Cuando la técnica, la física y la ambición humana convergen, lo que parecía inalcanzable se vuelve campo de conquista: con un salto sublime de 6,30 m en el Mundial de Tokio 2025, el sueco americano Armand Duplantis redefine los límites del salto con garrocha y abre un nuevo capítulo en la historia del deporte.