Debutó con éxito el sistema MOSE, evitando que Venecia se inunde

Se activaron las 78 compuertas ante el pronóstico de "acqua alta" y se evitó el avance del agua. Te contamos la historia de la ambiciosa obra de ingeniería que se retrasó décadas por burocracia y corrupción, y que aún hoy presenta controversias.

Venecia acqua alta
Venecia es afectada con frecuencia por la "acqua alta", una situación similar a nuestra Sudestada en el Río de la Plata.

Luego de varias décadas de retraso por burocracia y hechos de corrupción, finalmente el sábado pasado Venecia estrenó con éxito su sistema de diques construido para impedir el avance del agua frente a situaciones de "acqua alta" o marea alta.

Para las 10 de la mañana se habían levantado las 78 compuertas del sistema que bloquean las tres entradas del agua de mar abierto hacia la laguna veneciana: Malamocco, Lido y Chioggia. Las puertas móviles del MOSE ("Módulo Experimental Electromecánico", un acrónimo que juega con el nombre en Italiano de Moisés, el profeta que separó las aguas del mar Rojo) se levantaron en una hora y 17 minutos, ante la atenta mirada de residentes y turistas a pesar de las malas condiciones meteorológicas.

Las autoridades decidieron ponerlo en funcionamiento por las lluvias torrenciales y vientos que pronosticaban para este sábado una subida de agua de unos 135 centímetros.

Incluso en el pico de la marea alta, los niveles de agua dentro de la laguna se mantuvieron estables, dijeron las autoridades. “Ni siquiera había un charco en la Plaza de San Marcos”, dijo Alvise Papa, el director del departamento de Venecia que monitorea las mareas altas. Agregó además que si las barreras no se hubieran levantado, aproximadamente la mitad de las calles de la ciudad habrían estado inundadas.

"Estamos satisfechos, sobre todo por la gente, porque la ciudad está viva, adquiere sentido. No solo se salvan museos y palacios sino que se facilita la vida en la ciudad", celebró el alcalde de Venecia, Luigi Brugnaro.

MOSE, una ambiciosa obra de ingeniería

Diseñado hace unas cuatro décadas para ayudar a salvar a Venecia de las inundaciones, el sistema de barreras móviles MOSE se retrasó por sobrecostos, corrupción y oposición de grupos ambientalistas. El costo del sistema se triplicó con respecto a las estimaciones iniciales, y un escándalo de sobornos en 2014 llevó al arresto del entonces alcalde, Giorgio Orsoni, y a decenas de personas más, incluidos políticos y empresarios involucrados en el proyecto.

El sistema aún no está completamente operativo. Parte de la infraestructura aún debe completarse y los trabajadores no están totalmente capacitados, por lo que la operación del sábado fue técnicamente una prueba.

Esta ambiciosa obra de ingeniería es única en el mundo: puede elevarse en media hora y luego sumergirse completamente cuando no está activada. Estados Unidos y Holanda construyeron sistemas similares en el mar pero ninguno con la capacidad de desaparecer totalmente bajo el agua.

Las controversias del proyecto

Venecia es afectada con frecuencia por la "acqua alta", una situación similar a nuestra Sudestada en el Río de la Plata, inundando negocios, hoteles y monumentos, así como a la famosa Plaza de San Marcos. El 12 de noviembre del año pasado, se registró la peor inundación desde 1966.

Si bien los partidarios del proyecto celebraron el éxito de la prueba del sábado, muchos señalan que las compuertas no resolverán por completo la creciente amenaza que representa el cambio climático. El aumento del nivel del mar y los nuevos patrones de viento podrían obligar a que las compuertas permanezcan levantadas con tanta frecuencia que podría atentar contra el tránsito de barcos o convertir la laguna de Venecia en un pantano.

“Con el cambio climático, existe la posibilidad de que las compuertas se empleen entre 150 y 180 días al año, convirtiéndose en una barrera casi fija y cortando la relación de la laguna con el mar”, dijo Cristiano Gasparetto, arquitecto y ex funcionario provincial que durante mucho tiempo se ha opuesto el proyecto.

“Si la laguna está aislada del mar por períodos prolongados, muere, porque se detiene el intercambio natural de aguas y toda su vida orgánica corre el riesgo de descomponerse”. "Si la laguna muere, Venecia muere", agregó.