El respiro de enero: ¿cuánto durará la tregua térmica en Buenos Aires?

Tras un cierre de año sofocante, una seguidilla de frentes fríos transformó el inicio del 2026 en un oasis meteorológico para el AMBA. Sin embargo, el viento norte comienza a ganar terreno y el termómetro prepara su contraataque.

anomalias
Anomalías de temperatura

Buenos Aires y el área metropolitana despidieron el 2025 bajo un escenario agobiante. Durante casi dos semanas, la región funcionó como un acumulador de energía térmica, con marcas que convirtieron a la ciudad en un verdadero hormigón radiante.

Esa inercia de calor extremo, que parecía no dar tregua, se cortó de manera abrupta gracias a una configuración atmosférica poco frecuente para la época: una sucesión atípica de frentes fríos que barrió la pesadez justo cuando el calendario cambiaba de folio.

El primer pulso de aire fresco llegó con las copas en alto; el segundo se presentó en la madrugada del viernes 2, y un tercer refuerzo del sur se impuso durante el sábado 3. Esta seguidilla configuró un escenario muy poco frecuente para enero, con amaneceres que obligaron a cerrar las ventanas.

Un amanecer otoñal en pleno enero bonaerense

Las temperaturas mínimas del sábado reflejaron con claridad este escenario excepcional. Mientras que en el centro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el termómetro marcó unos frescos 12 °C, en diversos sectores del Gran Buenos Aires los valores se desplomaron hasta los 7 °C. Estas marcas, más asociadas a mediados de mayo que a la primera semana de enero, permitieron un proceso de enfriamiento estructural en los hogares que llevaban días acumulando calor residual.

Incluso las temperaturas máximas del sábado se mantuvieron en niveles de confort absoluto, apenas alcanzando los 24 °C bajo un cielo límpido. Fue la jornada ideal para ventilar ambientes y renovar el aire pesado. Sin embargo, en meteorología, los equilibrios suelen ser transitorios. Estamos en pleno verano y este "impasse" tiene las horas contadas, aunque el regreso del calor no será, de momento, de forma violenta.

La hoja de ruta para la semana: el sol como protagonista

Hoy domingo 4 de enero funciona como la pieza de transición en este rompecabezas climático. A diferencia de ayer, comenzaremos a experimentar un leve pero sostenido repunte térmico. La tarde se presentará mayormente soleada, aunque con la aparición de algunas nubes decorativas hacia el final del día. Con vientos del este que soplarán de débiles a moderados, las máximas podrán superar los 25 °C. Sigue siendo una jornada de privilegio: el aire seco todavía domina la escena, lo que permite que la percepción térmica sea idéntica a la temperatura real.

A partir del lunes, la dinámica atmosférica entrará en una nueva fase. El predominio de altas presiones sobre el océano Atlántico y el este bonaerense forzará al viento a rotar hacia el sector norte. Este flujo de aire será el responsable de transportar gradualmente masas más cálidas hacia el Río de la Plata.

Lunes 5: el amanecer ya no será tan fresco. Las mínimas en el Gran Buenos Aires se ubicarán por encima de los 14 °C, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires oscilarán entre los 18 °C y 20 °C. Hacia la tarde, el sol y el viento norte empujarán el mercurio hasta los 28 °C, devolviéndonos esa sensación de verano pleno pero sin extremos.

Martes 6: el calor se sentirá con mayor intensidad. Será una jornada de reencuentro con los aires acondicionados, ya que las mínimas superarán los 22 °C en el área urbana y las máximas quebrarán con facilidad la barrera de los 30 °C. Además, el contenido de humedad en las capas bajas de la atmósfera empezará a incrementarse, lo que podría generar los primeros periodos de sensación térmica de la semana.

El miércoles llega con cambios y una nueva rotación de viento

El miércoles 7 de enero se perfila como el día clave para la región. La atmósfera presentará signos de inestabilidad debido a la aproximación de un nuevo sistema frontal. Si bien los modelos actuales indican una probabilidad baja de fenómenos severos, habrá que vigilar de cerca la formación de algunas lluvias o tormentas aisladas.

Lo positivo de este cambio es que el avance del frente frío evitará que el ascenso térmico se dispare hacia una nueva ola de calor. Aunque la jornada comenzará calurosa, el ingreso de vientos del sudeste durante la tarde-noche frenará la escalada. Este "freno de mano" meteorológico permitirá que la noche del miércoles sea fresca y reparadora, un alivio necesario tras el repunte del martes.

Para el cierre de la semana, las proyecciones muestran un panorama de temperaturas moderadas. El jueves y viernes transcurrirán con máximas más cercanas a los 25 °C que a los 30 °C, con una presencia más marcada de nubosidad y un ambiente algo más húmedo. Buenos Aires parece haber entrado en un ciclo de "pulsos": unos días de calor seguidos rápidamente por alivios que impiden que el verano se vuelva insoportable.

Seguiremos monitoreando la evolución de este frente frío y su capacidad de generar precipitaciones en el AMBA. Mantente atento a nuestras próximas actualizaciones y recordá que podés seguir el radar en tiempo real a través de nuestra plataforma.