Los microplásticos también caen del cielo

Sabemos que el plástico es un gran contaminante y un enorme problema para el planeta. Ahora científicos lo han detectado cayendo del cielo. El escenario menos pensado.

Enzo Campetella Enzo Campetella 18 Abr 2019 - 13:33 UTC
Microplasticos
Los microplásticos invaden el planeta. Ya se los encuentra en el agua, el suelo, y ahora transportado por los vientos.

El plástico forma parte ineludible de la vida moderna. Está presente de diferentes maneras en elementos que utilizamos, y forman parte de lo que nos rodea. Pero el principal problema con ello es su dificultad para degradarlos, por lo que todos los plásticos de un solo uso, regresan al medio ambiente, contaminando océanos, el suelo, y el aire.

Muchos de ellos se transforman en partículas micrométricas. Para tener una referencia, una botella plástica enterrada tarda 1000 años en degradarse. El problema es que estamos fabricando elementos que serán utilizados durante unos pocos minutos, pero que van a perdurar por siglos.

Ahora un informe publicado en Nature Geoscience ha determinado que partículas de microplásticos también están “lloviendo” desde el cielo. Un grupo de científicos detectaron una tasa diaria de 365 partículas de microplásticos por metro cuadrado cayendo desde el cielo en la zona montañosa de los Pirineos, al sur de Francia.

Pueden afectar zonas remotas

En diálogo con National Geographic, Deonie Allen, investigador en EcoLab in, la Escuela Superior de Agricultura en Toulouse (Francia), expresó que “fue increíble la cantidad de microplástico que se estaba depositando en el suelo”. Resulta inquietante que en una zona remota montañosa se encuentren trozos de contaminación plástica que caen del cielo.

Allen también explicó que no existen fuentes generadoras de microplásticos dentro de los 100 kilómetros de los puntos de medición. El resumen de la investigación expresa que la basura plástica es un problema mundial en constante crecimiento. Para establecer las conclusiones se tomaron muestras durante meses, identificando fibras de hasta 750 micrómetros de largo y fragmentos de menos de 300 micrones como microplásticos.

Luego se logró documentar los recuentos diarios depositados que llegaron a 249 fragmentos, 73 películas y 44 fibras por metro cuadrado. También se hizo un análisis del transporte atmosférico, que superaron los 95 kilómetros. Con ello se sugiere que los microplásticos pueden alcanzar y afectar áreas remotas a través de su desplazamiento gracias a los vientos.

Los podemos encontrar en todos lados

El investigador también expresó que si uno va a la intemperie con una luz UV, la fija en una longitud de 400 nanómetros, e ilumina lateralmente, podrá ver todo tipo de partículas plásticas que emiten fluorescencia. Y esto también se puede observar en el interior de las casas.

Plasticos 2
El hecho de que su desintegración sea tan lenta hace que la acumulación de plásticos crezca exponencialmente

La mayoría de los microplásticos recogidos fueron fragmentos menores a 25 micrones. Como comparación, el cabello humano tiene un diámetro de entre 50 y 70 micrones. También se analizaron otras partículas, como cuarzo, que podrían pertenecer a polvo del Sahara que fácilmente alcanza a gran parte de Europa.

Lo cierto es que esta investigación confirma que el problema con los desechos plásticos es grave. Y que su desintegración está contaminando la atmósfera, los suelos y el mar. También nos demuestra que las estructuras microscópicas que van resultando tienen la capacidad de moverse por todo el planeta, por lo que en definitiva también los podemos respirar.

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