Arrancó la tercera ola de calor de la temporada en Buenos Aires: te contamos cuándo el calor extremo nos dará una tregua
El AMBA entra en su tercera ola de calor del verano, con jornadas sofocantes hasta mitad de semana y un cambio de patrón que traerá algunas lluvias y temperaturas moderadas.

El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) inicia febrero bajo un nuevo episodio de calor intenso que ya reúne las condiciones para transformarse en la tercera ola de calor de la temporada. Tras un enero extremadamente exigente, el arranque del mes vuelve a mostrar temperaturas persistentemente elevadas, alta humedad y noches que no permiten el alivio térmico necesario.
En particular, en la Ciudad de Buenos Aires, el lunes 2 de febrero tanto la temperatura mínima como la máxima se ubicaron dentro de los valores umbrales establecidos para el inicio de una ola de calor, al igual que en otras localidades del AMBA, como Ezeiza donde la máxima fue de 36.5 °C.
Este antecedente marca el punto de partida de un período que hoy martes 3 se consolida y que, según los modelos, podría extenderse al menos hasta mañana miércoles, con grandes chances de abarcar también el jueves, día de un cambio en las condiciones meteorológicas.
La ola se consolida y el alivio asoma a mitad de semana
Este martes se volvió a alcanzar el umbral de temperatura mínima en varias localidades del AMBA, reforzando la señal de que estamos dentro de un episodio de calor extremo.
Con mínimas elevadas y máximas muy por encima de lo normal -en particular hoy martes, el día más caluroso de este episodio-, muy probablemente hasta el jueves se cumplirían las condiciones necesarias para que las estadísticas consideren formalmente este período como una nueva ola de calor.

El ambiente seguirá pesado y sofocante, con sensación térmica superior a la temperatura real debido a la humedad. Las noches continuarán siendo incómodas, un rasgo típico de estos eventos que incrementa el estrés térmico acumulado en la población.
Sin embargo, el jueves aparece como un día límite. El ingreso de un débil pulso de aire más fresco, combinado con la posibilidad de lluvias y tormentas aisladas, podría marcar el final de esta ola de calor. No se espera un cambio brusco, pero sí un alivio suficiente para estar al límite del corte de esta secuencia de días de calor extremo.
De cara al período que se extiende hasta el lunes 9 de febrero, el escenario apunta a temperaturas más contenidas. Entre viernes y lunes predominarían valores dentro o incluso levemente por debajo del promedio para la época, con mañanas más agradables y tardes cálidas pero sin el rigor de los días previos.
Fin de semana, cuidados y un verano cada vez más extremo
El fin de semana se perfila más estable y tolerable que el inicio de la semana. Si bien seguirá siendo verano, las máximas no alcanzarían los picos recientes y la mayor presencia de nubosidad y brisas del este ayudarán a moderar el calor.

Aun así, mientras dure esta tercera ola de calor, es clave mantener precauciones: hidratarse con frecuencia, evitar la exposición al sol en horas centrales, priorizar espacios ventilados y reducir la actividad física intensa. Niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas requieren especial atención.
Con este nuevo episodio, el verano 2025-2026 iguala el número de olas de calor registradas en 2024-2025, y eso ocurre cuando la temporada cálida aún no terminó. Además, ya estamos por encima del promedio histórico de olas de calor por verano desde 1961, una señal clara de cómo está cambiando el clima en nuestra región.

Este aumento en la frecuencia e intensidad de los eventos extremos está directamente vinculado al calentamiento global y al efecto de isla de calor urbana en el AMBA. Frente a este escenario, la adaptación, la prevención y la planificación climática se vuelven tan importantes como el pronóstico mismo.