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¿“El día después de mañana” podría volverse realidad?

Tal como ocurre en la película “El día después de mañana”, uno de los sistemas de corrientes oceánicas más grandes e importantes del mundo podría estar al borde del colapso debido al cambio climático , según reveló un nuevo estudio.

Corriente del Golfo, cambio climatico
Cartel promocional de la película “El día de mañana” (Año 2004) dirigida por Roland Emmerich.

Los cambios en la temperatura y la salinidad del océano indican que es posible que la principal corriente del océano Atlántico, a la que también pertenece la corriente del Golfo, esté perdiendo estabilidad a lo largo del último siglo, según un nuevo estudio publicado en Nature Climate Change. La Circulación de Reversión Meridional del Atlántico, o AMOC, influye en los sistemas meteorológicos de todo el mundo y es la que transporta masas de agua cálida desde los trópicos hacia el norte, permitiendo que la transición de temperaturas entre las zonas ecuatoriales y el frío polo sea mucho más suave. Por tanto, un posible colapso de este sistema de corrientes oceánicas podría tener graves consecuencias.

Las corrientes ya están en su punto más lento en al menos 1.600 años, pero el nuevo análisis muestra que pueden estar cerca de un colapso. "Un análisis detallado de ocho índices independientes sugiere que el debilitamiento de la AMOC en el último siglo probablemente esté asociado con una pérdida de estabilidad", dice Niklas Boers del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático. "Los hallazgos respaldan la evaluación de que la disminución de AMOC no es sólo una fluctuación o una respuesta lineal al aumento de las temperaturas, sino que probablemente significa la aproximación de un umbral crítico más allá del cual el sistema de circulación podría colapsar".

Los datos de los últimos 100.000 años de esta corriente muestran que se altera entre dos estados: uno rápido y fuerte, que es el que se registra desde hace algunos miles de años, y uno más lento y débil. El estudio indica que el aumento de las temperaturas globales puede hacer que el AMOC cambie abruptamente entre esos estados mucho más rápido, alternando sus fases en menos de 50 años. La complejidad del sistema AMOC y la incertidumbre sobre los niveles de calentamiento global futuro hacen imposible pronosticar la fecha de cualquier colapso por ahora. Podría ser dentro de una década o dos, o varios siglos de distancia. Pero el impacto colosal que tendría significa que “nunca se debe permitir que suceda'', dijeron los científicos.

Es probable que varios factores contribuyan al desequilibrio de esta corriente, que se suman al efecto directo que el calentamiento del océano Atlántico tiene en su circulación. La incorporación de agua dulce del derretimiento de la capa de hielo de Groenlandia, el derretimiento del hielo marino de los polos, el aumento de las precipitaciones y la escorrentía de los ríos también influyen. El agua dulce es más liviana que el agua salada y reduce la tendencia del agua a hundirse desde la superficie a mayores profundidades, que es uno de los impulsores de la circulación oceánica.

"Necesitamos reconciliar urgentemente nuestros modelos con la evidencia observacional presentada para evaluar qué tan lejos o qué tan cerca de su umbral crítico está realmente el AMOC", comentó Boers. Si bien la relevancia respectiva de los diferentes factores debe investigarse más a fondo, todos están relacionados con el cambio climático causado por el hombre.

Similitudes con “El día después de mañana”

Existe un gran catálogo de películas que muestran de manera catastrófica como el clima puede afectar a la humanidad. Y cuando hablamos de la Corriente del Golfo no podemos dejar de pensar en el film de 2004 protagonizado por Jake Gyllenhaal y Dennis Quaid y las similitudes con este tipo de estudios.

La película comienza cuando el paleoclimatólogo Jack Hall (Dennis Quaid) intenta perforar el hielo para obtener un testigo de hielo en la Antártida. La enorme plataforma se desprende y comienza a desplazarse sobre el mar y, a medida que se va derritiendo el hielo, incorpora enormes cantidades de agua dulce al océano salado. Esta fusión modifica la salinidad de la corriente del Golfo provocando una disminución en su velocidad.

El argumento, planteado de manera exagerada y catastrófica, tiene varios puntos en común con los nuevos descubrimientos de la AMOC, pero aún estamos muy lejos de que esa película se convierta en realidad. Todavía hay mucho por estudiar y comprender sobre las corrientes oceánicas. Pero si hay algo que es seguro, es que gracias a la inercia que tiene el movimiento del agua, de haber un cambio en el clima extremo no va a suceder en unas pocas semanas como plantea la película. Eso solo sucede en Hollywood.