Récord: Islandia vivió la Nochebuena más cálida jamás registrada con casi 20 ºC

El episodio, confirmado por los servicios meteorológicos oficiales, se convirtió en una señal contundente del calentamiento acelerado del Ártico y de cómo incluso las regiones tradicionalmente frías están cruzando umbrales históricos.

El pequeño pueblo de Seyðisfjörður, con algo más de 670 habitantes se ubica en el este de Islandia. Allí el pasado 24 de diciembre se anotó un récord de temperatura de 19,8 ºC, un valor esperable en verano. En esta época del año las máximas rondan los 4 ºC. Si bien es cierto que vientos orográficos ayudaron a que se alcanzar esa marca, el hecho de que sea excepcionalmente alta indican que la atmósfera parece apuntar a un nuevo nivel de equilibrio.
El pequeño pueblo de Seyðisfjörður, con algo más de 670 habitantes se ubica en el este de Islandia. Allí el pasado 24 de diciembre se anotó un récord de temperatura de 19,8 ºC, un valor esperable en verano. En esta época del año las máximas rondan los 4 ºC. Si bien es cierto que vientos orográficos ayudaron a que se alcanzar esa marca, el hecho de que sea excepcionalmente alta indican que la atmósfera parece apuntar a un nuevo nivel de equilibrio.

La tarde del 24 de diciembre de 2025, la localidad de Seyðisfjörður registró una temperatura de 19,8 ºC , un valor completamente excepcional para esa época del año. Según informó Met Office y recogió The Guardian, se trató del registro más alto jamás observado en Islandia durante una Nochebuena, superando ampliamente cualquier antecedente conocido.

Islandia registró su Nochebuena más cálida de la historia con temperaturas cercanas a los 20 °C, un evento sin precedentes que confirma el calentamiento acelerado del Ártico y redefine lo que se considera “normal” en el clima polar.

En condiciones normales, diciembre es uno de los meses más fríos del calendario islandés, con máximas que rara vez superan los 4 °C incluso en zonas costeras. El contraste térmico de este evento fue tan marcado que varios meteorólogos locales lo calificaron como estadísticamente extraordinario, ya que rompe con décadas de registros históricos considerados estables.

El fenómeno estuvo asociado a una intensa irrupción de aire templado procedente del Atlántico, impulsada por una circulación atmosférica muy anómala. Sin embargo, los expertos advierten que este tipo de configuraciones ya no puede analizarse sin considerar el trasfondo del calentamiento global, que eleva la línea de base térmica sobre la que actúan estos episodios.

El Ártico se calienta mucho más rápido que el resto del planeta

El récord de calor navideño en Islandia se inscribe dentro de un proceso más amplio conocido como amplificación ártica. Estudios recientes muestran que el Ártico se ha calentado casi cuatro veces más rápido que el promedio global desde finales del siglo XX, un dato ampliamente documentado por el sitio especializado Carbon Brief, una de las fuentes clave de este informe.



Este calentamiento acelerado se explica por la pérdida de hielo marino, la disminución del albedo y los cambios en la circulación atmosférica
. A medida que el hielo retrocede, el océano oscuro absorbe más energía solar, reforzando el aumento de temperatura y amplificando los extremos térmicos incluso durante el invierno.

Como consecuencia, eventos que antes eran prácticamente imposibles comienzan a registrarse con mayor frecuencia. En este nuevo contexto climático, Islandia deja de comportarse como un territorio térmicamente predecible, y los récords ya no se baten por décimas, sino por márgenes que rompen cualquier referencia histórica.

Cambio climático, atribución científica y señales de alerta

Un análisis reciente de World Weather Attribution concluyó que los episodios de calor extremo observados en Islandia y Groenlandia son hoy mucho más probables debido al cambio climático provocado por el ser humano. Según este estudio, el calentamiento global no solo aumenta la frecuencia de estos eventos, sino que también intensifica su magnitud.

El informe señala que, sin la influencia de las emisiones de gases de efecto invernadero, temperaturas tan elevadas en regiones árticas durante el invierno habrían sido extremadamente improbables. En otras palabras, la Nochebuena cálida de Islandia no es una rareza aislada, sino una manifestación clara de un sistema climático alterado.

Desde el Icelandic Meteorological Office, también citado en las fuentes oficiales, se advierte que los modelos climáticos muestran una tendencia clara hacia inviernos más templados y una mayor volatilidad térmica. Este tipo de récords, lejos de ser anecdóticos, se convierten en indicadores tempranos de cambios profundos que afectarán ecosistemas, infraestructura y sociedades adaptadas históricamente al frío.