Maratón de Buenos Aires 2026: así estará el tiempo durante los 42K del domingo 20, según Meteored

El Maratón de Buenos Aires se correrá este domingo con una mañana fresca al largar, humedad moderada, viento del noreste y temperaturas en rápido ascenso. El calor no será extremo, pero las ráfagas podrían convertirse en un factor decisivo.

Se prevé una edición con buenas condiciones meteorológicas en este maratón de Buenos Aires de 2026.
Se prevé una edición con buenas condiciones meteorológicas en este maratón de Buenos Aires de 2026.

Este domingo 20 de septiembre, Buenos Aires volverá a recibir a miles de corredores para una nueva edición de su tradicional Maratón Internacional de 42 kilómetros, una de las competencias de mayor jerarquía del calendario sudamericano.

La prueba largará a las 7 de la mañana desde Avenida Figueroa Alcorta y Dorrego, en Palermo, donde también estará ubicada la llegada. El circuito atraviesa algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad, incluyendo sectores de Recoleta, Puerto Madero, La Boca y el centro porteño. La organización destaca que se trata de un circuito plano, certificado internacionalmente y considerado uno de los más rápidos de Latinoamérica.

La carrera cuenta habitualmente con una fuerte presencia internacional y atletas de elite. En la edición 2025, más de 15.000 participantes tomaron parte de la competencia, incluyendo cerca de 5.000 extranjeros, mientras que el triunfo quedó en manos del etíope Habtamu Birlew Denekew, con 2 horas, 9 minutos y 24 segundos.

La largada será con 15 °C y mucha humedad

Para los corredores que se encuentren en Palermo poco antes de las 7, el panorama meteorológico será bastante agradable desde el punto de vista térmico.

El pronóstico para la zona de largada indica una temperatura mínima cercana a los 15 °C alrededor del comienzo de la competencia. Además, el cielo se presentará algo a parcialmente nublado durante las primeras horas.

Pero habrá un detalle importante: la humedad relativa rondará el 90 % al comenzar la carrera. Este valor irá descendiendo progresivamente a medida que avance la mañana, hasta ubicarse aproximadamente entre 65 y 70 % cerca del mediodía.

A las 6:45 h, apenas 15 minutos antes de la largada, estará produciéndose además la salida del sol. De esta manera, los primeros corredores afrontarán los kilómetros iniciales prácticamente coincidiendo con el amanecer, en un ambiente fresco y todavía moderadamente húmedo.

El viento del noreste ganará fuerza durante los 42 kilómetros

El viento será probablemente el principal elemento meteorológico a seguir durante la carrera.

Se prevé que sople del noreste durante todo el evento, pero con una intensidad que irá aumentando progresivamente. Al comienzo se esperan velocidades moderadas, mientras que cerca del mediodía las ráfagas podrían alcanzar 30 a 35 km/h.

El viento noreste irá incrementando su intensidad en la ciudad durante el maratón de Buenos Aires.
El viento noreste irá incrementando su intensidad en la ciudad durante el maratón de Buenos Aires.

Esto puede adquirir particular importancia en una prueba de 42,195 kilómetros. Los corredores de elite, capaces de completar la distancia en poco más de dos horas, atravesarán los sectores más expuestos cuando el viento todavía no haya alcanzado su máxima intensidad. Para buena parte de los participantes populares, en cambio, las últimas etapas de la carrera coincidirán con un viento considerablemente más activo.

La orientación del circuito hará que su incidencia no sea idéntica en todos los kilómetros: habrá tramos con viento más favorable y otros en los que pueda sentirse como una resistencia adicional. En una competencia tan larga, ese pequeño esfuerzo extra puede terminar acumulándose.

La temperatura subirá rápidamente hacia el mediodía

Otro cambio importante se producirá con la temperatura. Desde los 15 °C previstos cerca de la largada, el ambiente irá templándose con rapidez. Hacia las 9 de la mañana se esperan aproximadamente 18 °C, mientras que cerca del mediodía la temperatura en Palermo alcanzaría unos 21 °C.

Para ese momento, muchos corredores todavía estarán completando la segunda mitad del recorrido. La diferencia respecto del inicio será considerable: no solamente habrá unos seis grados más, sino también una mayor exposición solar y un viento más intenso.

La máxima prevista para Palermo es de unos 24 °C durante la tarde, cuando la competencia ya haya finalizado en la zona de Figueroa Alcorta y Dorrego. Sin embargo, dentro de sectores más alejados del Río de la Plata y con menor influencia de la brisa ribereña, la temperatura podría alcanzar 25 o incluso 26 °C.

Es decir, quienes completen los 42K más lentamente podrían terminar la prueba bajo un ambiente bastante más templado que el de la largada.

¿Será un buen día para correr?

En principio, las condiciones serán razonablemente favorables, sobre todo para los atletas de elite y los corredores que completen la competencia durante las primeras horas de la mañana.

No se espera una situación de calor extremo ni precipitaciones durante el desarrollo de la carrera. La previsión actual muestra una mañana con cielo algo a parcialmente nublado y una probabilidad de lluvia que, por ahora, no aparece como riesgo meteorológico.

El escenario cambia algo para quienes necesiten varias horas para completar los 42 kilómetros. El aumento de temperatura, la humedad todavía relativamente moderada y, especialmente, el fortalecimiento del viento del noreste podría incrementar el desgaste físico en la segunda mitad de la prueba.

Para los corredores más rápidos, en cambio, el panorama será bastante diferente: fresco al largar, temperaturas moderadas durante buena parte del recorrido y sin señales de condiciones meteorológicas adversas importantes.

En una ciudad acostumbrada a recibir grandes competencias de running, Buenos Aires volverá a ofrecer un escenario particular: una maratón que comenzará prácticamente al amanecer, con 15 °C y 90 % de humedad, y que terminará varias horas después con temperaturas superiores a los 20 °C y ráfagas cercanas a 35 km/h.

El tiempo, esta vez, no parece dispuesto a impedir la fiesta; pero sí podría marcar diferencias entre quienes corran los primeros kilómetros y quienes deban enfrentarse al último tramo de los 42K.