¿Por qué se forma la niebla?

Esta semana tuvo de protagonista a la niebla. Este fenómeno sorprende durante las mañanas, pero a veces, puede permanecer durante varias horas del día. ¿Por qué se forma? ¿Qué condiciones se necesitan para tener niebla?

Cindy Fernández Cindy Fernández 09 Jun 2019 - 21:46 UTC
Niebla desde el aire
Niebla desde el aire

¿Alguna vez entraste dentro de una nube? Probablemente estés pensando en algun viaje en avión o aquella vez que subiste a la montaña. Pero no es necesario ir tan alto para entrar a una. La niebla es, en realidad, una nube baja conocida como estrato, cuya base toca el suelo. Está compuesta por gotas de agua líquida, tan pequeñas que se mantienen en suspensión por los pequeños movimientos turbulentos del aire, y las cargas eléctricas propia del agua mantiene a las gotas separadas unas de otras.

Cuando la temperatura desciende, la capacidad del aire de retener vapor de agua disminuye. Con cada grado que baja la temperatura, el aire debe expulsar el vapor de agua sobrante, así que lo transforma en pequeñas gotas de agua líquida. Las gotas de niebla, que poseen un diámetro que se encuentra entre los 0.05 mm y los 0.2 mm, enturbian la atmósfera y reducen la visibilidad horizontal. Si la distancia a la que se puede ver un objeto es superior a los 1000m, el fenómeno recibe el nombre de neblina, pero si la visibilidad es menor al kilómetro, se llama niebla.

Para que se forme la niebla es necesario que se cumplan ciertas condiciones.Tiene que haber mucha estabilidad, sin nada de viento para que el aire que está cerca de la superficie no se mezcle con el aire que está por encima. Esto ocurre generalmente cuando estamos en presencia de altas presiones. Además, tiene que enfriarse el suelo, para que el aire que está en contacto también se enfríe hasta alcanzar la saturación. Es por eso este fenómeno se vuelve mucho más frecuente durante las mañanas de otoño e invierno.

La niebla es más común en zonas rurales

La niebla tiene tendencia a ser más espesa y durar más tiempo en las zonas rurales. La razón de esto es que las plantas y el suelo no almacenan calor como el hormigón o los edificios que hay en zonas urbanas. El descenso de temperatura nocturno comienza más temprano y es mucho más marcado que en las ciudades.

Los cultivos también influyen en brindar condiciones propicias para la condensación. La transpiración de las plantas hace que el contenido de humedad del aire cerca del suelo sea mayor, y la saturación se alcanza más fácil.

Este efecto también puede verse en algunos bosques que se encuentran en zonas áridas o semiáridas. La elevada humedad produce nieblas a diario, y se vuelve un recurso invaluable para la supervivencia ya que provee de agua a las especies. Los oasis de niebla consiguen captar del aire una enorme cantidad de agua, que los vientos dominantes en esas zonas se encargan de suministrar, desplazando horizontalmente aire húmedo, a menudo saturado. En muchos lugares a este fenómeno se lo llama “lluvia horizontal”.

Niebla en el bosque
Niebla en el bosque

La orografía también puede favorecer la formación de las nieblas. En lugares con montañas existen las “nieblas de valle”. El aire frío se desplaza por las laderas de las montañas y se acumula aire frío en el fondo de los valles. Este tipo de nieblas puede permanecer durante mucho tiempo ya que las montañas generan sombras y el sol tarda varias horas en iluminar el valle para aumentar la temperatura.

Las nieblas de valle producen un hermoso espectáculo cuándo se las observa desde la cima de la montaña y quedan a nuestros pies, simulando un mar de nubes.

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