.

Hay hoteles que no te sacan de la ciudad: te la explican. Recoleta Grand apunta a convertirse en uno de ellos.

Ubicado en Las Heras 1745, entre Avenida Callao y Rodríguez Peña, en una de las manzanas más parisinas de Buenos Aires, el hotel abrió sus puertas en 2014 como parte de Grand Hotels Lux, una colección de hoteles de alta gama en la región.

Desde junio de 2025, Recoleta Grand forma parte también de Tribute Portfolio, la colección de hoteles boutique independientes de Marriott International, un reconocimiento que corona los últimos años de trabajo e innovación por parte del equipo de trabajo involucrado en la propiedad.

Ciudad y patrimonio: propiedades que evolucionan de reliquia a plataforma

En 2023, el hotel inició un ambicioso proyecto de transformación con la adquisición de la Mansión Mihura, construida en 1922 por Francisco Mihura, hermano del Dr. Emilio Mihura, Ministro de Agricultura durante la presidencia de Marcelo T. de Alvear. La propiedad, testigo de la vida aristocrática de Recoleta, pasó luego a manos de la familia Anchorena y con el tiempo quedó en abandono.

Gracias a un cuidadoso trabajo de restauración patrimonial —a cargo de profesionales que participaron también en la recuperación de la Confitería El Molino—, la mansión se integró al hotel mediante un pasadizo que conecta el antiguo paseo de carruajes con las nuevas instalaciones.

Sobre el lateral derecho, el pasadizo perteneciente a la ex mansión Mihura que hoy conecta el antiguo paseo de carruajes con las nuevas instalaciones del hotel Recoleta Grand.
Sobre el lateral derecho, el pasadizo perteneciente a la ex mansión Mihura que hoy conecta el antiguo paseo de carruajes con las nuevas instalaciones del hotel Recoleta Grand.

A partir del cuarto piso, se sumó una torre de 12 plantas con pileta climatizada en la terraza, elevando la capacidad a 142 habitaciones. La renovación estuvo liderada por el arquitecto Lucas Gashu, a partir de una narrativa que redescubre Buenos Aires a través del diseño, mientras que la actualización estructural integral del edificio quedó en manos del estudio MSGSSV.

La recuperación de la mansión Mihura marca un punto de inflexión en la expansión de la hotelería urbana desde el patrimonio.

El corazón del conjunto es el patio central, un espacio que hace un siglo vio pasar carruajes aristocráticos y hoy funciona como atrio verde y luminoso. Allí se concentran las nuevas propuestas gastronómicas y culturales, pensadas para revitalizar la zona y ofrecer una experiencia urbana completa.

Ese patio es hoy escenario del desayuno del hotel y del restaurante Atrium, abierto al público y donde cascadas verticales, vegetación y sutiles guiños Art Déco crean un oasis urbano, irresistible de día y de noche.

Vistas del patio central -anteriormente paseo de carruajes- que hoy integra el conjunto de instalaciones del hotel 5 estrellas.
Vistas del patio central -anteriormente paseo de carruajes- que hoy integra el conjunto de instalaciones del hotel 5 estrellas.

La nueva esencia de estos espacios públicos fue concebida por el equipo de Grand Hotels Lux junto al estudio EDG Interior Architecture + Design —reconocido por proyectos gastronómicos destacados en la ciudad como Pony Line y Elena—, generando un interiorismo profundamente conectado con la identidad local.

En su nueva etapa, Recoleta Grand no promete solo alojamiento, sino una experiencia urbana integral. Su propuesta combina diseño contemporáneo, bienestar, piscina en la terraza con pool bar y un spa próximo a inaugurarse.

Café de prensa: un espacio donde café, tragos, vinilos y diseño deleitan con una pausa elegante y sensorial.
Café de prensa: un espacio donde café, tragos, vinilos y diseño deleitan con una pausa elegante y sensorial.

Las instalaciones de la planta baja de la antigua mansión fueron restauradas cuidadosamente para albergar un complejo gastronómico boutique que combinará estilos diversos de gastronomía y mixología, acompañados de una decoración que respeta la historia del edificio.

Spots de la antigua mansión Mihura, una construcción de 1922 cuyas instalaciones han sido cuidadosamente recuperadas por un equipo experto en restauración patrimonial.
Spots de la antigua mansión Mihura, una construcción de 1922 cuyas instalaciones han sido cuidadosamente recuperadas por un equipo experto en restauración patrimonial.

Recoleta vuelve a ocupar un lugar central en la escena cultural y turística de Buenos Aires. No desde la nostalgia, sino desde una forma contemporánea de reinterpretar su patrimonio: uno que deja de ser reliquia para convertirse en plataforma. En esta nueva etapa, lujo, cultura y experiencia urbana se piensan como continuidad de su historia.

Una nueva “grand experience” en El Ateneo Grand Splendid

En otro orden de novedades para el barrio, El Ateneo Grand Splendid —en Avenida Santa Fe 1860, entre Riobamba y Avenida Callao— suma una nueva capa a su condición de ícono urbano.

Más allá de la experiencia de recorrer una de las librerías más bellas del mundo, el edificio estrena una propuesta pensada para profundizar en su historia y en las múltiples vidas que lo habitaron.

El Ateneo Grand Splendid
El Ateneo Grand Splendid

La iniciativa invita a los visitantes a descubrir el pasado del antiguo cine-teatro y su transformación en librería a través de un recorrido sensorial que se despliega en el tercer piso del edificio.

Escenas interactivas, una sala inmersiva y un café con vistas privilegiadas sobre la sala principal construyen una lectura nueva -y realmente distinta- del espacio, con una perspectiva única sobre la cúpula y la arquitectura original del edificio.

Los tickets pueden adquirirse en la línea de cajas y tienen un valor de $30.000 por persona. Incluyen una consumición, reforzando la idea de una experiencia que se recorre sin apuro, como una pausa dentro del ritmo urbano.

Así, El Ateneo también se integra al movimiento que atraviesa hoy a Recoleta: reformas cuidadas, edificios que recuperan protagonismo y propuestas culturales que actualizan el patrimonio. En ambos casos, Recoleta demuestra que su patrimonio no se conserva inmóvil: se activa, se recorre y vuelve a dialogar con una ciudad contemporánea.

¿Qué hacer en Recoleta? Guía clásica de atractivos y lugares para visitar

Además de El Ateneo —famoso mundialmente por su belleza y por invitar a perderse durante horas entre libros—, Recoleta articula una serie de íconos culturales, cafés históricos y caminatas urbanas que permiten recorrer el barrio a otro ritmo y descubrir algunos de los atractivos más representativos de Buenos Aires:

  • Cementerio de Recoleta: más que un cementerio, es un museo al aire libre. Sus mausoleos, esculturas y panteones funcionan como una cartografía del poder argentino: un lugar donde la historia -geográfica y de familias destacadas- se narra en mármol.
  • Basílica de Nuestra Señora del Pilar: iglesia colonial del siglo XVIII y una de las más antiguas de la ciudad. Ideal para visitar antes o después del recorrido por el cementerio.
  • Café La Biela: desde hace décadas, punto de encuentro de escritores, artistas y habitués del barrio, este café se consolidó como un clásico porteño con salón y mesas al aire libre bajo un árbol histórico.
  • Centro Cultural Recoleta: un espacio dedicado a exposiciones de arte, microcine y eventos culturales que expresan el pulso contemporáneo del barrio.
  • Museo Nacional de Bellas Artes: hogar de una de las colecciones de arte más importantes de Latinoamérica, con obras de artistas clásicos y modernos.