Sumergirse en la lectura: así es la librería subacuática en la que se puede leer junto a los peces
Sobre el lago Xinglong, en la ciudad china de Chengdu, esta librería fusiona literatura, arte y naturaleza. Su fachada vidriada se hunde un metro bajo la superficie para ofrecer una vista fascinante del fondo acuático.

¿Cómo sería sumergirse en la lectura mientras los peces nadan a pocos centímetros de tu sillón? En el suroeste de China, esa escena forma parte de una experiencia arquitectónica real.
La librería CITIC, en el lago Xinglong, tiene un muro de vidrio que se prolonga por debajo de la superficie y permite contemplar la vida acuática en vivo mientras los lectores pasan páginas y disfrutan del entorno en toda su diversidad.

La verdadera magia de esta librería no es solo estética, sino de ingeniería. La fachada que da al lago se sumerge cerca de un metro. Desde las mesas de lectura, los visitantes observan peces, plantas flotantes y rocas, mientras la luz atravesada por el agua proyecta destellos reflejados en el techo.
Una página que cayó del cielo
El concepto creativo detrás de esta obra partió de una metáfora poética: "un libro que cae del cielo" sobre la orilla del lago. Al mismo tiempo, sus creadores buscaron rendir homenaje a la arquitectura vernácula de la provincia de Sichuan, reinterpretando los techos inclinados de las casas tradicionales rurales a través de una sola cubierta ondulada y continua.

Con una superficie de 500 metros cuadrados, la estructura rectangular eleva sus extremos a distintas alturas (alcanza los 16 metros en su punto más alto) para emular una hoja de papel curvada por el viento.
Los materiales refuerzan esa armonía orgánica: combina marcos de acero, revestimientos interiores de aluminio con apariencia de madera y placas exteriores de titanio y zinc que desarrollan una pátina protectora.
Muestras de arte, café y meditación
El proyecto nació en 2018, cuando el estudio MUDA-Architects se impuso en un concurso internacional para diseñar la librería icónica del lago. Luego de tres años de complejas obras de ingeniería, abrió sus puertas en octubre de 2021.

Desde entonces, el edificio no para de sumar premios internacionales de arquitectura y se convirtió en un imán viral para miles de visitantes diarios, atraídos por la fascinante oportunidad de sacarse una foto y leer un libro sumergidos en el paisaje.
El recorrido propone más espacios para disfrutar. Al entrar, una galería expone obras de arte itinerantes antes de descender hacia la sala de lectura principal. Allí, los lectores pueden sentarse en las graderías de madera o acomodarse frente a los ventanales junto a una taza de café.

Para quienes buscan calma absoluta, un corredor más reservado ofrece aberturas estrechas a la altura de los ojos que enmarcan pequeños fragmentos del paisaje exterior. Afuera, las terrazas de madera flotan sobre la orilla para contemplar el atardecer.
Desafío técnico bajo la superficie
Para lograr la imponente vista sumergida, los arquitectos del estudio MUDA-Architects debieron resolver el problema de la enorme presión que ejerce el agua sobre la estructura.

La solución fue instalar los paneles de vidrio templado y laminado de cuatro capas, diseñados para resistir la presión y garantizar la seguridad del público. Además, aplicaron un sellado hermético impermeable en las juntas y protegieron los perfiles metálicos contra la corrosión.
El proyecto también consideró las crecidas del lago durante las épocas de lluvias. La fachada funciona perfecto tanto con niveles bajos de agua como cuando el lago alcanza su punto máximo.
China queda a un océano de distancia y viajar hasta el lago Xinglong no es un plan de todos los días. Por suerte, sumergirse en la lectura no requiere cruzar el mapa. Es un viaje que puede empezar en el sillón de casa.