No todo se soluciona con insecticidas: hay plantas que mejoran el suelo, atraen aliados naturales y ayudan a mantener el jardín sano casi sin esfuerzo.
No todo se soluciona con insecticidas: hay plantas que mejoran el suelo, atraen aliados naturales y ayudan a mantener el jardín sano casi sin esfuerzo.
No todos los árboles son buenos vecinos. Algunas especies, por su tamaño o sus raíces, pueden dañar cimientos, caños y veredas si se plantan demasiado cerca de casa.
Aunque el calor apriete, algunas hortalizas crecen rápido y bien en pleno verano. Cinco opciones simples para empezar hoy y cosechar en pocas semanas.
Comprar lechuga en la verdulería o el supermercado es un acto de optimismo. Traemos a casa esas hojas frescas y crujientes, pero a los pocos días, la turgencia desaparece. Hojas blandas, bordes marrones y una textura que pide a gritos el cesto de basura. ¿Por qué ocurre esto?
Aromáticas que funcionan como barrera natural, ambientes que favorecen la presencia de garrapatas y claves para mantener el jardín seguro todo el año.
Desde estantes y escritorios hasta rincones con poca luz, estas plantas aprovechan cada metro disponible y transforman departamentos chicos en espacios más verdes y agradables.
Un hábito doméstico que parecía intrascendente empezó a ganar espacio en la jardinería urbana. Reutilizados con criterio, pueden aportar beneficios concretos al limonero, sobre todo en macetas y patios pequeños.
Sin venenos ni productos agresivos, esta sencilla receta casera es una forma económica y sostenible de hacer que tus espacios abiertos dejen de ser el hospedaje de palomas y otros visitantes.
Un diente de ajo puede hacer mucho más que dar sabor a la comida. En el jardín, funciona como repelente natural, ayuda a prevenir plagas y aporta equilibrio al suelo sin recurrir a productos químicos.
Un líquido muy fácil de preparar, que puede mejorar el suelo, estimular el crecimiento y fortalecer las plantas. Cómo preparar agua de arroz y aplicarla sin errores.
Una planta resistente, elegante y adaptable que prospera donde otras se rinden. La palmera de salón aporta un aire tropical en rincones con poca luz y se convierte en una aliada perfecta para interiores modernos.
Una flor gigantesca que huele a carne podrida, vive escondida dentro de una enredadera y aparece sólo por un rato. Un joya extraña del sudeste asiático que pone en jaque a todos los botánicos que intentaron entenderla y reproducirla antes de que desaparezca.